Repite la proeza

Kathrine Switzer volvió a esta prestigiosa carrera, medio siglo después de haber sido la primera mujer en correr la competencia

thumb

CIUDAD DE MÉXICO.

La estadunidense Kathrine Switzer inyectó de pasión la edición 2017 del Maratón de Boston al volver a la ruta que recorrió hace 50 años, cuando se convirtió en la primera mujer en participar en la competencia. Ayer lo hizo nuevamente, pero esta vez a los 70 años de edad. Terminó la distancia en 4:44.31 horas.

Hace medio siglo lo hizo para mostrar que las mujeres podían participar e incluso el director del evento trató de sacarla. En 2017 lo ha hecho con honores y reconocimiento. El número 261 que usó en ambas ocasiones será retirado.

En las categorías élite, los kenianos recuperaron la supremacía tras un breve periodo en el que fueron relegados a un segundo plano.

En la rama varonil Geoffrey Kirui se impuso al dejar atrás al estadunidense Galen Rupp a casi 3.2 kilómetros de la meta para darle a Kenia su primera victoria en cinco años.

Edna Kiplagat fue la mejor en la prueba femenil para completar la barrida de su nación.

Kirui empleó un tiempo de 2:09.37 horas para adjudicarse un trofeo plateado y una corona de oliva, elaborada en la tradicional ciudad de Maratón, Grecia. También recibió un premio de 150 mil dólares. Rupp cruzó la meta con un retraso de 21 segundos y el japonés Suguru Osako completó el podio, 30 segundo detrás.

Tenía la idea de que algún día iba a ganar esta carrera”, dijo Kirui, de 25 años, tras completar apenas su tercer maratón. “Sabía que en Boston me iba a tocar a enfrentar a colegas que han corrido este maratón tantas veces... Sabía que estaba en condiciones de darle pelea a varios de los campeones”.

Kiplagat, una policía, obtuvo su victoria con un registro de 2:21:52 horas. Lo hizo en su primera participación en esta prestigiosa competencia, luego de triunfos en Londres, Nueva York y Los Ángeles. Tomó la delantera sobre la bahreiní Rose Chelimo en las colinas Newton para ganar por una diferencia de 59 segundos.

Durante la carrera mi cuerpo se sentía bien, por lo que traté de presionar y vi que mis rivales no mantenían el ritmo”, dijo Kiplagat, quien fue recibida en la meta por dos de sus hijos.

Temas: