Vitaminas y suplementos: la otra cara del boom de autocuidado en México

Los suplementos y vitaminas son cada vez más consumidos en México, pero no todos cuentan con aval de COFEPRIS

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El consumo de suplementos y vitaminas en México no deja de crecer. Desde pastillas de colágeno hasta gomitas con melatonina, los productos de autocuidado se han convertido en parte de la rutina de millones de personas.

De acuerdo con Eleonora García Ferrer, show director en RX para IBTM Américas y Expo Farmacias y Cuidado Personal, alrededor del 20 a 25% de los expositores de la feria están dedicados exclusivamente a este sector.

La tendencia responde a un cambio cultural: cada vez más personas buscan alternativas para mejorar su salud y prevenir enfermedades a través de productos que prometen fortalecer el sistema inmune, mejorar la piel o incrementar la energía.

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Sin embargo, la popularidad trae consigo un desafío: no todos los suplementos en el mercado cuentan con el aval de las autoridades sanitarias.

El papel de COFEPRIS

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) es la institución responsable de garantizar que los suplementos y vitaminas que se venden en México sean seguros para el consumo humano.

Eleonora García Ferrer explicó a Excélsior que es requisito que los productos que participan cuenten con registro sanitario, pues de lo contrario se corre el riesgo de caer en la categoría de “producto milagro”.

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Esto implica que los fabricantes deben presentar evidencia sobre la seguridad de sus fórmulas, la calidad de sus ingredientes y el cumplimiento de normas de etiquetado.

De no hacerlo, el consumidor queda expuesto a productos que pueden no tener el efecto prometido o incluso causar efectos adversos.

Entre la moda y la salud

El auge de los suplementos también está vinculado con el mundo digital. Plataformas como TikTok o Instagram se han convertido en vitrinas donde influencers y usuarios recomiendan vitaminas, proteínas o remedios naturales sin supervisión médica.

Esta práctica, advierten especialistas, puede llevar a un consumo desinformado, especialmente cuando no se consideran condiciones de salud individuales como alergias, enfermedades crónicas o interacciones con otros medicamentos.

Por ejemplo, un suplemento de hierro puede ser útil en personas con anemia diagnosticada, pero en alguien sin deficiencia puede causar problemas gastrointestinales o intoxicación.

Lo mismo ocurre con la vitamina D: necesaria en casos de deficiencia, pero riesgosa en dosis altas sin supervisión médica.

Farmacias como primer filtro

En este contexto, las farmacias juegan un papel clave. Más allá de vender productos, se busca que el personal esté capacitado para orientar a los consumidores y evitar la automedicación.

La Expo FAC ha destacado la necesidad de certificar al personal de farmacias para que puedan dar recomendaciones informadas y dirigir a los pacientes a profesionales de la salud cuando sea necesario.

La capacitación resulta fundamental en un país donde, culturalmente, aún persiste la costumbre de recomendar remedios “porque le funcionaron a un familiar”.

Esta práctica, aunque común, puede derivar en un consumo inadecuado de medicamentos y suplementos.

Riesgos de los “productos milagro”

El término “producto milagro” no es nuevo en México. Se refiere a aquellos artículos que prometen beneficios extraordinarios —como bajar de peso en semanas o curar enfermedades crónicas— sin evidencia científica que respalde sus afirmaciones. Estos productos suelen aprovecharse de la desesperación o la falta de información de los consumidores.

En ferias como la Expo FAC, uno de los filtros principales para participar es contar con autorización de COFEPRIS, precisamente para evitar que este tipo de productos llegue al público. La medida busca proteger a los consumidores y dar certidumbre a las empresas que sí cumplen con la regulación

El desafío de informar

El reto no es solo regulatorio, sino también educativo. Los organizadores del evento señalan que la población necesita aprender a distinguir entre recomendaciones en redes sociales y consejos médicos profesionales.

En un país donde la automedicación es común, la educación sobre suplementos seguros se convierte en un tema de salud pública.

La Expo FAC, más allá de ser un espacio de negocios, se presenta como un foro donde se abordan estos problemas desde la perspectiva del autocuidado responsable y la innovación en productos que buscan mejorar la calidad de vida de los consumidores.

Un consejo para los consumidores

Al final, el mensaje central es claro: no todos los suplementos son iguales. Antes de comprar, es importante revisar que el producto cuente con aval de COFEPRIS, leer la etiqueta completa, consultar con un médico o farmacéutico y desconfiar de cualquier producto que prometa resultados inmediatos o extraordinarios.

La creciente popularidad de los suplementos es una oportunidad para fomentar el autocuidado, siempre que vaya acompañado de información confiable y supervisión profesional.

La Expo FAC pone este tema sobre la mesa, recordando que la regulación y la educación son las mejores herramientas para que el consumo de vitaminas y suplementos realmente contribuya a la salud de los mexicanos.

bgpa