Aaron Judge empata a Joe DiMaggio en lista histórica de jonrones de Yankees

Aaron Judge aprovechó sus dos primeros turnos de la noche para escalar en el listado de Nueva York

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Aaron Judge conecta uno de sus dos cuadrangulares ante Detroit, alcanzando a Joe DiMaggio en la historia de Yankees. (Reuters)

En una tarde donde la memoria de Nueva York se mezcló con el beisbol, Aaron Judge escribió un capítulo más en la saga de los Bombarderos del Bronx. Mientras el Yankee Stadium rendía homenaje al vigésimo cuarto aniversario del atentado a las Torres Gemelas y recibía la visita del presidente Donald Trump, Judge convirtió sus primeros dos turnos en un espectáculo de poder y consistencia.

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El primer batazo llegó ante el zurdo Tyler Holton. Judge aprvechó una recta cortada para enviarla en un viaje de 413 pies detrás del jardín central, poniendo Nueva York al frente en la pizarra y detonando la primera de cinco carreras en apenas tres innings. Con Holton aún en la loma, Judge repitiera la dosis en el fondo del tercer rollo para el histórico palazo con el que ascendió en los libros de historia de Yankees.

Judge en la historia neoyorquina

Con esos dos cuadrangulares, Judge alcanzó los 361 bambinazos en su carrera, igualando a Joe DiMaggio como el cuarto pelotero con más vuelacercas en la historia de los Yankees. Yogi Berra se quedó atrás con 359, mientras que las leyendas Babe Ruth (659), Mickey Mantle (536) y Lou Gehrig (493) siguen encabezando la lista de inmortales del Bronx.

El miércoles, en el primer juego contra Detroit, Judge había pegado su jonrón 360 para superar a Berra, y hoy repitió el ritual  ante la mirada de Trump.

Con 46 cuadrangulares en la temporada, el capitán de los Yankees sigue en camino a superar la barrera de los 50 bambinazos por cuarta campaña en su carrera ligamayorista.

Es la primera ocasión que Judge acumula temporadas consecutiva con 45 o más palos de cuatro esquinas. 

El encuentro combinó historia, política y poder al bate: Trump bajó al clubhouse para saludar a los peloteros, el himno se ejecutó con solemnidad, y Judge, como si entendiera que los récords no esperan, convirtió la tarde en una declaración de grandeza y constancia.