¿Cómo identificar un absceso dental? Estas son las señales de alerta
Un absceso dental es una infección acumulada en la encía que puede viajar por la sangre y dañar órganos importantes como el corazón o el cerebro

El absceso dental es una infección bacteriana dolorosa que genera acumulación de pus y requiere atención odontológica inmediata. Este problema pone en riesgo la salud bucal y general si no se detiene la invasión de microorganismos de forma oportuna.
Despertar con un latido punzante en la encía es una señal de que una colonia de bacterias ha colonizado la boca. Un pequeño descuido puede transformarse en una emergencia médica que no se resuelve sin la intervención de un experto.

¿Qué es un absceso dental y cuáles son sus señales?
Reconocer este saco de pus resulta indispensable antes de que la inflamación interna destruya el tejido y el hueso. Los microbios se multiplican con rapidez en ambientes dulces y ácidos dentro de la dentadura.
La falta de higiene permite que el ácido disuelva el esmalte, dejando vía libre a los invasores hacia el interior de los dientes. El síntoma principal es una molestia aguda y constante que late de forma rítmica e impide el descanso.
Es necesario prestar atención a estos síntomas mencionados por el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) y MedlinePlus:
- Dolor latente: Una molestia que no te deja hacer nada en el día ni descansar por la noche.
- La encía se pone roja e hinchada, sientes un sabor amargo muy feo en la boca o hasta se te deforma la cara.
- Infección con pus: Los virus o bacterias entran por las caries o grietas del diente hasta llegar al centro.
- Caries profundas: Cuando el daño llega a lo más profundo del diente, se crea una presión interna que es casi imposible de aguantar.
Si te notas una bolita extraña, busca ayuda profesional cuanto antes. Los dentistas dicen que si esperas demasiado, es más difícil salvar el diente.

¿Cuándo un absceso dental se vuelve peligroso?
Lo que parece un simple dolor puede escalar a un problema grave en todo el cuerpo si los bichos pasan a la sangre. Una vez ahí, estos invasores pueden viajar y afectar órganos que están lejos de tu boca.
Tener fiebre o sentir bolitas inflamadas en el cuello (los ganglios) significa que tu cuerpo ya no puede solo contra la infección. Si esto pasa, tienes que ir directo a urgencias.
Así es como una infección dental puede mandarte al hospital, según los Institutos Nacionales de Salud de EU (NIH):
- Infección en todo el cuerpo: La bacteria viaja por la sangre hasta el corazón o los pulmones, y eso puede ser fatal.
- Problemas para respirar: El cuello se hincha tanto que tapa el paso del aire y te falta el oxígeno.
- Riesgo en el cerebro: Si la infección sube, puede causar problemas graves en el cerebro.
- Afecta los ojos: Si se te hincha cerca del ojo o dejas de ver bien, es señal de que la bacteria se está moviendo por tu cara.

¿Cómo se elimina un absceso dental?
El objetivo del dentista es sacar toda la infección y limpiar lo que se acumuló. Lo que se busca es que los microbios no vuelvan a atacar las partes sanas de tu mandíbula.
El dentista hace un corte pequeño para que salga el pus, y eso quita la presión y el dolor casi al momento. Así, la zona puede empezar a sanar mucho más rápido.
Así es como se deshacen de los abscesos:
- Sacar el pus: El dentista limpia la zona para quitar el dolor y que el tejido se recupere.
- Limpieza a fondo: Se limpia el diente por dentro para intentar salvarlo y sellarlo para que no entren más bichos.
- Quitar el diente: Si el daño es demasiado, la opción más segura para proteger tu hueso es sacar la pieza.

Lavarte bien los dientes y usar hilo dental son tus mejores defensas. Ir a revisión una vez al año evita que un bulto doloroso ponga en riesgo tu vida.
Mantener tus dientes limpios reduce mucho el riesgo de que se formen caries profundas. Detectar el problema a tiempo es el secreto para evitar cirugías complicadas después.
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