*La capacitación poco tuvo que ver con buen gobierno y mucho con estrategia electoral
Si el fin de semana algunos alcaldes no se pararon por su oficina, no es que anduvieran de flojos —al menos no esta vez—, sino que Morena los convocó viernes, sábado y domingo, en Oaxtepec, a una capacitación en prácticas de buen gobierno.
Con ese pretexto, cien alcaldes de las ciudades más pobladas del país se concentraron tres días, a pesar de que algunos ya van de salida por haberse reelegido. En realidad, la capacitación poco tuvo que ver con buen gobierno y mucho con estrategia electoral.
Porque ni la dirigente Luisa Alcalde ni la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, por ejemplo, han sido gobierno. La única ponente que sí lo ha sido —tres veces alcaldesa y hoy jefa de Gobierno— es Clara Brugada, pero poco bueno podría enseñarles.
Ella estuvo el sábado, aunque no se sabe si como conferencista o como estudiante, porque, después de nueve años como alcaldesa de Iztapalapa, la demarcación se ubicó siempre entre las peores de la capital.
La reunión de la Escuela Municipalista de Morena coincide con la decisión de Claudia Sheinbaum de hacerse cargo de las campañas para 2027, a fin de que no le pase lo de 2021 en la CDMX.
En las elecciones de 2024 Sheinbaum demostró su capacidad, pues encabezó la estrategia —al menos en la capital— para rescatar el triunfo de la propia Clara, cuando hasta en el equipo de la exalcaldesa de Iztapalapa ya daban todo por perdido.
Así que, más que enseñarles cómo gobernar, los convocados aprendieron cómo armar estrategias territoriales para asegurar los votos en las urnas el próximo año.
En la reunión se confirmó lo que, al menos en la capital, ya había adelantado la propia Clara —contra lo que proponía Sheinbaum—, que sí habrá reelección en 2027, lo que permitirá a los alcaldes consolidar sus amarres para evitar fracturas internas.
Contrario a la costumbre de definir sus candidaturas el mismo año de las elecciones, Morena decidió adelantar sus encuestas —que no son otra cosa que dedazos disfrazados— apenas termine el Mundial de Futbol.
De esta forma, los grupos que gobiernen se harán cargo de sus procesos sucesorios y no dejarán que las disputas internas afecten las elecciones, como ya ha ocurrido cuando hay imposiciones en los territorios.
Por eso se entiende que Sheinbaum haya renunciado a su propuesta de impedir la reelección directa desde el próximo año, pues lo que necesita es garantizar que las estructuras territoriales morenistas estén al cien, si la 4T quiere mantener el control, sobre todo en las cámaras.
Con esta decisión también se despresuriza un poco el jaloneo con sus aliados del PVEM y el PT, que nunca han estado dispuestos a renunciar a sus aspiraciones de reelegirse, lo cual les permite la ley hasta 2030.
Éstas no son buenas noticias para la oposición, que ya se saboreaba la división que ocasionaría en el oficialismo la prohibición a reelegirse, lo que les abría la posibilidad de cachar a algunos inconformes.
Parece que la encerrona morenista del fin de semana en Oaxtepec traerá cosas buenas para los de guinda como partido; no para los ciudadanos con mejores gobiernos.
CENTAVITOS
Y en más de la sustitución de Víctor Hugo Lobo Rodríguez como diputado local la semana pasada, por una traición de su excompañero Gerardo González, muchos se preguntan por qué, si su solicitud de reincorporación a su curul llegó dos días antes a la Mesa Directiva de Donceles, no se dio a conocer para entrar en negociaciones y evitar que detonara el mero día. Qué raro.
