Nueva VW Tiguan, ahora es más atlética
La más reciente actualización de la camioneta más querida de Volkswagen la coloca como uno de los referentes más fuertes del mercado mexicano, con una solución para cada necesidad

CIUDAD DE MÉXICO.
La ofensiva de productos de Volkswagen en nuestro país ha dado un vuelco impresionante en los últimos años. El arsenal con el que la firma alemana atacaba a los mexicanos no hace mucho tiempo, poniendo gran responsabilidad sobre los hombros del Jetta y el Golf, hoy traslada su apuesta de aquel estilo más europeo hacia una larga lista de camionetas, de todos los tamaños, diseños, colores y sabores. Aquella Tiguan que se incorporaba a la familia de Wolfsburg por allá del 2007, hoy cuenta con célebres refuerzos que, prácticamente, podrían satisfacer cualquier necesidad, para quien hoy quiere comprar una camioneta.
Pero esta historia no comenzó en 2007 y sería injusto desacreditar toda la experiencia que Volkswagen tiene transportando a familias, así que es justo contemplar todo el camino recorrido por la T1 o Combi, como la conocíamos en México, en territorio mexicano.
Partiendo de esa base y considerando los gustos y necesidades de los clientes actuales; la evolución del GTI de las SUVs, como fue identificada la Tiguan al arribar a territorio mexicano, está enfocada en el cliente más exigente que hoy está buscando una camioneta con seguridad, espacio, agilidad y hasta un aspecto más deportivo, pero sin dejar de ser cómoda y familiar.

Nosotros tuvimos la fortuna de recibirla, a unas semanas de su lanzamiento, en la redacción del periódico Excélsior y justo en la versión que más nos llamó la atención de las cinco que nos presentaron en la Riviera Maya, esa que combina el look R (el más deportivo de la casa) con un motor 2.0 litros que garantiza, gracias a su turbocargador, el desempeño más brioso de la gama.
En el estacionamiento de Ciudad Imagen lucía más como una camioneta de talla mediana, incluso por encima de competidoras que la rodeaban en la fila donde estaba estacionada, que como aquella pequeña camioneta de la anterior generación, que retomaba todavía algunos atributos del Golf.
La más reciente actualización de Tiguan es posible encontrarla en versiones de cinco y siete pasajeros, la que nosotros manejamos, que se posiciona como el tope de gama, cuenta con dos filas de asientos y, al igual que sus hermanas, mide 4.72 metros de largo.
La actualización le vino bien por dentro y por fuera y el refinamiento de su línea de diseño la hace lucir más atractiva visualmente, con un diseño exclusivo en la fascia y rines, que ahora son de 19 pulgadas, inclusive más robusta pero sin caer en lo musculosa, en todo caso se ve más atlética con nuevos faros que son más alargados y estilizados y gracias a su iluminación LED luce tecnológicamente más moderna, imprimiendo un sello lumínico que te hará saber que estás frente a una camioneta de VW aun de noche. Los materiales y la calidad de sus acabados complementan un cuadro en el que la calidad de obra mexicana son un factor determinante.

MANOS AL VOLANTE
Al mando de la nueva Tiguan se percibe una buena calidad de marcha, que se complementa con una insonorización de primer nivel que te permite disfrutar más de la música o de una buena conversación, que del ruido que pudiera filtrarse del exterior, un punto a favor.
En cuanto empezamos a atacar el acelerador, el motor 2.0 litros de la Tiguan sacó lo mejor de sí y prácticamente al recargar el pie en el acelerador, al alcanzar las 1,500 revoluciones por minuto, la camioneta empezó a empujar con sendas 236 libras-pie de torque, que la catapultan con solvencia, en parte gracias a que la marca la puso a dieta para parar la báscula en los 1,914 kilogramos, en el caso de la versión con tracción integral, que es la que manejábamos y los 1,657 cuando únicamente tracciona con el eje delantero.
Si bien es cierto que esta Tiguan es más alta, más ancha y más amplia que sus antecesoras, para ofrecer hasta 760 litros de capacidad en la cajuela, lo cierto es que la marca se tomó todas las molestias necesarias para dotarla de una buena cantidad de asistencias electrónicas, para que su agilidad y potencia no atenten en contra de la seguridad.

A pesar de ser una camioneta alta se planta bien en las rectas y conforme vas entendiendo su dinámica de conducción es predecible en las curvas.
Al motor de cuatro cilindros turbo lo administra una transmisión automática de doble embrague DSG, que en el caso de la versión que manejamos es de siete velocidades, considerado como el último grito de la moda en nuestro país, a esta caja se le debe un comportamiento cómodo, rápido y eficiente, mejor que el de la caja de seis marchas con la que cuentan las versiones menores, y que se hace acompañar por una tracción 4Motion que garantiza que las cuatro ruedas se encarguen del impulso de la SUV, haciéndote sentir como si estuvieras sobre rieles.
A esta nueva relación de motor-caja le debemos agradecer que el retraso al que nos tenía acostumbrado la Tiguan prácticamente haya desaparecido, con un toque más inmediato, que te hace sentir más seguro en los rebases, para encontrar rivales directos de esta nueva configuración, incluso habrá que recurrir a fórmulas híbridas de otras marcas.

A diferencia de lo que ocurría en el pasado, cuando la versión R Line estaba acoplada al motor 1.4 litros y el más grande se lo guardaban para la versión Highline, ahora el toque deportivo también es el que tiene la máquina más grande, que viene acompañada de una serie de acabados y combinaciones más frescas, piel con negro piano y aplicaciones metálicas con superficies táctiles, vinculadas con conductores más jóvenes, que prefieren colores y texturas menos conservadoras, así que a cada lugar que volteábamos veíamos un toque más cool que el que ofrecía esta camioneta en el pasado. En el tema del infoentretenimiento, la pusieron a la moda con una pantalla táctil de ocho pulgadas en el tablero, desde la que es posible manipular el sistema de infoentretenimiento, mientras que detrás del volante los diales analógicos fueron sustituidos por un display totalmente digital.
La Tiguan ya no necesita cables para que vincules tu teléfono móvil con el sistema de infoentretenimiento ni tampoco para reabastecer su pila, pues con que lo pongas sobre el cargador comenzará a alimentarlo de energía por inducción. La actualización le vino de maravilla y gracias a todas las variantes y opciones de configuración, que te permiten elegir una camioneta que puedes adecuar incluso a tu gusto de manejo, para hacerlo más eficiente o más respondón, la Tiguan se convierte en un referente muy bien aterrizado para el mercado mexicano, en uno de los segmentos más competidos de nuestro país.

Hecha en México
En junio de 2016 Volkswagen de México comenzó a escribir la historia de la Tiguan en nuestro país cuando dio a conocer que el ensamble de la primera carrocería de esta SUV, en su complejo industrial de Puebla, se había realizado con éxito. Un año más tarde, la produccíón en serie comenzó en forma.
Para ello fue necesario ampliar una de las naves de la planta de Cuautlancingo para poder acomodar 800 robots Fanuc, los cuales formaron parte de las 50 mil toneladas de equipo que en aquel momento llegó al complejo poblano en 700 contenedores.
La inversión destinada para fabricar el Tiguan en México fue de mil 100 millones de dólares. Hoy en día, la Tiguan se ha convertido en uno de los pilares más importantes para la firma alemana, y ahora llega la más reciente actualización, con una dosis extra de tecnología y un diseño más fresco, sin alterar la propuesta original de desempeño y practicidad que la ha convertido en uno de los top sellers de los SUV compactos en los últimos años.
Por Pablo Monroy
CONDUCTORA IDEAL

NOMBRE: Aly Villegas.
PROFESIÓN: Conductora y productora de televisión.
COMIDA FAVORITA: Quesadillas de comal.
BEBIDA FAVORITA: Café de olla y mezcalitas.
PASATIEMPOS: Viajar, tomar fotos, editar videos, el futbol.
TWITTER: @alyvillegas
INSTAGRAM: @alyvillegasTV
Este 2021, Aly celebra 10 años trabajando en los medios de comunicación, ha participado en distintos proyectos en México y Estados Unidos. Actualmente conduce y produce el programa Dame cinco, en el cual viajan a distintos estados de la República Mexicana para promocionar los destinos turísticos del lugar.
Además de su incursión en los medios, tiene una agencia de influencers y generación de contenido para crecer a los talentos emergentes y también para impulsar pequeñas empresas a través de redes sociales.
Me encantan los autos, especialmente los deportivos, pero también me gustan mucho las camionetas grandes, como la Ford F-150, mi papá tenía una y yo la manejaba de vez en cuando”, confesó Aly.
En realidad la Volkswagen Tiguan me gusta mucho, la busqué para regalársela a mi mamá porque me parece que es una camioneta muy moderna, eficiente, compacta por fuera y espaciosa por dentro, llena de mucha tecnología, de pantallas en el tablero y el el infoentretenimiento, puedes manipular el aire condicionado fácilmente y crear tu atmósfera ideal, puedes conectar tu teléfono sin cables. Uno de los detalles que más me gusta de la Tiguan es el techo panorámico, es una maravilla.”
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