El All-Star Game fue muy picante… mexicanos le ponen sabor
La Nacional se impone en el primer clásico de mitad de campaña que se define por bambinazos.

Bajo las luces de Truist Park, cuatro mexicanos pusieron el ritmo y el sabor a un Juego de Estrellas que ya de por sí prometía espectáculo, pero terminó siendo un regalo para la historia. Durante la parte baja del octavo inning, el diamante se tiñó de verde, blanco y rojo: Andrés Muñoz, con su recta humeante, hizo batería con Alejandro Kirk detrás del plato; Jonathan Aranda custodió la primera base con el guante listo y Randy Arozarena patrulló el jardín derecho con la sonrisa de siempre. Nunca antes cuatro peloteros tricolores habían coincidido sobre el campo al mismo tiempo en el clásico de mitad de temporada.
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Pero la noche tenía reservada una segunda dosis de historia. La Liga Americana, con el cuarteto azteca como protagonistas, armó un rally de cuatro carreras en el octavo episodio. Kirk y Aranda cruzaron el plato con home run de Brent Rooker. Andrés Muñoz se llevó su cuota de gloria al colgar dos outs, incluyendo un ponche. La Americana emparejó la pizarra en el noveno, con Bobby Witt Jr. y Steven Kwan remolcando las carreras que pusieron tablas la pizarra.

Y entonces llegó el plato fuerte: el primer swing-off en la historia del Juego de Estrellas. Nada de entradas extras o corredor fantasma; sólo poder de maderos en un mini derby para definir al ganador. Kyle Schwarber, el cañonero de Filadelfia, se convirtió en el verdugo de la Americana al soltar tres jonrones en tres turnos, suficiente para darle el triunfo a la Liga Nacional y quedarse con el MVP del juego, apenas el segundo jugador de Phillies en lograrlo.
Randy Arozarena y Jonathan Aranda tuvieron participación en el mini derby de cuadrangulares. El cubano naturalizado mexicano pegó uno en sus tres intentos y Aranda se fue en blanco para decretar el triunfo del viejo circuito.
Una noche doblemente histórica: México firmó su capítulo más brillante en el Juego de Estrellas, y Grandes Ligas estrenó una definición salvaje y vibrante que promete quedarse para siempre.

KYLE SCHWARBER, EL HOMBRE DE LA NOCHE Y EL MVP
Kyle Schwarber se robó la noche y el escenario en un Juego de Estrellas que necesitó de un espectáculo extra para definir al ganador. El infielder de Phillies encendió el Derby de desempate con una exhibición brutal de poder: tres cuadrangulares en tres swings, suficiente para coronarse como el MVP.

AROZARENA EMERGE EN EL MOMENTO BUENO
Randy Arozarena, de Mariners, vivió una primera mitad de temporada llena de contrastes. Durante varios meses, sus números estuvieron lejos de lo esperado: apenas .211 de promedio con siete cuadrangulares y 25 impulsadas en sus primeros 60 juegos.
No sorprendió verlo fuera del roster original de la Liga Americana para el Juego de Estrellas. Sin embargo, Randy jamás perdió la fe en que su buen momento reciente llamaría la atención de la liga.
Orgulloso de mí mismo por todo lo que me ha pasado y poder estar aquí”, dijo Arozarena. .
En las últimas semanas, firmó una reacción impresionante. Llegó al receso con un promedio de .301 en sus últimos 30 juegos, siete jonrones y 11 producidas en sus últimos 10juegos
Es un honor. Siempre voy a representar a México en todo lo que haga. Me dio la oportunidad de participar en el Clásico y así que espero estar en el siguiente Clásico el año que viene, 2026”.
Compartir el vestidor con otros peloteros de raíces mexicanas le da un sabor especial.
A Aranda, a Alex Kirk, lo conozco desde la Academia de los Toros de Tijuana, de cuando eran unos niños con 14 años, para mi es un honor estar aquí”.
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*mcam
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