¿Fatiga? ¿Dolor de huesos? Estos son los síntomas del mieloma múltiple

¿Fatiga, dolor de espalda, fracturas frecuentes? Los síntomas de algunas enfermedades podrían provocar un subdiagnóstico del mieloma múltiple

thumb
El mieloma múltiple ataca en diferentes partes del cuerpo humano

Un dolor de espalda que no cede, cansancio que se confunde con “falta de hierro” o fracturas inexplicables al cargar algo ligero. Son síntomas que cualquiera podría atribuir al paso de los años, pero detrás puede esconderse el mieloma múltiple, un cáncer poco frecuente y a menudo diagnosticado demasiado tarde.

El mieloma múltiple es un tipo de cáncer de la sangre que se origina en las células plasmáticas, una variedad de glóbulos blancos encargados de producir anticuerpos, es decir, las células que nos defienden de microorganismos.

Cuando estas células se vuelven malignas, en lugar de fabricar defensas producen una proteína anómala, llamada proteína monoclonal o proteína M, que circula por el organismo y puede depositarse en órganos vitales como los riñones.

Te podría interesar leer: Pacientes con mieloma múltiple en México esperan hasta un año para recibir diagnóstico

thumb

Las etapas previas del mieloma múltiple

A diferencia de otros cánceres, el mieloma múltiple no siempre da señales tempranas. El doctor Jorge Vela Ojeda explica que existen etapas previas —la gamapatía monoclonal de significado incierto y el mieloma indolente— en las que el paciente no tiene síntomas, aunque la proteína M ya es detectable en sangre u orina.

En México, más del 70% de los casos se diagnostican en etapas avanzadas, lo que complica el tratamiento oportuno.

¿Cuáles son los síntomas del mieloma múltiple?

Dolor en los huesos y fracturas inexplicables

Uno de los síntomas más característicos es el daño óseo. Las células malignas alteran el equilibrio natural entre osteoclastos (que destruyen hueso) y osteoblastos (que lo regeneran). Esto provoca la aparición de lesiones llamadas líticas, que se ven como agujeros en los huesos.

El resultado puede confundirse con osteoporosis, sobre todo en personas mayores de 60 años. Pero a diferencia de esta, el mieloma puede causar fracturas con actividades mínimas: desde caminar hasta levantar un objeto ligero. También suele acompañarse de dolor persistente en espalda, costillas o cadera.

“La célula cancerosa bloquea toda la homeostasis del hueso: potencia a los osteoclastos, que lo carcomen, e inhibe a los osteoblastos, que forman hueso nuevo. El resultado son lesiones que parecen agujeros y que vuelven frágiles a los huesos, incluso al caminar o levantar un objeto ligero”, explica el hematólogo.

Fatiga y anemia: señales que se pasan por alto

Más del 80% de los pacientes con mieloma múltiple presentan anemia. Esto ocurre porque las células cancerosas ocupan la médula ósea, desplazando a las que normalmente producen glóbulos rojos. La consecuencia es una disminución de oxígeno en el cuerpo que se traduce en cansancio extremo, palidez y debilidad.

En un análisis de sangre rutinario, la anemia puede ser la primera pista. Otros hallazgos sospechosos son el “fenómeno de Rouleau” (glóbulos rojos apilados como monedas), niveles elevados de creatinina por daño renal, aumento del calcio en la sangre (hipercalcemia) y alteraciones en las proteínas plasmáticas.

“Las células malignas invaden la médula ósea y desplazan a las que producen glóbulos rojos. Esto genera cansancio, debilidad y palidez que muchos pacientes atribuyen al envejecimiento o a falta de hierro”.

Te podría interesar leer: Avances en inmunoterapia transforman la vida de pacientes con mieloma múltiple

Infecciones frecuentes y defensas debilitadas

Al desplazar a las células plasmáticas normales, el mieloma múltiple reduce la producción de anticuerpos sanos. Esto vuelve a los pacientes más vulnerables a infecciones respiratorias o urinarias.

Además, las células cancerosas secretan sustancias que paralizan al sistema inmunológico, como la interleucina 10, lo que agrava la inmunosupresión.

Síntomas neurológicos: de hormigueo a confusión

Cuando las lesiones óseas afectan la columna vertebral, pueden comprimir nervios y generar entumecimiento en manos y pies o incluso parálisis parcial.

En algunos casos, los pacientes desarrollan plasmocitomas, tumores sólidos de células plasmáticas que presionan la médula espinal.

La hipercalcemia, frecuente en un tercio de los casos, también puede desencadenar síntomas neurológicos como somnolencia, confusión, estreñimiento o crisis convulsivas. Aunque la infiltración directa del sistema nervioso central es rara, se ha documentado en formas agresivas de la enfermedad.

La importancia de sospechar a tiempo

El gran reto en México es que la mayoría de los pacientes llega tarde al especialista. El tiempo promedio entre la aparición de síntomas y la consulta con un hematólogo puede ser de 9 a 12 meses.

Por eso, el médico general juega un papel clave: identificar señales como dolor óseo persistente, fracturas sin causa clara, anemia inexplicada o infecciones recurrentes debe ser suficiente para sospechar y referir de inmediato.

El doctor Vela subraya que entrenar a los médicos de primer contacto para reconocer estas señales podría marcar la diferencia. Detectar el mieloma múltiple en fases tempranas no solo mejora las opciones de tratamiento, sino que también da a los pacientes la oportunidad de vivir más tiempo con mejor calidad de vida.

bgpa

Temas:

X