Las pulsaciones de Betelgeuse se atribuyen a una compañera invisible

Betelgeuse, una gigante roja con un brillo 100 mil veces superior al del Sol y más de 400 millones de veces su volumen, se aproxima al final de su vida

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La pulsación de luz de Betelgeuse, una de las estrellas más brillantes, probablemente obedece a la presencia de una estrella compañera invisible en su órbita, sin que esto indique una explosión inminente como supernova.

Formalmente conocida como Alpha Ori B, la "Betelbuddy" (como la llama el astrofísico Jared Goldberg) funciona como una máquina quitanieves durante su órbita, empujando el polvo que bloquea la luz y haciendo que Betelgeuse se vea temporalmente más brillante.

Goldberg y su equipo detallan sus simulaciones en un artículo aceptado para publicación en The Astrophysical Journal. Los resultados ya están disponibles en el servidor de preimpresión arXiv.

"Descartamos todas las fuentes intrínsecas de variabilidad concebibles para explicar el aumento y oscurecimiento de esta manera", comenta Goldberg, autor principal del estudio e investigador del Flatiron Institute for Computational Astrophysics. "La única hipótesis que parecía encajar es la presencia de una compañera para Betelgeuse".

Goldberg colaboró con Meridith Joyce, de la Universidad de Wyoming, y László Molnár, del Observatorio Konkoly del Centro de Investigación HUN-REN para Astronomía y Ciencias de la Tierra, en Hungría.

Betelgeuse, una gigante roja con un brillo 100 mil veces superior al del Sol y más de 400 millones de veces su volumen, se aproxima al final de su vida. Su explosión será lo suficientemente intensa como para ser visible durante el día por semanas.

Los astrónomos monitorean el "pulso" de Betelgeuse para predecir su destino. La estrella, al ser variable, alterna entre fases de brillo y atenuación, con pulsos comparables a los latidos del corazón. Sus dos latidos principales ocurren en escalas de tiempo distintas: uno dura poco más de un año y el otro se extiende por seis años aproximadamente.

Uno de estos latidos representa el modo fundamental de Betelgeuse, un patrón intrínseco de brillo y oscurecimiento. Si este modo corresponde al latido de escala más larga, la estrella podría explotar antes de lo anticipado. Sin embargo, si el latido fundamental es el de escala corta, el más largo sería un "período secundario largo" causado por factores externos.

Aunque la causa de los períodos secundarios largos sigue siendo incierta, una teoría prominente sugiere la intervención de una estrella compañera que atraviesa el polvo cósmico generado y expulsado por Betelgeuse, alterando la cantidad de luz que llega a la Tierra.

Los investigadores consideraron otros posibles orígenes para el período secundario, como agitación interna o cambios periódicos en el campo magnético de Betelgeuse. Al combinar datos de observaciones directas con modelos informáticos avanzados, concluyeron que Betelbuddy resulta ser la explicación más plausible.

"No hay otra opción que encaje", enfatiza Goldberg. "Si Betelbuddy no existe, se trataría de algo mucho más extraño, algo que la física actual no puede explicar".

El equipo aún no ha identificado con precisión a Betelbuddy, pero sospechan que podría tratarse de una estrella con el doble de masa solar.

"Es difícil definir con exactitud la naturaleza de la compañera, más allá de las restricciones de masa y órbita", apunta Joyce. "Una estrella similar al Sol parece la opción más probable, aunque no definitiva".

Una hipótesis más exótica, que Goldberg admite le resulta atractiva, sugiere que la compañera podría ser una estrella de neutrones, el núcleo remanente de una supernova. "Sin embargo, en ese caso, esperaríamos detección de rayos X, lo cual no ha ocurrido. Aun así, creo que deberíamos intentarlo de nuevo".

El siguiente paso del equipo será intentar capturar imágenes de Betelbuddy con telescopios durante una ventana de visibilidad prevista para el 6 de diciembre.

"Necesitamos confirmar la existencia de Betelbuddy, ya que nuestros resultados son inferencias, no detecciones directas", señala Molnár. "Por eso ahora estamos trabajando en propuestas de observación".

Con información de Europa Press.