La presión es como un estigma: Alejandro Castro

Prestado por Cruz Azul a Pumas, el mediocampista habla de su trayectoria, de lo que lo ha marcado y de sus días en Ciudad Universitaria

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CIUDAD DE MÉXICO, 15 de septiembre.-La noche del 26 de mayo de 2013, las lágrimas de Alejandro Castro se confundían con la lluvia que azotaba los rumbos del Estadio Azteca. El mediocampista estaba sentado, derrotado, en el césped del Coloso de Santa Úrsula mientras decenas de periodistas informaban que el canterano celeste era el principal culpable de la derrota de Cruz Azul en la final contra el América.

Un fatídico último minuto. La alegría de Moisés Muñoz, el héroe de esa noche, contrastaba con las sensaciones de Alejandro Castro, el villano. Castro permitió el empate al desviar un remate de cabeza del portero del América y falló un penal, hechos que lo llevaron al psicólogo meses más tarde. Después de ese partido, el mediocampista no volvió a ser el mismo en Cruz Azul. Una lesión en la rodilla hizo que estuviera cuatro meses fuera y al siguiente torneo fue relegado a la banca.

La puerta a la redención se la abrió Pumas. Una mañana, tras hacer las pruebas médicas con Cruz Azul, recibió una llamada cuando apenas subía a su coche. Era Agustín Manzo, vicepresidente deportivo de La Máquina, que le avisaba que iba a préstamo por un año al Club Universidad.

No hubo mejor inicio. El romance de Alejandro Castro con Pumas comenzó con un gol a los ocho minutos de haber jugado por primera vez en el Estadio Olímpico. El mediocampista anotó el primer gol del torneo de los universitarios y de ahí no volvió a perder la confianza del técnico Guillermo Vázquez.

Castro es el tercer jugador de la plantilla con más minutos en el Club Universidad durante el Apertura 2015 y se prepara para enfrentar por segunda vez en su carrera a Cruz Azul.

¿Cómo se siente en Pumas?

Estoy muy contento de estar en Pumas. Sé que es una gran institución, una gran oportunidad. Intento disfrutarlo y quiero aprovechar todos los partidos para retomar mi nivel, volverme a ganar la confianza de Guillermo Vázquez y de la institución

¿Le sorprendió que Guillermo Vázquez lo buscara?

Cuando Guillermo Vázquez estuvo en Cruz Azul hicimos las cosas bien, un buen trabajo. Creo que se quedó con un buen sabor de boca. Le agradezco plenamente la confianza que sigue teniendo en mí tanto él como todo el cuerpo técnico.

¿Le hacía falta salir de Cruz Azul?

Me hacía falta jugar. Los últimos años habían sido muy buenos, quitando el año pasado. En Cruz Azul me parece que había alcanzado un buen nivel, pero las cosas cambian. El futbol es así. Me tocó estar afuera por lesión el año anterior. Lo que quería era jugar y sabía que en Cruz Azul no es tan fácil por toda la situación que vivía, por los refuerzos y no me la pensé cuando me llegó la propuesta de Pumas.

Ha coincidido con José Luis Salgado (auxiliar técnico de Guillermo Vázquez) las dos veces que salió de Cruz Azul. ¿Qué tanto ha influido Salgado en su carrera?

Pepe es el que me ha tenido toda la confianza. Me llevó a Tecos, fue cuando más empecé a jugar, fue un parteaguas. Es un placer coincidir con él.

¿Le gustaría regresar a Cruz Azul?

Sí, es una institución que siempre voy a llevar en el corazón. Es mi segunda casa, estuve 14 años ahí, le guardo mucho cariño y respeto. Ahora me toca estar en Pumas y así como lo hice en Cruz Azul, defiendo la playera del Club Universidad a muerte. Quiero conseguir cosas importantes. El tiempo dirá si me toca regresar a Cruz Azul. Estaré encantado.

¿Recuerda el error en la final contra el América?

Por supuesto, son cosas que te marcan. No lo veo como un error, fueron circunstancias del juego y los que estamos en la cancha estamos expuestos a eso. Éste es un deporte de conjunto, tuvimos oportunidades para hacer uno, dos o hasta tres goles más, y en ese caso no hubiera pasado nada. Las cosas no fueron así, y eso me queda como un mal recuerdo, pero eso también me ayuda a seguir trabajando y a querer ser campeón y espero hacerlo con Pumas.

¿Qué tan difícil fue superar esa noche en el Azteca?

Cuesta mucho trabajo, sobre todo en el aspecto de la confianza. Empiezas a dudar de ti, de tu trabajo y si estás haciendo bien las cosas. Con el paso del tiempo te vas dando cuenta que son circunstancias, no puedes poner todo tu trabajo en un solo momento, tienes que ser muy autocrítico. Necesité tiempo para darme cuenta de eso. Me considero muy persistente. Estoy feliz en Pumas.

¿Necesitó ayuda externa?

Fui con una psicóloga que me ayudó bastante. Creo que hay momentos en los que se debe aceptar ayuda externa y no pasa nada, no creo que fuera algo malo. Fue de gran ayuda.

Parece que se ha consolidado en el once de Pumas...

No me gusta tomar ese rol, el trabajo del equipo nos da resultados. Nadie es indispensable. Cada quien pone su granito de arena.

¿Por qué cree que a Cruz Azul le cuesta tanto ser campeón?

Hay mucha presión, ha habido grandes equipos y hemos llegado a muchas finales. En esas finales nos ha faltado un poco de fortuna. Es una situación muy difícil. Si supiéramos qué paso, en esos momentos ya lo hubiéramos cambiado.

¿Cómo le hacía para quitarse la presión en Cruz Azul?

La presión no te la puedes quitar, es como un estigma.

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