¿Qué pasa si dejas la semaglutida? Así funciona el 'efecto rebote' y cuánto peso puede regresar

Suspender semaglutida puede provocar recuperación de peso. Estudios muestran cuánto puede regresar, por qué ocurre y si puede prevenirse

La semaglutida causa un efecto rebote luego de dejarla de usar
La semaglutida causa un efecto rebote luego de dejarla de usarThe Grosby Group

La semaglutida puede producir una pérdida importante de peso mientras se utiliza, pero parte de ese beneficio suele desaparecer después de suspender el tratamiento. Los estudios muestran que muchas personas recuperan kilos durante los meses posteriores, un fenómeno popularmente conocido como “efecto rebote”.

Uno de los datos más contundentes proviene del ensayo STEP 1. Después de utilizar semaglutida 2.4 mg durante 68 semanas, los participantes habían perdido en promedio 17.3% de su peso corporal; un año después de retirar el medicamento habían recuperado aproximadamente dos terceras partes de lo perdido.

El resultado ayuda a entender por qué medicamentos como la semaglutida están comenzando a considerarse tratamientos de largo plazo para la obesidad y no simplemente herramientas temporales para bajar determinado número de kilos.

¿Cuánto peso se recupera después de dejar la semaglutida?

La extensión del estudio STEP 1 siguió durante un año a 327 participantes después de que terminaran el tratamiento con semaglutida y la intervención sobre estilo de vida.

Durante las primeras 68 semanas, quienes recibieron semaglutida habían reducido en promedio 17.3% de su peso inicial. Después de un año sin el medicamento recuperaron 11.6 puntos porcentuales, equivalente aproximadamente a dos terceras partes de la pérdida conseguida anteriormente.

Ozempic podría llegar a México más tarde de lo esperado
Ozempic podría llegar a México más tarde de lo esperadoNataliia Suietska / Grosby Group

Eso no significa que terminaran exactamente como empezaron. Al finalizar el seguimiento todavía pesaban, en promedio, 5.6% menos que al inicio del estudio, lo que muestra que recuperar peso es frecuente, pero no necesariamente implica regresar completamente al punto de partida.

Además, la recuperación no ocurrió únicamente en la báscula. Varias de las mejorías observadas en presión arterial, glucosa, lípidos y otros factores cardiometabólicos comenzaron a regresar hacia sus niveles iniciales después de suspender el medicamento.

Otro estudio comparó qué pasa si continúas o suspendes la semaglutida

El ensayo STEP 4 permitió observar el fenómeno de otra manera. Todos los participantes utilizaron semaglutida durante 20 semanas y consiguieron una pérdida promedio de 10.6% de su peso corporal.

Después fueron divididos aleatoriamente: un grupo continuó recibiendo semaglutida y el otro fue cambiado a placebo durante otras 48 semanas, mientras ambos mantenían recomendaciones relacionadas con alimentación y actividad física.

Quienes continuaron tomando el medicamento perdieron otro 7.9% de peso, mientras que quienes dejaron de recibir semaglutida aumentaron en promedio 6.9% durante ese mismo periodo.

Ozempic se volverá medicamento genérico
Ozempic se volverá medicamento genéricoGrosby Group

El resultado cuestiona la idea de que utilizar estos medicamentos durante unos meses simplemente permite “aprender a comer menos” y que después basta con mantener exactamente las mismas conductas para conservar todos los resultados.

¿Por qué ocurre el “efecto rebote” de la semaglutida?

La semaglutida imita la acción de una hormona llamada GLP-1, involucrada en la regulación del apetito y la glucosa. Entre otros efectos, reduce la ingesta de alimentos al aumentar las señales de saciedad y también retrasa el vaciamiento del estómago.

Mientras el medicamento permanece activo, esas acciones pueden hacer que una persona sienta menos hambre y se satisfaga con cantidades menores de alimento. Cuando el tratamiento se suspende, esos efectos farmacológicos desaparecen progresivamente.

A eso se añade un fenómeno que no es exclusivo de la semaglutida. Después de perder una cantidad considerable de peso, el organismo puede responder aumentando las señales de hambre y disminuyendo el gasto energético, mecanismos biológicos que favorecen recuperar parte de los kilos perdidos.

Ozempic está hecho para combatir la diabetes tipo 2, pero si se usa sin receta puede ser letal. Canva.
Ozempic está hecho para combatir la diabetes tipo 2, pero si se usa sin receta puede ser letal. Canva.

Por eso resulta impreciso afirmar que “la semaglutida hace que engordes cuando la dejas”. Lo que sucede es que el medicamento deja de ejercer algunos de los mecanismos que ayudaban a controlar el apetito mientras el cuerpo mantiene su tendencia biológica a defender el peso perdido.

¿Cuánto tarda en aparecer el rebote?

La recuperación del apetito o del peso no necesariamente comienza al día siguiente de la última inyección.

La semaglutida tiene una vida media de aproximadamente una semana. La FDA señala que, después de una última dosis inyectable de 2.4 mg, el medicamento puede permanecer circulando en el organismo durante aproximadamente cinco a siete semanas.

Por eso sus efectos van desapareciendo progresivamente en lugar de terminar de manera inmediata.

El tiempo en que comienza a recuperarse peso también varía entre personas y depende, entre otros factores, de cuánto peso se perdió, cuánto tiempo se utilizó el medicamento, alimentación, actividad física y características metabólicas individuales.

Dosis de Ozempic. (Reuters)
Dosis de Ozempic. (Reuters)

¿Hay que tomar semaglutida para siempre?

No existe una regla que establezca que todas las personas deban utilizar semaglutida “para siempre”. Sin embargo, la obesidad se considera actualmente una enfermedad crónica con tendencia a las recaídas, por lo que el tratamiento farmacológico puede necesitar mantenerse durante periodos prolongados cuando resulta efectivo y tolerable.

Los estándares de la American Diabetes Association de 2026 recomiendan continuar los medicamentos indicados para tratamiento crónico de la obesidad después de alcanzar la meta de peso, debido a que suspenderlos suele provocar recuperación de peso y reaparición de factores de riesgo cardiometabólico.

La Organización Mundial de la Salud también publicó en 2025 una recomendación condicional para utilizar agonistas GLP-1 como tratamiento prolongado de la obesidad en adultos. La OMS advierte, sin embargo, que todavía existen incertidumbres relacionadas con seguridad y eficacia a largo plazo, suspensión del tratamiento, costo y acceso.

La duración debe decidirse individualmente con el profesional que prescribe el medicamento y valorar beneficios, efectos adversos, costo, otras enfermedades y objetivos de cada paciente.

¿Reducir poco a poco la semaglutida evita recuperar peso?

Por ahora, no existe evidencia suficiente para asegurar que disminuir gradualmente la dosis evite el llamado efecto rebote.

La idea ha comenzado a estudiarse porque podría permitir una transición más progresiva, pero todavía faltan ensayos clínicos que comparen directamente ambas estrategias.

Ozempic
Ozempic

Precisamente en julio de 2026 se publicó el protocolo del ensayo REST, diseñado para comparar la suspensión inmediata con una reducción gradual de semaglutida durante 16 semanas. Los participantes del segundo grupo disminuirán su dosis 25% cada cuatro semanas antes de retirarla completamente.

Si utilizas semaglutida por diabetes, dejarla implica otros riesgos

La semaglutida no se utiliza únicamente para controlar el peso. También es un tratamiento para personas con diabetes tipo 2, y en esos pacientes suspenderla puede afectar algo más que la báscula.

Un metaanálisis que reunió 18 ensayos clínicos encontró que después de suspender agonistas GLP-1 las personas con diabetes tipo 2 aumentaron en promedio 2.03 kilogramos, mientras que su hemoglobina glucosilada —un indicador del control de glucosa durante los meses anteriores— aumentó alrededor de 0.65 puntos porcentuales.

Por ello, una persona que utiliza estos medicamentos para controlar la diabetes no debería retirarlos por cuenta propia. El médico puede necesitar ajustar otras terapias para evitar que la glucosa vuelva a elevarse.