¿Por qué se celebra el Día Mundial sin Wi-Fi y qué tiene que ver con la nomofobia?
Cada 8 de noviembre se celebra el Día Mundial sin Wi-Fi para concientizar sobre la dependencia tecnológica y la nomofobia, es decir, el miedo a estar sin conexión

Quizá no muchas personas lo sepan, pero cada 8 de noviembre se conmemora el Día Mundial sin Wi-Fi, una fecha no oficial que busca concientizar sobre los riesgos de la dependencia tecnológica.
La iniciativa -que nació en 2016- invita a reflexionar sobre el uso responsable de la conectividad y sus efectos en el bienestar y, aunque no está reconocida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), diversos medios y organizaciones la promueven para fomentar un uso más equilibrado del internet.
Y es que, aunque no lo parezca, hay muchas personas que realmente sufren cuando su conexión no es buena o cuando deben pasar largos periodos sin acceso a la red. Ese sentimiento tiene nombre: nomofobia.
¿Qué es la nomofobia?
La nomofobia proviene del inglés no-mobile-phone phobia, y describe el miedo irracional a quedarse sin teléfono o conexión a internet. El término nació tras un estudio británico de 2008 (UK Post Office/YouGov), en el que el 53% de los participantes reconoció sentirse ansioso si no podía usar su celular.
Es el miedo irracional de no tener al alcance el smartphone, la imposibilidad de contestar los anuncios y así desconectarse del mundo virtual… La etapa de la adolescencia es la más vulnerable a padecer esta afección, teniendo implicaciones y consecuencias en la salud mental”, destaca un estudio publicado en la Revista Argentina de Ciencias del Comportamiento (2023).

Características comunes de la nomofobia
Aunque la nomofobia no está reconocida oficialmente en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) ni en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), se considera un fenómeno psicológico emergente dentro de los trastornos de ansiedad y adicciones conductuales.
Estos son sus principales características, según especialistas en salud mental y tecnología:
- Ansiedad o malestar al no tener el celular o señal: Las personas experimentan nerviosismo, inquietud o incluso pánico cuando no pueden usar su teléfono, se quedan sin batería o pierden la conexión.
- Necesidad compulsiva de revisar el celular: Existe una urgencia constante por mirar el dispositivo, verificar notificaciones o mantenerse conectado.
- Miedo a perder comunicación o información: Se teme no poder contactar a alguien, perder mensajes o no tener acceso inmediato a redes sociales o datos.
- Dependencia emocional del teléfono: El teléfono se convierte en una fuente de seguridad y compañía, generando incomodidad o aislamiento al estar sin él.
- Síntomas físicos de ansiedad: Algunas personas pueden presentar taquicardia, sudoración, temblores o dificultad para respirar cuando no tienen el dispositivo cerca.
- Disminución de la concentración y productividad: El deseo de estar conectado puede afectar el enfoque en el trabajo, los estudios o actividades diarias.
- Alteraciones del sueño: El uso prolongado del teléfono y la exposición a su luz azul pueden provocar insomnio o un descanso de mala calidad.
- Evitar lugares sin cobertura o sin uso de móvil: Se tiende a evitar espacios donde no se permite el uso del celular, como reuniones o vuelos largos.
- Mayor incidencia en jóvenes: La nomofobia es más frecuente en adolescentes y adultos jóvenes, especialmente en quienes usan intensamente redes sociales.
- Similitud con una adicción conductual: Aunque no figura como trastorno clínico en manuales psiquiátricos, comparte rasgos con las dependencias tecnológicas.
Recomendaciones para desconectarte en el Día Mundial sin Wi-FI
La Comisión Internacional de Protección contra Radiaciones No Ionizantes (ICNIRP) asegura que no existe evidencia científica concluyente de daños por exposición a las ondas de radiofrecuencia del Wi-Fi, siempre que se mantengan dentro de los límites de seguridad internacionales.
El verdadero riesgo, subrayan los expertos, no radica en la señal inalámbrica, sino en la dependencia psicológica y el uso problemático de la tecnología.

Recomendaciones para desconectarte sin ansiedad
La nomofobia refleja una ansiedad muy contemporánea: la de perder la conexión con el mundo digital. No se trata de demonizar la tecnología, sino de aprender a usarla con equilibrio. El Día Mundial sin Wi-Fi nos recuerda que desconectarse también es una forma de cuidar la salud mental.
Aquí algunos pasos sencillos para lograrlo:
- Practica “micro-desconexiones”: apaga el celular durante 30 minutos al día para reducir la ansiedad digital.
- Cuida el sueño: evita pantallas al menos 60 minutos antes de dormir.
- Apaga notificaciones innecesarias para disminuir distracciones.
- Establece zonas libres de pantalla, como el comedor o el dormitorio.
- Supervisa el uso infantil: la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere evitar pantallas en menores de 2 años y limitar a una hora diaria en niños de 2 a 4 años.
- Busca ayuda profesional si el malestar interfiere con tu rutina diaria.
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