Castigo a la vanidad prematura: CDMX prohíbe cirugías estéticas en menores

El Congreso aprobó una reforma para prohibir de forma absoluta que clínicas y hospitales realicen cirugías plásticas con fines puramente estéticos a niños, niñas y adolescentes

La menor Paloma Nicole perdió la vida en el estado de Durango tras someterse a un procedimiento estético en una clínica privada.
La menor Paloma Nicole perdió la vida en el estado de Durango tras someterse a un procedimiento estético en una clínica privada.Especial

El pleno del Congreso local aprobó una reforma que establece que las clínicas solo podrán realizar cirugías a niños o adolescentes cuando sean necesarios para recuperar la función en alguna parte de su cuerpo o mejorar su calidad de vida, pero no podrán realizarse cuando el único objetivo sea estético.

Y si una clínica realiza una cirugía a un niño o adolescente únicamente con objetivos estéticos la autoridad de Protección Sanitaria Local le podrá  revocar la licencia.

Se trata de una reforma al artículo 172 de la Ley de Salud de la Ciudad de México, que surgió a partir de dos iniciativas. Una de ellas del diputado local del PAN, Diego Garrido, quien argumentó en el texto de la iniciativa que “Las cirugías estéticas en menores de edad presentan riesgos significativos, ya que su cuerpo y su salud mental aún están en desarrollo”.

“Los riesgos incluyen complicaciones médicas generales de cualquier cirugía (como infecciosas o relacionadas con la anestesia), problemas psicológicos por la inmadurez emocional, y riesgos específicos para el crecimiento físico, como detener el desarrollo natural del órgano operado, como por ejemplo la nariz” expuso el diputado.

Mientras que el morenista Pedro Haces, quien presentó otra iniciativa en la que se basó el dictamen, recordó que en septiembre del año pasado la adolescente Paloma Nicole Arellano Escobedo falleció tras complicaciones derivadas de una cirugía estética.

El caso de Paloma Nicole

El dictamen aprobado en el Congreso de la Ciudad de México no nació de una simple discusión teórica, sino de una tragedia real que conmocionó a la opinión pública en septiembre de 2025 y que evidenció la urgencia de regular este sector a nivel nacional: el fallecimiento de Paloma Nicole Arellano Escobedo, una adolescente de apenas 14 años.

La menor perdió la vida en el estado de Durango tras someterse a un procedimiento estético en una clínica privada.

Lo que inicialmente se planteó como una intervención quirúrgica ambulatoria derivó en complicaciones médicas graves durante el postoperatorio —presuntamente relacionadas con la administración de anestesia y la falta de equipo de reanimación adecuado en el establecimiento—, provocándole un daño irreversible que culminó en su deceso.

Este caso encendió las alarmas de las autoridades de salud por tres factores clave que los legisladores capitalinos tomaron como base para reformar el artículo 172:

  • Presión social y digital: Se detectó que la menor acudió al procedimiento influenciada por estándares de belleza promovidos en redes sociales, un fenómeno que empuja cada vez a más adolescentes a buscar modificaciones corporales antes de concluir su desarrollo físico.
  • Falta de subespecialización: La tragedia de Paloma Nicole destapó un modus operandi común en el país, donde médicos generales con maestrías en medicina estética —y no cirujanos plásticos certificados— realizan cirugías de alta complejidad a menores de edad de manera irregular.
  • Vacío en el consentimiento: El caso evidenció que los filtros de valoración psicológica y médica para menores son prácticamente inexistentes en los centros privados, ya que muchas clínicas priorizan el beneficio económico por encima de la madurez emocional y biológica del paciente.

Con la integración de este antecedente en la nueva ley de la CDMX, el fallecimiento de la joven Paloma Nicole se convirtió en el principal argumento jurídico para establecer la clausura definitiva y revocación de licencia a cualquier clínica que anteponga el negocio de la vanidad a la seguridad de la infancia.