Así funciona el DeLorean como máquina del tiempo en Volver al Futuro
Volver al Futuro cumple una década más de haberse estrenado en el cine y lograr el éxito en taquilla, pero junto con la aclamada película existe un automóvil que también trascendió el tiempo: el DeLorean DMC-12.

El 3 de julio de 1985 es una fecha especial en el cine por el estreno de Volver al Futuro, una película que dio inicio a una zaga histórica de ciencia ficción, una cinta que también volvió icónico a un coche: el famoso DeLorean DMC-12, un automóvil que en la vida real no tuvo el éxito esperado, pero en el mundo de Hollywood trascendió el tiempo.
En la aclamada película Volver al Futuro, el DeLorean DMC-12 sirve como una máquina del tiempo sofisticada creada por el doctor Emmett Brown. El vehículo sufría diversas modificaciones para alcanzar los 140.8 kms/h, la velocidad necesaria para iniciar un viaje en el tiempo dejando unas flamas a su paso, el sello de que el coche había conseguido su objetivo.
Hoy en día, los DeLorean DMC-12 modificados con las especificaciones de la máquina del tiempo existen en diversas partes del mundo y son piezas de exhibición incluso en museos como en el Petersen Automotive Museum en Los Ángeles, California.
Así funciona el DeLorean DMC-12 como máquina del tiempo en Volver al Futuro

Dentro de la película y para su construcción, el "Doc" Emmett Brown tomó como punto de partida un DeLorean DMC-12 de 1981. La elección no era a la ligera sino que estaba basada por el diseño y el acero inoxidable de su carrocería que permitían la dispersión del flujo de energía.
El componente fundamental para poder viajar en el tiempo es el condensador de flujo, ubicado detrás del asiento del conductor. Cuando el DeLorean alcanza las 88 millas por hora de velocidad este componente lanza rayos, los cuales se detienen en la defensa delantera hasta iluminarse, haciendo estallar el DeLorean en una nube de partículas hasta desaparecer, dejando dos líneas de fuego sobre el asfalto debido a las mecánica cuántica.
En la parte de la cabina se realizaron modificaciones para colocar en el tablero central el circuito del tiempo. Con este mecanismo se ajustaban los parámetros del viaje. Contaba con tres indicadores: el que tenía los números en rojo marcaba el destino a donde se iría, el que portaba los números verdes el destino donde se estaba y, finalmente de color amarillo la fecha donde se estuvo la última vez.
En la parte trasera del DeLorean se encuentran dos torres de enfriamiento para reducir la temperatura del plutonio, un material necesario para generar una cantidad industrial de energía (1.21 gigowatts) y alimentar al condensador de flujo. Después de haber realizado un viaje en el tiempo, expulsan vapor. Fue justo la compra de este material lo que provocó una persecución en la primera película y el viaje inesperado al pasado por parte de Marty McFly.

El coche sufrió modificaciones dependiendo la época del tiempo en la que se encontraba. Por ejemplo, en el año 2015, dentro del tiempo de la narrativa de la película, el Doc reemplazó este componente por uno menos problemático y más eficiente: un reactor que funciona con desechos eliminando así el plutonio de la fórmula para realizar los viajes en el tiempo. Mientras, en la primera cinta, fue necesario la energía de un rayo para poder concretar el viaje
Sin embargo, el motor de combustión siempre era importante, así como la gasolina. El combustible se volvió crítico especialmente en la tercera película cuando una flecha dañó el depósito.
Las otras opciones de máquinas del tiempo para Volver al Futuro
El director de la cinta Robert Zemeckis y el guionista Bob Gale, tenían pensando en el guión original que la máquina del tiempo fuera un refrigerador reforzado con plomo, hasta que, posteriormente el realizador les convenció de que sería mejor visualmente un coche. La producción también evitó el refrigerador para evitar que, en caso de que la cinta tuviera éxito, los niños corrieran a estos aparatos domésticos en casa y se encerraran en ellos.
El hoy famoso DeLorean no fue la primera opción. Ford les ofreció a los productores y realizadores de Volver al Futuro un Ford Mustang para que se convirtiera en una flamante máquina del tiempo, esto junto con un cheque de 75 mil dólares. La oferta fue rechazada porque consideraban que no encajaba con un automóvil que escogería el doctor Emmett Brown y contrastaría con su imagen.
Al final Gale, Zemeckis y el productor Steven Spielberg se inclinaron por un DeLorean DMC-12 de acero inoxidable, que destacaba por sus puertas de alas de gaviota, que le daban un diseño similar a una pequeña nave espacial.
“Si vas a construir una máquina del tiempo en un automóvil, hay que hacerlo con estilo”, es una frase dicha por el “Doc” Emmet Brown a Marty McFly en una de las escenas más famosas de Volver al Futuro.
¿Qué pensaba DeLorean de Volver al Futuro?

El éxito internacional de la película creó una locura por los DeLorean. Un mes después del estreno de la cinta, John DeLorean, presidente de esa compañía automotriz, escribió una carta a los realizadores de la película en la que redactó:
“Estimados señores: la semana pasada tuve la oportunidad de ver una proyección de Volver al futuro en Nueva York, y quiero que sepan que fue absolutamente brillante. Quiero decirles que estoy complacido de que la DeLorean Motor Car haya sido inmortalizada en la película, y quiero agradecer a todos los responsables por el trabajo sobresaliente que hicieron al presentar el DMC como el vehículo del futuro. Gracias de nuevo por continuar mi sueño de una manera tan positiva. Sinceramente, John Z. DeLorean”.
Sin embargo, la marca no tuvo el éxito esperado en la vida real, pero hasta hoy sigue trascendiendo como una máquina del tiempo. En diciembre de 2011, uno de los siete autos que se usaron durante la grabación de la saga Volver al Futuro fue subastado por 540 mil dólares en Beverly Hills. Parte de los beneficios de la subasta fueron destinados a la fundación de Michael J. Fox, que investiga el mal de Parkinson, la misma enfermedad que padece una de las estrellas de la cinta.
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