FDA inicia cambios en el etiquetado del gluten
La FDA da el primer paso hacia reglas más claras sobre gluten en alimentos, una medida urgente para proteger a personas con enfermedad celíaca.

El gluten podría dejar de esconderse en las etiquetas. La FDA anunció su primer paso hacia cambios normativos que exigirían una mayor claridad sobre ingredientes que contienen gluten, una victoria esperada por millones de personas con enfermedad celíaca.
Este movimiento fue comunicado oficialmente por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) el 19 de enero de 2026, como parte de una propuesta de reglamentación previa (“advance notice of proposed rulemaking”) publicada en el Federal Register. El objetivo: iniciar una revisión profunda sobre cómo se informa la presencia de gluten en alimentos envasados y procesados.

Por qué la FDA está revisando el etiquetado del gluten?
La enfermedad celíaca afecta a cerca del 1 % de la población global y a más de 2 millones de estadounidenses, según datos de la Celiac Disease Foundation. Este trastorno autoinmune se activa con el consumo de gluten, una proteína presente en trigo, centeno y cebada. Cuando no se identifica con claridad en el etiquetado de los productos, los riesgos para este grupo son severos: daños intestinales, malabsorción, fatiga crónica, entre muchos otros efectos sistémicos.
La medida de la FDA busca enfrentar esta ambigüedad, ya que muchos ingredientes derivados del trigo u otros cereales no siempre aparecen con su origen claramente especificado. Frases genéricas como “almidón modificado” o “sabores naturales” pueden esconder gluten sin que el consumidor lo sepa.

¿Qué implica el “primer paso” de la FDA?
La FDA no ha implementado aún un cambio normativo definitivo, pero sí ha abierto un periodo de comentarios públicos para recibir opiniones científicas, técnicas y del público en general respecto a cómo mejorar la transparencia en el etiquetado. Este proceso regulatorio es común antes de emitir una regla oficial. En este caso, se enfoca específicamente en sí debería exigirse que el gluten se mencione cuando está presente como subproducto o como parte de un ingrediente compuesto.
Esta revisión surge de la presión de organizaciones de pacientes y del propio Congreso, luego de reportes sobre el sufrimiento silencioso de personas que consumen gluten sin saberlo debido a etiquetas opacas.

Las etiquetas: una cuestión de salud pública
El etiquetado de los alimentos no es solo una herramienta informativa, sino una barrera (o una puerta) para la salud. Para una persona con enfermedad celíaca, un bocado contaminado con gluten puede desencadenar días —o semanas— de malestar. Por ello, la precisión no es una opción, sino una necesidad médica.
La industria alimentaria ha sido históricamente ambigua al declarar el origen de ciertos ingredientes procesados, dificultando la vida diaria de millones. La nueva propuesta de la FDA sugiere que se podrían requerir términos más específicos, como “contiene gluten” o “derivado de trigo”, incluso en productos donde el gluten es un aditivo menor.

El gluten oculto y el derecho a saber
La frase “libre de gluten” ha sido absorbida por el marketing, pero no siempre por la normativa. Este vacío legal ha permitido que productos etiquetados como “naturales” o “sanos” incluyan ingredientes derivados del trigo sin indicarlo con claridad. Esto no es solo un problema de salud individual, sino una falla de transparencia.
Como sociedad, nos enfrentamos a una pregunta ética: ¿deben las industrias priorizar la simplicidad comercial o el derecho a la información veraz? La respuesta parece obvia, pero la implementación requiere presión ciudadana y acción regulatoria decidida.
La iniciativa de la FDA no solo es un ajuste técnico en la redacción de etiquetas: es un reconocimiento oficial de que el gluten no puede seguir siendo un secreto. Para quienes viven con enfermedad celíaca, esto representa una oportunidad para respirar con más tranquilidad ante cada compra, sin el miedo constante a la trampa escondida en letras pequeñas.
Mientras tanto, si estás considerando eliminar el gluten por motivos de salud o explorar tratamientos alternativos para mejorar tu digestión, siempre es recomendable consultar primero con un gastroenterólogo o nutricionista especializado. La regulación puede tardar, pero tu bienestar no debería esperar.
EL EDITOR RECOMIENDA



