Hinchazón en el embarazo: por qué ocurre y qué partes del cuerpo cambian
La hinchazón en el embarazo ocurre por el aumento de sangre y líquidos, lo que provoca inflamación en distintas partes del cuerpo, incluida la nariz.

Durante el embarazo, el cuerpo cambia de formas que muchas veces sorprenden. No solo crece el abdomen: los pies aumentan de tamaño, las manos se sienten rígidas e incluso el rostro puede lucir distinto. Esta hinchazón suele generar dudas e incluso preocupación, pero en la mayoría de los casos responde a procesos naturales que permiten el desarrollo del bebé.
Lejos de ser un simple efecto secundario, se trata de una adaptación del organismo que involucra hormonas, circulación y retención de líquidos. Comprender por qué ocurre ayuda a identificar qué es normal y cuándo conviene prestar atención.

¿Por qué las mujeres se hinchan durante el embarazo?
La hinchazón, conocida médicamente como edema, es frecuente durante el embarazo. De acuerdo con información médica de Ohio State University, el cuerpo produce una mayor cantidad de sangre y líquidos para sostener el crecimiento del bebé.
Este aumento puede alcanzar hasta un 50 % más de volumen en comparación con una persona no embarazada. Esta reserva de líquidos cumple funciones esenciales:
- Apoya el crecimiento del útero
- Prepara los tejidos para el parto
- Mejora la circulación hacia la placenta
Además, las hormonas propias del embarazo favorecen la retención de líquidos. Como resultado, el líquido se acumula en los tejidos y provoca inflamación visible, especialmente conforme avanza la gestación.
Las causas reales de la hinchazón
La hinchazón no tiene una sola explicación. Es el resultado de varios cambios que ocurren al mismo tiempo:
Cambios hormonales
El aumento de estrógeno y progesterona relaja los vasos sanguíneos. Esto permite que el cuerpo transporte más sangre, pero también facilita que el líquido se filtre hacia los tejidos.
Mayor volumen sanguíneo
El organismo incrementa la cantidad de sangre para nutrir al bebé. Esta presión adicional favorece la acumulación de líquidos fuera de los vasos sanguíneos.
Presión del útero
A medida que el útero crece, presiona las venas que llevan la sangre de regreso al corazón, sobre todo en las piernas. Esto dificulta la circulación y provoca hinchazón en la parte inferior del cuerpo.
Retención de líquidos
El cuerpo conserva más sodio y agua como parte del proceso natural del embarazo, lo que contribuye a la inflamación.

¿En qué partes del cuerpo es más común la hinchazón durante el embarazo?
La hinchazón puede aparecer en distintas zonas del cuerpo. Algunas son más frecuentes debido a la circulación y la gravedad.
Piernas, tobillos y pies
Son las áreas más afectadas, especialmente en el tercer trimestre. El peso del útero y la dificultad en el retorno venoso favorecen la acumulación de líquidos.
Manos y dedos
Muchas mujeres notan que los anillos dejan de quedar o sienten rigidez en las manos.
Rostro
Puede haber inflamación leve. Sin embargo, si aparece de forma repentina, es importante vigilarla.
Nariz (el fenómeno “pregnancy nose”)
Una de las manifestaciones menos conocidas ocurre en la nariz. Según especialistas de Ohio State University, el aumento de estrógeno dilata los vasos sanguíneos, lo que también afecta los tejidos nasales.
Esto provoca que la nariz luzca más ancha o inflamada. Además, pueden presentarse otros efectos:
- Mayor flujo sanguíneo en la zona
- Producción adicional de moco
- Sensación de congestión o rinitis
Este cambio es temporal y suele desaparecer después del parto.

¿Cuándo la hinchazón es normal y cuándo debes preocuparte?
En la mayoría de los casos, la hinchazón es leve y aparece de forma gradual. Sin embargo, existen señales que requieren atención médica.
De acuerdo con Mayo Clinic, es importante acudir con un especialista si se presentan:
- Hinchazón repentina en cara, manos o cuerpo
- Dolor de cabeza intenso
- Problemas de visión
- Dificultad para respirar
Estos síntomas pueden estar relacionados con la preeclampsia, una complicación del embarazo que eleva la presión arterial y requiere vigilancia médica.
También se recomienda consultar si la inflamación aparece solo en una pierna o se acompaña de dolor.

¿Cómo aliviar la hinchazón en el embarazo?
Aunque la hinchazón no se puede evitar por completo, algunos hábitos ayudan a reducirla:
- Elevar las piernas: Facilita el regreso de la sangre al corazón.
- Mantener una buena hidratación: Beber agua permite eliminar el exceso de líquidos.
- Evitar permanecer de pie por mucho tiempo: La inmovilidad favorece la acumulación de líquidos.
- Reducir el consumo de sal: El sodio contribuye a la retención de líquidos.
- Usar ropa cómoda: Evitar prendas ajustadas mejora la circulación.
La hinchazón durante el embarazo forma parte de los cambios naturales que experimenta el cuerpo para sostener el desarrollo del bebé. Aunque puede resultar incómoda o llamativa —incluso en zonas poco conocidas como la nariz—, en la mayoría de los casos no representa un problema de salud.
Reconocer sus causas y prestar atención a los signos de alerta permite diferenciar entre un proceso normal y una posible complicación, lo que contribuye a un seguimiento más seguro del embarazo.
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