¿Cómo saber si intentan robar tu WhatsApp o si ya entraron a tu cuenta?
No siempre hace falta “hackear” un teléfono para comprometer una cuenta. Un código compartido por engaño, un dispositivo vinculado sin autorización o el registro de tu número en otro equipo pueden dar acceso a terceros o incluso hacerte perder el control. Saber cómo ocurre permite reaccionar a tiempo.

El robo de una cuenta de WhatsApp muchas veces no comienza con malware ni con sofisticados programas informáticos. Puede empezar con algo mucho más sencillo: alguien introduce tu número en otro dispositivo e intenta convencerte de que le entregues la información necesaria para completar el registro.
WhatsApp utiliza un código de seis dígitos para comprobar que quien intenta registrar una cuenta realmente controla el número telefónico. Por eso, uno de los objetivos del atacante puede ser conseguir ese código mediante engaños: hacerse pasar por un conocido, asegurar que te llegó por error o inventar alguna urgencia para que se lo compartas.
Recibirlo sin haber hecho nada no significa por sí mismo que ya hayan entrado. Significa que hubo un intento de registrar tu número y que conviene estar atento. WhatsApp insiste en que ese código nunca debe compartirse.

No siempre necesitan quitarte el teléfono
Otra posibilidad es que intenten mantener acceso a tu cuenta desde un dispositivo adicional.
WhatsApp permite utilizar una misma cuenta en varios equipos vinculados. Esos dispositivos pueden seguir funcionando aunque el teléfono principal no permanezca conectado todo el tiempo, lo que vuelve especialmente importante revisar periódicamente cuáles tienen acceso.
Actualmente se pueden vincular hasta cuatro dispositivos adicionales. WhatsApp también puede pedirte confirmar un nuevo dispositivo cuando detecta uno que no reconoce.
La pregunta importante no es únicamente si tienes WhatsApp Web abierto, sino si reconoces todos los equipos que aparecen asociados a tu cuenta.

¿Qué ocurre cuando alguien consigue registrar tu número?
Aquí el problema cambia de nivel.
Si otra persona logra registrar tu número de WhatsApp en un nuevo dispositivo, puedes recibir una alerta indicándolo. El propietario todavía puede recuperar la cuenta volviendo a iniciar sesión y verificando nuevamente su número.
Cuando se introduce correctamente el código de registro, WhatsApp cierra automáticamente las demás sesiones asociadas a la cuenta. Es decir, recuperar el registro del número es el paso prioritario, antes de comenzar a cambiar otros ajustes de seguridad.

A veces, el verdadero objetivo son tus contactos
Tomar una cuenta de WhatsApp no sólo permite hacerse pasar por su propietario. También abre una vía para engañar a las personas que confían en él.
Un delincuente puede utilizar esa identidad para solicitar dinero, pedir información, enviar enlaces o intentar conseguir nuevos códigos de acceso. Por eso, cuando existe una sospecha real de que la cuenta fue comprometida, WhatsApp recomienda avisar a familiares y amigos: alguien podría estar escribiéndoles en tu nombre.
También puede aparecer otro indicio durante la recuperación: que WhatsApp solicite una contraseña o, en cuentas que aún utilizan el sistema anterior, un PIN de verificación en dos pasos que el propietario no recuerda haber configurado. La propia plataforma reconoce que, en casos poco frecuentes, otra persona que obtuvo acceso pudo haber activado esta protección.

Recuperar primero, proteger después
Existe una diferencia importante entre reforzar una cuenta que todavía controlas y recuperar una cuenta que otra persona ya tomó.
Cambiar una contraseña o activar nuevas funciones de seguridad no basta por sí solo para expulsar a alguien que ya consiguió el control. Primero hay que volver a registrar la cuenta utilizando el código enviado al número telefónico. Ese proceso desconecta a quien esté utilizándola.
Una vez recuperada, entonces sí conviene reforzarla: revisar los dispositivos vinculados, activar la verificación en dos pasos, añadir un correo electrónico de recuperación y utilizar las opciones adicionales de seguridad disponibles para la cuenta.

El mejor momento para actuar es antes de que una señal aislada se convierta en una pérdida de acceso. Un código inesperado puede quedarse sólo en un intento; compartirlo, autorizar un dispositivo desconocido o ignorar una alerta puede cambiar por completo el escenario.
Fuente: Centro de Ayuda de WhatsApp.