El Maracaná, un estadio con gran historia
En una de las catedrales del balompié, los germanos escribieron el capítulo más reciente

RÍO DE JANEIRO, 14 de julio.- El césped sobre el que Mario Götze coronó a Alemania es la alfombra verde de un estadio histórico.
El Maracanazo
El estadio se construyó para el Mundial de Brasil 1950. Oficialmente 173 mil 850 personas pagaron su billete para ver el 16 de julio la final contra Uruguay, pero ante la aglomeración las puertas se abrieron. El brasileño Joao Havelange, que fue presidente de la FIFA entre 1974 y 1988 y estuvo presente allí, aseguró: “Ese día habría unas 220 mil personas”, casi el diez por ciento de la población de Río de Janeiro en esa época. Dos de esos hinchas se suicidaron tras el triunfo del conjunto celeste. El segundo tanto del 2-1 fue obra de Alcides Ghiggia: “Sólo tres personas han hecho callar al Maracaná: Frank Sinatra, el Papa y yo”, presumió años después.
Récord de asistencia
El 31 de agosto de 1969, Brasil y Paraguay se enfrentaron en partido de clasificación para la Copa del Mundo de 1970. El equipo local ganó por 1-0 con gol de Pelé, pero el partido pasó a la historia por reunir a 183 mil 341 personas, récord oficial en la historia del futbol, pues los 220 mil espectadores de 1950 nunca fueron certificados.
El gol mil de Pelé
No podía ser en otro escenario. Pelé anotó un penal en el triunfo del Santos por 2-1 ante el Vasco da Gama el 19 de noviembre de 1969 que supuso el gol mil de su carrera. Los aficionados y los fotógrafos invadieron la cancha y el partido fue suspendido unos minutos mientras el astro se paseó alzado en hombros por sus compañeros. El astro ya contaba con una placa en su honor en el estadio desde 1961 por anotar un tanto driblando a medio Fluminense. Pese a todo, el máximo goleador de la historia del Maracaná es Zico, con 333 goles.
El adiós de O Rei
O Rei Pelé disputó su último partido con la verdeamarela en el Maracaná el 18 de julio de 1971 tras conducir al equipo a tres Mundiales. “¡Quédate, quédate!”, le gritaba la torcida en su vuelta de honor tras el amistoso contra Yugoslavia.
El velatorio de Garrincha
El 20 de enero de 1983, el Maracaná fue el escenario del velatorio de Garrincha, uno de los mitos del futbol brasileño y campeón del mundo en Suecia 1958 y Chile 1962. El también legendario Didí aseguraba que Garrincha gambeteaba a los adversarios y los dejaba “con el culo en el suelo, en fila, disciplinadamente”. Lo que nunca pudo esquivar fue su artrosis en las rodillas ni sus problemas de alcohol. Murió en la miseria, pero fue despedido por miles de aficionados en el estadio donde más brilló, envuelto en la bandera del Botafogo.
El tetra de Alemania
La Nationalmannschaft derrotó por 1-0 a Argentina en la prórroga y se proclamó, en Brasil 2014, campeona mundial por cuarta vez en su historia en uno de los templos del futbol. Mario Götze marcó en el minuto 113 para dar el título a Alemania y, de paso aliviar a los brasileños, horrorizados con la posibilidad de ver a Argentina levantar la copa en su estadio más emblemático.
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