La carpeta por el pipazo en La Concordia sigue abierta; falta acuerdo con familia de Azuleth

La pequeña, quien fue protegida por su abuela, sufrió quemaduras

Cynthia Yasmine Carrillo Matías carga a la pequeña Azuleth durante la misa en memoria de la "abuelita heroína".
Cynthia Yasmine Carrillo Matías carga a la pequeña Azuleth durante la misa en memoria de la "abuelita heroína".Héctor López

La investigación derivada de la tragedia en el Puente La Concordia permanece abierta debido a que la familia de Jazlyn Azuleth, una de las menores que sobrevivieron al pipazo, aún no ha firmado el acuerdo reparatorio.

La tragedia ocurrió cuando una pipa que transportaba gas LP volcó en la zona del distribuidor vial. La fuga del combustible provocó una explosión y un incendio de grandes dimensiones que alcanzó a vehículos y personas que se encontraban en los alrededores.

La Fundación Michou y Mau informó que ha acompañado y brindado apoyo gratuito a dos menores de edad víctimas del accidente. Entre ellos se encuentra Uriel, de dos años de edad, a quien la fundación ha apoyado con el patrocinio de prendas de presoterapia y cirugía láser, tratamientos utilizados para atender las consecuencias de las quemaduras.

También se encuentra Jazlyn Azuleth, de 3 años, quien ha recibido prendas de presoterapia, rehabilitación física y seguimiento médico en hospitales especializados, como parte del proceso de recuperación que ha enfrentado después del siniestro.

A un año de la volcadura en La Concordia, familiares y amigos rindieron homenaje con ofrendas y una misa en memoria de las 32 víctimas del accidente.
A un año de la volcadura en La Concordia, familiares y amigos rindieron homenaje con ofrendas y una misa en memoria de las 32 víctimas del accidente.Héctor López

La Fundación Michou y Mau señaló que, por respeto a la privacidad de los menores y a solicitud de sus tutores, no compartirá mayor información sobre sus beneficiarios.

Asimismo, reiteró su disposición para brindar apoyo a cualquier otro menor mexicano que haya sufrido quemaduras y requiera atención especializada.

En el ámbito jurídico, la investigación relacionada con el accidente continúa abierta. Las demás víctimas involucradas en el caso ya suscribieron sus respectivos acuerdos reparatorios, mientras que permanece pendiente el correspondiente a la familia de Jazlyn Azuleth.

La menor sobrevivió a la explosión y desde entonces su caso ha permanecido dentro de los procedimientos derivados del accidente, tanto por las consecuencias médicas que enfrenta como por el proceso de reparación del daño que asciende de manera global a más de 480 millones de pesos.

El acuerdo reparatorio constituye uno de los mecanismos establecidos para atender las consecuencias ocasionadas a las víctimas. Sin embargo, al no haberse concretado todavía el correspondiente a Jazlyn Azuleth, la investigación permanece abierta en esta vertiente.

Testigos señalaron que la familia de la pequeña que fue salvada por su abuela Alicia Matías, de 49 años que la protegió de las llamas. Ambas estaban en el punto en el que la señora trabajaba como checadora de transporte público.

De pronto noté mis brazos envueltos en llamas: Jesús

Jesús Enrique Lima Gutiérrez se encontraba al volante de su Chevrolet Onix cuando una nube blanca comenzó a envolver los vehículos sobre el Puente de La Concordia. Segundos después, el fuego alcanzó su automóvil y tuvo que escapar mientras sufría quemaduras. 

Su testimonio quedó asentado en la carpeta de investigación sobre la explosión de la pipa de gas LP ocurrida el 10 de septiembre de 2025.

Lima Gutiérrez declaró que aproximadamente a las 14:20 horas circulaba solo por el puente, en dirección de Valle de Chalco hacia Iztapalapa, cuando observó una especie de polvo o nube gris.

De acuerdo con su relato, cuando se encontraba unos 10 metros adelante escuchó una explosión. Poco después, una nube blanca comenzó a cubrir los vehículos.

El automovilista explicó que, unos 10 segundos después, observó cómo algo comenzó a incendiarse. La situación se volvió crítica cuando las llamas ingresaron por la ventana del lado del conductor, que se encontraba parcialmente abierta.

Ante el fuego, Lima Gutiérrez utilizó su brazo izquierdo para protegerse mientras maniobraba el vehículo con la mano derecha. Al no poder avanzar por el tráfico detenido, buscó desplazarse hacia el acotamiento.

Consiguió avanzar aproximadamente 30 metros antes de detenerse. Fue entonces cuando observó humo y se percató de que sus propios brazos estaban ardiendo.

El automovilista logró alejarse de la zona y posteriormente recibió atención médica por las quemaduras que sufrió en manos y rostro.

Aquel día, la pipa con 45 mil 900 litros de gas chocó contra un muro, lo que derivó en una fuga que terminó en explosión y llamas que alcanzaron a decenas de personas. La Fiscalía concluyó que la unidad era conducida a exceso de velocidad (44km/hr; la máxima es de 40 km/hr).