El arte huichol en un balón

Artesanos wixárikas y residentes de la colonia Martín Carrera unen dedicación y esfuerzo para crear esféricos gigantes vestidos con chaquiras multicolores

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CDMX Y GUADALAJARA. La exposición estará en Paseo de la Reforma, de la Diana Cazadora a la Torre Mayor, a partir del primero de junio. Luego viajará a Plaza Andares, en Guadalajara. En total, serán 22 obras las que serán presentadas. FOTOS: KARINA TEJADA

CIUDAD DE MÉXICO.

Martín Carrera está en la lista de las 100 colonias más peligrosas de la Ciudad de México. Ahí, en el caos, también hay estética. Existe una casa de la que salen rinocerontes, caballos, águilas, autos de Fórmula 1, calaveras, zapatos de futbol y balones.

Nosotros hemos hecho de todo. En un hotel de la Ciudad de México tenemos un rinoceronte de tamaño real, también un águila y un tigre en Dubái. Ahora hacemos unos balones con motivo del Mundial de futbol que serán exhibidos en Reforma, aquí en la Ciudad de México, y en Guadalajara. Todo tapizado con arte huichol”, cuenta César Menchaca, el creador del taller Menchaca Studio.

 

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Son casi 90 millones de chaquiras las que se emplearon en los trabajos.

Menchaca Studio es un taller que se dedica a hacer obras con arte huichol. En ese estudio se hace todo de principio a fin. El trabajo se inicia con un boceto, se esculpe, se hacen las bases, y luego se le da vida con un sinfín de chaquiras que terminan recordando las bases del arte huichol: el peyote, la vela de la vida, el sol y el maíz.

Todas las figuras que ves en cada trabajo significan algo. El maíz: nuestra madre. El sol: nuestro padre. La vela: la luz de la vida. El peyote es el corazón. Para nosotros el peyote es nuestro maestro, nos enseña cómo ver las cosas y ése lo representamos de varias maneras”, explica Ildefonso López, artesano wixárika (huichol en español) y líder de los wixárika que trabajan en Menchaca Studio.

La Sierra de Durango tiene una sucursal en Martín Carrera. El mismo terreno es casa, oportunidad y estudio de arte a la vez. En ese espacio, casi al pie de un cerro, a diario, conviven cerca de 100 wixárikas, que al igual que Ildefonso aprendieron el arte huichol por herencia y pretenden preservarlo en sus obras que giran por todo el mundo.

En el otro extremo, en la sierra, hay otros 300 wixárikas que a diario mandan pulseras para que sean comercializadas en México. De chaquira en chaquira su arte ha terminado por adornar los cascos del dúo músical francés Daft Punk o lucen en los salones de autos de lujo de Dubái

También hay chavos de la colonia que todo lo hacen por pasión. Muchos de ellos han cambiado su manera de vivir por una digna, de trabajo. Para nosotros es algo importante, darle oportunidad a los jóvenes, porque afuera se les cuestiona sus maneras y aquí tratamos de salir adelante”, narra César Menchaca.

El último proyecto de Menchaca Studio tiene que ver con Rusia 2018, una propuesta que busca presentar 18 balones, uno por cada Mundial a partir de 1950, con arte huichol. Cuatro zapatos de futbol, uno de Lionel Messi, otro de Cristiano Ronaldo, otro dedicado a Pelé y el cuarto con vivos de todo México. El fin es hacer un puente entre Rusia y México, formado por casi 90 millones de chaquiras que tardaron dos años en encontrar un lugar en cada una de las esferas de más de dos metros de altura.

Pretendemos darle un homenaje a la evolución del balón de 1950 hasta el 2018. A cada uno de los balones le damos una identidad. En el de Brasil hacemos un homenaje con el Jabulani, sus colores, su esencia y le ponemos algo de nosotros, de los mexicanos”, se emociona Menchaca con su relato.

Menchaca y su equipo compiten contra el tiempo. A poco más de un mes de la Copa del Mundo, su equipo está concentrado en terminar las obras que lucirán en las fechas del Mundial y su sueño es que una de sus obras, aunque sea de último minuto, luzca en Rusia.

La técnica huichol es por herencia. Mi papá lo hacía, mi abuelo le enseñó, el papá de mi abuelo le enseñó a él y así se ha pasado de generación en generación. Me siento orgulloso de que mi cultura ande por el mundo y esperamos que lleguen al Mundial. Contra lo que en verdad competimos es el olvido”, concluye Ildefonso López, artesano wixárika.

 

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En el Menchaca Studio conviven cerca de 100 wixárikas (huicholes).

cva