El virus del sarampión sobrevive por más tiempo en estas superficies, según la ciencia
El virus del sarampión puede sobrevivir hasta dos horas suspendido en el aire. Mantener esquemas de vacunación completos es la única estrategia para evitar los contagios

El sarampión deja de ser un recuerdo para convertirse en una amenaza con brotes importantes. De acuerdo con el informe diario, existen 7,251 casos acumulados. Este virus actúa como un viajero silencioso que no requiere contacto directo, pues se oculta en el aire y en diversos objetos.
La facilidad con la que se propaga resulta alarmante, ya que un individuo infectado puede contagiar hasta a 18 personas, según la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Entender el comportamiento del patógeno en las superficies constituye la mejor defensa disponible.

¿Cuánto tiempo sobrevive el virus del sarampión en las superficies?
Si una persona enferma tose en una habitación y se marcha, la amenaza permanece flotando en el ambiente. El virus se mantiene activo y contagioso en el aire o en los muebles hasta por dos horas exactas.
Un estudio publicado en Open Forum Infectious Diseases revela que, en condiciones de laboratorio, su persistencia puede ser prolongada. Aunque la carga viral desciende con el tiempo, el organismo conserva su potencia infecciosa inicial.
Así sobrevive el virus del sarampión según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la investigación mencionada:
- Aire y objetos: El virus mantiene su capacidad de infectar activamente hasta por dos horas mientras permanece suspendido.
- Vida media: La cantidad de partículas virales se reduce a la mitad aproximadamente cada ocho horas y media de exposición.
- Persistencia máxima: Se detecta presencia infecciosa en placas de acero durante más de dos días en cantidades bajas.
- Impacto ambiental: En ambientes controlados a 26°C, el virus logra resistir más tiempo antes de degradarse.

¿En cuáles superficies sobrevive el virus del sarampión?
El virus del sarampión parece tener predilección por materiales de uso cotidiano. La estructura de las superficies lisas facilita que las partículas se asienten sin quedar atrapadas en fibras.
Esto contrasta con los tejidos, donde el patógeno se degrada con mayor rapidez; sin embargo, el acero sigue representando el estándar de riesgo. Es fundamental vigilar barandales y electrodomésticos por ser zonas donde suele alojarse la enfermedad.
Estas son las superficies donde sobrevive el sarampión, según el estudio citado y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en EU (CDC):
- Acero inoxidable: Es el material donde se comprueba una supervivencia de tres días, afectando manijas y mesas.
- Entornos fríos: Los virus se preservan mejor en estos espacios que en materiales absorbentes como la tela.
- Fómites médicos: Las bases de las camas funcionan como vehículos frecuentes de transmisión en entornos hospitalarios.
- Uso compartido: Teléfonos móviles y teclados representan superficies ideales para que el virus aguarde a un nuevo huésped.

¿Cómo ocurre el contagio de sarampión al tocar una superficie contaminada?
El contagio funciona como una carrera de relevos donde el virus viaja desde las secreciones nasales hasta los objetos. Las manos se transforman en el vehículo perfecto que transporta a los intrusos hacia las mucosas naturales.
La infección se completa al frotarse los ojos o tocarse la nariz sin un lavado previo. Una vez dentro del organismo, inicia un periodo de incubación silencioso que dura hasta dos semanas antes de que aparezca la fiebre.
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el proceso ocurre así:
- Contacto inicial: Tocar secreciones en juguetes o cerraduras inicia la cadena de transmisión.
- Autoinoculación: El virus entra al cuerpo cuando las manos contaminadas tocan directamente ojos, nariz o boca.
- Incubación: Transcurren de diez a catorce días sin síntomas visibles mientras el agente se multiplica internamente.
- Señales de alerta: La fase de contagio comienza con fiebre, ojos rojos y manchas blancas dentro de la boca.

¿Cómo evitar contagiarse de sarampión?
La armadura más efectiva es la vacunación, herramienta que evita complicaciones graves como la neumonía. Además, la higiene rigurosa actúa como complemento, pues el virus es frágil ante desinfectantes comunes.
Nuevos hallazgos confirman que concentraciones bajas de alcohol resultan letales para romper la envoltura viral. Combinar la inmunización con la desinfección crea una barrera impenetrable para proteger a los sectores más vulnerables.
Estas son algunas medidas de precaución, según el estudio de Open Forum Infectious Diseases y la Secretaría de Salud (Ssa):
- Vacunación: Asegura el esquema SRP en infantes y refuerzos en adultos si no presentan inmunidad comprobada.
- Desinfección: El alcohol al 20-30% y productos con isopropanol ayudan a mantener al virus bajo control.
- Higiene personal: El lavado frecuente de manos y el uso de enjuagues bucales contribuyen a reducir la carga viral.
- Vitamina A: Su consumo reduce la mortalidad en un 50% y previene la ceguera en niños infectados.
Combatir el sarampión requiere mezclar la ciencia de las vacunas con prácticas de limpieza constantes. Ventilar los espacios y desinfectar superficies impide que el virus encuentre un lugar en el hogar.
EL EDITOR RECOMIENDA



