Marcelo Bielsa divide opiniones en Uruguay rumbo al Mundial 2026
A diferencia del impacto que tuvo en otros equipos, Marcelo Bielsa ha llevado un andar complicado con el equipo uruguayo

Con el mote de gurú del futbol ofensivo, Marcelo Bielsa tomó el mando de la Selección de Uruguay y en sus primeros pasos sacudió las eliminatorias sudamericanas con triunfos memorables sobre Brasil y Argentina.
Sin embargo, a dos años de su llegada, "El Loco" está lejos de que la afición celeste desborde el amor que le profesaron otras aficiones a lo largo de su carrera.
El pulso popular alrededor de su figura está dividido en un país que el jueves ante Perú, en Montevideo, en la penúltima jornada de la clasificatoria, puede confirmar su presencia en el Mundial de 2026.
Desde que inició su periplo en los banquillos, en su adorado Newell's Old Boys, en 1990, las anécdotas sobre las locuras de Bielsa, idolatrado en Chile, en Bilbao y en Leeds, fueron moneda corriente.
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Pero en Uruguay, campeón mundial en 1930 y 1950 y con gran rivalidad con Argentina, las historias pintorescas brillan por su ausencia.
El periodista español Carlos Serrano, autor del libro Bielsa, los años chilenos, considera "extrañísimo" que el seleccionador no seduzca a los uruguayos.
"Me parecía que era una asociación perfecta: un país muy futbolizado como Uruguay con un tipo tan obsesivo por el futbol como Bielsa, y lo bueno es que estaba llegando una generación de recambio", dijo.
Con un mediocampo de lujo, coliderado por el capitán del Real Madrid, Federico Valverde, y Rodrigo Bentancur, del Tottenham, Bielsa apostó al recambio de una camada reverenciada, la de Luis Suárez y Edinson Cavani.
En la figura del Pistolero, opina Serrano, puede explicarse en parte la incapacidad de Bielsa para ganarse el "amor incondicional" que cosechó en su paso por la selección chilena (2007-2011).
En el arranque del bielsismo, la Celeste sumó cuatro triunfos en los seis primeros partidos clasificatorios, pero empezó a tambalear tras la Copa América de 2024, en la que quedaron terceros.
Suárez, goleador histórico de los charrúas, se retiró al término del torneo y criticó públicamente a Bielsa por supuestos tratos despectivos a jugadores y colaboradores.
Los dichos del delantero "fueron utilizados mediáticamente como un comidón interesante contra Bielsa", afirmó el escritor uruguayo Sebastián Chittadini.
Las declaraciones parecieron quedar marcadas a fuego en el argentino, que en el pasado tuvo encontrones con pesos pesados de los vestuarios que condujo.
"Nunca voy a resaltar una equivocación de ustedes, les pido que no resalten las mías, sino, no podemos convivir", dijo Bielsa el viernes previo a revelar la convocatoria ante los colistas Perú y Chile.
Autocrítico y con una ecuanimidad que despierta fervor, el seleccionador es el primero en reconocer que está en deuda al mando de un grupo que cuenta con figuras de renombre: el goleador Darwin Núñez, el defensor Ronald Araújo o el creativo Giorgian De Arrascaeta.
"Hice todo lo que creí que debía hacer para que el equipo ataque mejor (...) El equipo no ataca bien. ¿Qué quiere decir eso? Que no di en la tecla", admitió.
Uruguay, cuarto en la tabla con 24 puntos en 16 partidos, en ocasiones ha echado en falta el sello personal de su mandamás, vértigo e intensidad.