Día Internacional del Trasplante de Órganos y Tejidos; qué es y por qué se conmemora
El Día Internacional del Trasplante de Órganos recuerda que la escasez de donantes sigue siendo la principal barrera para salvar más vidas.

Para miles de personas con enfermedades avanzadas del corazón, los riñones o el hígado, un trasplante no es una opción lejana, sino la única alternativa terapéutica viable.
La medicina moderna ha perfeccionado técnicas quirúrgicas y métodos de preservación que permiten resultados cada vez más seguros, pero el acceso a estos procedimientos continúa dependiendo de un factor esencial: la disponibilidad de órganos y tejidos.
En este contexto, el 27 de febrero se convierte en una fecha clave para colocar el tema en la agenda pública y explicar por qué la donación es un componente fundamental de los sistemas de salud.

¿Qué es un trasplante de órganos y tejidos?
Un trasplante es un procedimiento médico mediante el cual se reemplaza un órgano o tejido que ha dejado de funcionar por otro sano, proveniente de un donante. El objetivo puede ser salvar la vida del paciente o mejorar significativamente su calidad de vida.
Se pueden trasplantar órganos como el riñón, el hígado, el corazón, el pulmón o el páncreas. También es posible trasplantar tejidos, como la córnea, la médula ósea, la piel o válvulas cardíacas. De acuerdo con información de la Secretaría de Salud de México, el riñón es el órgano que más se trasplanta en el mundo, debido a la alta prevalencia de enfermedad renal crónica.
La donación puede realizarse de dos formas:
- Donante vivo: Una persona sana puede donar un riñón o una parte del hígado, siempre que exista compatibilidad y que los estudios médicos confirmen que no se pone en riesgo su salud. Este proceso está regulado por estrictos protocolos éticos y médicos.
- Donante fallecido: Ocurre cuando, tras la muerte de una persona —generalmente bajo diagnóstico de muerte encefálica o paro circulatorio irreversible—, se autorizan la extracción y el trasplante de órganos o tejidos, respetando la legislación vigente y la voluntad del donante o de su familia.
Aunque el procedimiento puede sonar complejo, en términos simples se trata de sustituir una parte del cuerpo que ya no funciona por otra que sí puede hacerlo, bajo condiciones médicas cuidadosamente controladas.

¿Por qué se conmemora el 27 de febrero?
El 27 de febrero se estableció como una fecha para promover la cultura de la donación, reconocer el altruismo de los donantes y sus familias, y visibilizar el trabajo de los profesionales de la salud que participan en todo el proceso: desde la detección del posible donante hasta la cirugía y el seguimiento del paciente trasplantado.
Además del componente humano, la fecha también pone sobre la mesa un tema clave: la brecha entre la necesidad de órganos y la disponibilidad real.
En mayo de 2024, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó la Resolución WHA77.4, cuyo objetivo es fortalecer los sistemas de donación y trasplante en el mundo, garantizando acceso ético, supervisión adecuada y transparencia en estos procedimientos.
Esta resolución subraya que no basta con aumentar el número de trasplantes: es indispensable que se realicen bajo estándares éticos claros y con protección de derechos humanos.

El impacto de los trasplantes en la salud pública
A pesar de los avances científicos, la demanda de órganos y tejidos sigue siendo mayor que la oferta. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Observatorio Global sobre Donación y Trasplante (GODT), cada año se realizan más de 100 mil trasplantes en el mundo, pero esa cifra cubre solo una parte de la necesidad real.
Las listas de espera, especialmente para riñón e hígado, continúan creciendo. En muchos países, incluidas naciones de América Latina, el número de pacientes en espera supera ampliamente la cantidad de órganos disponibles. Esto significa que algunas personas pueden esperar meses o incluso años para recibir un trasplante y, lamentablemente, no todas lo consiguen a tiempo.
Sin embargo, la ciencia también ha avanzado de manera significativa. Estudios recientes publicados en revistas médicas internacionales como Nature Medicine han analizado nuevas técnicas para conservar mejor los órganos antes del trasplante, como la perfusión normotérmica.
Esta técnica permite mantener el órgano “funcionando” fuera del cuerpo mediante una circulación controlada de sangre o soluciones oxigenadas, lo que puede mejorar sus condiciones antes de ser implantado. Este tipo de innovación busca ampliar el número de órganos utilizables y mejorar los resultados clínicos.
Estos avances demuestran que la medicina no está detenida. Sin embargo, la tecnología por sí sola no resuelve el problema si no existe una cultura sólida de donación.

La importancia de promover la cultura de donación
El espíritu fundamental del Día Internacional del Trasplante de Órganos y Tejidos es fomentar una donación informada, consciente y solidaria.
Diversas campañas institucionales enfatizan tres mensajes clave:
- La donación salva vidas. Un solo donante puede beneficiar a varias personas.
- La voluntad de donar debe expresarse y compartirse con la familia. En muchos casos, la decisión final recae en los familiares.
- El proceso está regulado y supervisado. Los equipos médicos siguen protocolos estrictos para garantizar seguridad, ética y legalidad.
La OMS ha reiterado que la confianza pública es esencial para que los sistemas de donación funcionen. Sin transparencia y regulación adecuada, la cultura de la donación se debilita.
Conmemorar esta fecha también implica reconocer el valor de las familias donantes. En medio del duelo, toman una decisión que puede transformar otras vidas. Es un acto profundamente humano.
El Día Internacional del Trasplante de Órganos y Tejidos visibiliza la relevancia médica, ética y social de estos procedimientos, así como la necesidad de fortalecer los sistemas de donación y trasplante.
Aunque los avances científicos han mejorado las técnicas de preservación y los resultados clínicos, la brecha entre la demanda y la disponibilidad de órganos persiste a nivel global.
La conmemoración del 27 de febrero subraya la importancia de la información pública, la regulación internacional y la coordinación institucional para garantizar un acceso seguro, transparente y equitativo a los trasplantes.
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