¿Se puede tomar paracetamol o ibuprofeno después de beber alcohol? Esto dicen los especialistas

Paracetamol e ibuprofeno pueden tener distintos riesgos después de beber alcohol

El paracetamol y el ibuprofeno podrían causarte más daño después de una cruda
El paracetamol y el ibuprofeno podrían causarte más daño después de una crudaPexels

El dolor de cabeza de la cruda hace que muchas personas recurran al paracetamol o al ibuprofeno apenas despiertan, pero elegir cualquiera de estos analgésicos después de beber alcohol puede implicar riesgos que van más allá de quitar la molestia.

La resaca puede provocar dolor de cabeza, cansancio, sed, náuseas, dolor de estómago, mareo y sensibilidad a la luz o al ruido. Detrás de estos síntomas no existe una sola causa: intervienen la deshidratación leve, la inflamación, la irritación gastrointestinal y los cambios que ocurren mientras el organismo metaboliza el alcohol.

Por ello, tomar un medicamento para sentirse mejor no necesariamente es una decisión inocua. Paracetamol e ibuprofeno tienen mecanismos y riesgos diferentes cuando se combinan con alcohol, y ninguno puede considerarse automáticamente la opción más segura para todas las personas.

¿Qué pasa si tomas paracetamol después de beber alcohol?

El paracetamol, también conocido como acetaminofén, se procesa principalmente en el hígado. Durante su metabolismo se produce en pequeñas cantidades una sustancia llamada NAPQI, que normalmente es neutralizada por el organismo, pero puede causar daño hepático cuando se acumula.

La relación entre alcohol y paracetamol es más compleja de lo que suele pensarse. El consumo abundante y crónico de alcohol puede aumentar la actividad de la enzima CYP2E1, involucrada en la generación de NAPQI, lo que puede favorecer una mayor exposición del hígado a este metabolito tóxico.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) advierte que puede producirse daño hepático grave en adultos que consumen tres o más bebidas alcohólicas todos los días mientras utilizan medicamentos con acetaminofén. También recomienda nunca superar la dosis indicada en la etiqueta.

Tomar más alcohol tampoco está recomendando para quitarte 'la cruda'
Tomar más alcohol tampoco está recomendando para quitarte 'la cruda'Pexels

Esto último es especialmente importante porque el paracetamol no aparece solamente en tabletas para el dolor. Algunos medicamentos contra resfriado, gripe, fiebre o síntomas combinados también contienen acetaminofén, por lo que una persona puede tomar una cantidad excesiva sin darse cuenta.

Sin embargo, esto tampoco significa que una dosis normal de paracetamol después de cualquier cantidad de alcohol cause necesariamente una lesión en el hígado. El propio NIAAA señala que no se conocen con precisión las cantidades ni el intervalo entre alcohol y acetaminofén capaces de producir daño hepático, por lo que recomienda actuar con precaución.

¿Entonces el ibuprofeno es mejor para la cruda?

El ibuprofeno no presenta exactamente el mismo problema hepático, pero tiene otros riesgos. Este medicamento pertenece a los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), un grupo que puede irritar el aparato digestivo y aumentar la posibilidad de úlceras o sangrado gastrointestinal.

El alcohol también irrita el revestimiento del estómago. Cuando se combinan ambos factores, el riesgo gastrointestinal puede aumentar: el NIAAA señala que incluso hasta una bebida alcohólica al día se ha relacionado con un incremento cercano al 37% en el riesgo de sangrado gastrointestinal asociado con el uso de AINE.

MedlinePlus también advierte que el riesgo de úlceras, sangrado o perforaciones del estómago y el intestino asociado con ibuprofeno es mayor entre quienes consumen cantidades importantes de alcohol mientras utilizan este medicamento.

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Por ello, tomar ibuprofeno puede resultar particularmente problemático para alguien que durante la cruda ya tiene dolor o ardor estomacal, náuseas intensas, antecedentes de gastritis o úlcera, o que utiliza medicamentos que también aumentan el riesgo de sangrado.

La deshidratación también puede cambiar el riesgo

El estómago no es el único punto a considerar con el ibuprofeno. Los AINE también pueden afectar la forma en que los riñones regulan el flujo sanguíneo y aumentar el riesgo de lesión renal en determinadas circunstancias.

El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos (NIDDK) advierte que medicamentos como ibuprofeno y naproxeno pueden provocar una lesión renal aguda cuando se toman durante un episodio de deshidratación o presión arterial baja.

Esto puede tener relevancia después de una noche de consumo elevado de alcohol si la persona además ha vomitado, no ha tomado suficientes líquidos o presenta otros factores que favorecen la pérdida de agua.

Entonces, ¿paracetamol o ibuprofeno para la cruda?

No existe un analgésico que pueda considerarse universalmente como “el mejor” para tratar una cruda. El paracetamol requiere precaución por su posible toxicidad hepática relacionada con el alcohol, mientras que el ibuprofeno puede aumentar el riesgo de irritación y sangrado gastrointestinal y representar un problema adicional si existe deshidratación.

Tampoco existe una regla médica universal del tipo “espera seis u ocho horas después de la última copa”. El NIAAA señala que se desconocen las cantidades y tiempos exactos de alcohol y paracetamol capaces de provocar daño, mientras que el riesgo con los AINE depende también de factores personales y de cuánto alcohol se haya consumido.

Quienes tienen enfermedad hepática o renal, antecedentes de úlcera o sangrado gastrointestinal, utilizan anticoagulantes o consumen alcohol de forma frecuente y abundante necesitan especial precaución antes de recurrir a estos medicamentos.

¿Qué sí ayuda a quitar la cruda?

No existe hasta ahora una cura capaz de eliminar rápidamente una resaca. El organismo necesita tiempo para recuperarse de los efectos del alcohol, eliminar sus productos de metabolismo y restablecer algunas de las alteraciones producidas durante el consumo.

Tomar líquidos, descansar y comer cuando el estómago lo permita puede ayudar a sobrellevar algunas molestias, pero no acelera mágicamente la eliminación del alcohol. Tampoco lo hacen el café o una ducha fría.

Beber otra copa al despertar tampoco “cura” la cruda. Aunque temporalmente puede modificar algunos síntomas, el NIAAA advierte que consumir nuevamente alcohol puede prolongar el malestar y retrasar la recuperación.

Por último, una persona que después de consumir alcohol presenta confusión intensa, dificultad para despertar, convulsiones, respiración anormal, vómitos persistentes o pérdida del conocimiento puede estar enfrentando algo más grave que una resaca y requiere atención médica inmediata.