1. Resistencia. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, decidió responder con pulso firme a las acusaciones sobre Rubén Rocha Moya, exgobernador de Sinaloa, y convirtió el señalamiento en bandera interna. No agacha la cabeza, dice, y coloca a la soberanía como escudo frente a una investigación que llama la atención, más por su origen que por su contenido. Reivindica los números heredados de Andrés Manuel López Obrador, expresidente de México, como prueba de limpieza estructural: recaudación al alza, programas intactos y reducción de la pobreza. El argumento es político y circular, si hay resultados, no hay corrupción. Sencillo.
2. Indicios. “No teníamos ningún indicio” no sonó a evasiva, sino a línea de operación. Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, cerró el paso a especulaciones sobre Rubén Rocha Moya, exgobernador de Sinaloa, y sostuvo lo que su área registra. La investigación queda en manos de la Fiscalía General de la República, que lidera Ernestina Godoy, donde deben hablar las pruebas, no las conjeturas. En paralelo, Yeraldine Bonilla, gobernadora interina de Sinaloa, recibe respaldo y refuerzos para estabilizar el terreno. En medio del ruido, García Harfuch opta por expediente y método. Pocos reflectores. Más y mejor control.
3. Alto a la calumnia. Categórico, Ricardo Monreal acusó una guerra sucia en su contra. Se refirió al rumor acerca de que una supuesta cuenta a su nombre en HSBC habría sido bloqueada por la Unidad de Inteligencia Financiera. El líder de la mayoría legislativa en la Cámara de Diputados respondió desde sus redes: “Es totalmente falso. No tengo cuentas en ese banco y nunca he tenido bloqueo bancario alguno”. Puntual. Y a su posicionamiento tajante, el político que siempre ha salido airoso de intentos de descalificaciones, agregó: “La calumnia y la mentira no pueden permitirse ni querer convertirlas en éxito electorero”. De paso, Monreal señaló la importancia de conducirse con legalidad.
4. Cobertura. La Secretaría de Salud exhibe cifras que rebasan las metas en vacunación, con 2.3 millones de dosis, lo que representa un logro administrativo, aunque el terreno cuente otra historia. David Kershenobich, secretario de Salud, impulsa la extensión de la campaña hasta mayo con la mira puesta en cerrar brechas que llevan años abiertas. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, sostiene la bandera preventiva mientras el sistema se mantiene desigual entre entidades que cumplen y otras que apenas responden. Hay avance, pero falta uniformidad. El dato entusiasma, pero no olvidar que el reto persiste. La consigna es no aflojar.
5. Daños colaterales. En la Huasteca veracruzana, la protesta cruzó a sabotaje. Organizaciones como el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo y el Frente Democrático Oriental Emiliano Zapata escalaron de bloqueo a incendio, con camiones de FEMSA ardiendo y una unidad de Diconsa desaparecida. El argumento es conocido, acusan represión, presos políticos y abandono rural. El método, cada vez más costoso para terceros. Mientras, el gobierno de Rocío Nahle observa tarde y actúa después, cuando el humo ya marca la agenda. Ni contención preventiva ni respuesta inmediata. En Veracruz, los conflictos sólo crecen.
