Esos barbones que juegan con el balón; una nueva tendencia
La moda lumbersexual, que surge a partir de códigos estéticos de los leñadores, contagia a varios de los representantes del deporte profesional

CIUDAD DE MÉXICO, 10 de marzo.- El término proviene de la palabra lumberjack, que en español quiere decir “leñador”, y sirve para definir la moda de varios deportistas profesionales con cuidadas barbas y reducidos cortes de pelo.
Entre ellos están los casos de beisbolistas como Brian Wilson (Dodgers de Los Ángeles), y Mike Napoli (Medias Rojas de Boston), futbolistas como Ardan Turan (Atlético de Madrid), Tim Howard (Everton), Raúl Meireles (Fenerbahçe), Andrea Pirlo (Juventus) y Marc Crosas (Leones Negros), y jugadores de la NFL como Brett Keisel (ex de Acereros de Pittsburgh).
“Es un fenómeno que responde al movimiento variable de las modas”, explica el sicólogo Luis Muiño. “Se trata de destacar, pero siguiendo modelos de la élite. En el mundo moderno necesitamos tres o cuatro personas que adquieran un look para que la gente los siga”, señala Muiño.
Los lumbersexuales, como los llaman algunos especialistas en revistas de moda, construyen su imagen a partir de códigos estéticos robados de los leñadores y trabajadores rurales.
“Empezó por look y un poco de dejadez, pero luego se convirtió en cábala. A pesar de que no soy muy creyente de eso, me ha ido bien con barba ¿Por qué voy a cambiar?”, argumenta el español Marc Crosas, mediocampista de los Leones Negros de la UdeG.
Crosas, por ejemplo, al igual que James Harden en la NBA, ha ido marcando tendencia entre los aficionados de su equipo y algunos compañeros, como el defensa de la UdeG Félix Araujo.
“Yo ni de broma me afeitaría”, advierte Harden, escolta de los Rockets de Houston. “Depende de la causa, pero ni por 80 mil dólares lo haría”, señala.
En Fenway Park, casa de los Medias Rojas de Boston, el estilo del primera base Mike Napoli permitió que el departamento de marketing del equipo desarrollara una aplicación en la que los fanáticos pueden insertar su foto con la barba del jugador.
“Para que la buena suerte no les falte a mis compañeros en el diamante, dejo que me jalen la barba”, dice Napoli.
Sucede algo curioso, por otro lado, con Brett Keisel, defensivo que ayer se convirtió en agente libre al ser cortado por los Acereros y quien después de varios años de presumir una de las barbas más prominentes de la NFL, decidió cortársela a principios del mes pasado. ¿La razón? Una mala temporada.
“Mi hija Grace llegó a la puerta, se me quedó viendo y dijo: ‘¿Quién es él? No lo conozco’. Tuve que empezar a hablarle para que se diera cuenta que era yo”, recuerda el dos veces campeón del Super Bowl.
Así, mientras algunos lo atribuyen a una especie cábala y otros lo presentan como parte de su personalidad, la moda de las barbas crecidas en el deporte profesional sigue ganando simpatizantes en el futbol, basquetbol, beisbol o la NFL.