Léon olfatea a Phelps
En el verano de 2008 Michael Phelps, con los huesos y músculos humeantes de dolor y fatiga, tras cronometrar 4’03”84 en el Cubo de Agua de los Juegos Olímpicos de Beijing, exclamó: “¡Nunca más vuelvo a nadar los 400 m combinado!”. Habló la voz del ...
En el verano de 2008 Michael Phelps, con los huesos y músculos humeantes de dolor y fatiga, tras cronometrar 4’03”84 en el Cubo de Agua de los Juegos Olímpicos de Beijing, exclamó: “¡Nunca más vuelvo a nadar los 400 m combinado!”. Habló la voz del momento y las circunstancias. En el esfuerzo por la gloria y la inmortalidad, todas las pruebas son duras, difíciles, cuestión de estallar gradualmente las energías; pero algunas se convierten en un calvario, sobre todo cuando el nadador somete a su cuerpo a regiones nunca exploradas por otro ser humano. En el horno crematorio de la lucha, hierve; otros se calcinan... Phelps, naturalmente, nadó en Londres el medley largo. Después de casi tres lustros, hace su aparición un mocetón de 20 años, el francés Léon Marchand (17 de mayo de 2002 en Toulouse) y, zarpazo tras zarpazo, tras sumergirse y romper el espejo azulado del Duna Arena del Campeonato Mundial de Budapest, detiene los relojes en 4’04”28, la segunda mejor marca mundial de todos los tiempos. Derrota a Carson Foster (4’06’’56) y al campeón olímpico Chase Kalisz (4’07”47), ambos de Estados Unidos. En el recorrido, Léon Marchand —bien dicen los especialistas que la clave de la prueba se localiza en el estilo de pecho— asombró con brutal aceleración, que rompió el equilibrio con Foster, y no sólo eso, en poco más de un segundo el paso de récord mundial, aún en poder de Phelps. El combinado individual mezcla segmentos de 100 metros en orden de los estilos mariposa, dorso, pecho y crawl. Los parciales de Léon y en el comparativo con el legendario astro acuático ganador de 23 medallas de oro olímpicos, son los siguientes (primero señalamos el registro de Phelps: 100 m: 54.92 – 55.54; 200 m: 1.56.49 – 1.58.66; 300 m: 3.07.05 - ¡3.05.94!, el francés adelantó en poco más de un segundo a Phelps, y 400 m: ¡4.03.84/100 – 4.04.28. Léon a tan sólo 44/100 de segundo de la marca universal, cuando se está a dos años de los Juegos Olímpicos de París 2024. Veinte años de edad, con 1.83 m de estatura, y ya es más rápido que otros nadadores tan fuertes, curtidos, de gran clase y acerada voluntad como Ryan Lochte (4.05.18 al ganar el oro en los JO de Londres), el húngaro László Cseh (4.06.16 al llegar segundo para la medalla de plata tras el RM de Phelps). La aparición del nuevo fenómeno que ganó, además, los 200 m combinado y la plata en los 200 m de mariposa, viene a ser la conjunción genética; su padre, Xavier, ganó plata en 200 medley en el Mundial de Perth 1998; la notable cultura de la natación francesa: Jean Boiteux, Alain Gotvallès, Kiki Caron, Alain Mosconi, Alain Bernard, Laure Manaudou… y la ciencia, el arte y la magia de Bob Bowman (“No puedes entrenar a nivel B y esperar resultados A el día de la competencia”), preparador de Phelps en Baltimore, quien desde el otoño pasado entrena al prodigio francés con los demonios del Sol en la Universidad Estatal de Arizona.
