4 Medicamentos que no deberías mezclar con tu suplemento de Omega-3
Los suplementos de omega-3 pueden mejorar la salud, pero combinarlos con medicamentos para la presión arterial, anticoagulantes y aspirinas podría ser riesgoso

Los ácidos grasos omega-3 forman parte esencial de una alimentación equilibrada y están asociados con múltiples beneficios para la salud, como la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares. Por eso es habitual que se recomiende su consumo mediante pescado graso o suplementos, como cápsulas de aceite de pescado.
Sin embargo, lo que no siempre se menciona es que estos suplementos no deberían mezclarse con ciertos medicamentos.

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¿Para qué sirven los suplementos de omega-3?
De acuerdo con la Cleveland Clinic, los suplementos de omega-3 aportan ácidos grasos esenciales como el EPA (ácido eicosapentaenoico) y el DHA (ácido docosahexaenoico), que contribuyen a reducir la inflamación, mejorar los niveles de triglicéridos y proteger la salud cerebral y cardíaca.
No obstante, la institución advierte que no se debe recurrir a la automedicación: antes de empezar a tomarlos es necesario consultar con un profesional de la salud, como tu médico general o cardiólogo, quien evaluará tu perfil de riesgo, tus niveles de lípidos en sangre y los medicamentos que ya consumes.
Esto es importante porque, dependiendo de la dosis, los suplementos de omega-3 pueden:
- Interferir con algunos medicamentos que estés tomando.
- Provocar efectos secundarios no deseados.
- Aumentar el riesgo de fibrilación auricular (alteración del ritmo cardíaco).
- Incrementar el riesgo de sangrado si se usan junto con antiplaquetarios o anticoagulantes.

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Medicamentos que pueden interactuar con el omega-3
El portal especializado Eating Well, destaca 4 fármacos que pueden tener interacciones peligrosas con los suplementos de omega-3. Aquí te los presentamos:
1. Anticoagulantes
Fármacos como warfarina (Coumadin), Eliquis o Xarelto se utilizan para prevenir la formación de coágulos sanguíneos. Los ácidos grasos omega-3 también tienen un leve efecto anticoagulante natural, por lo que su combinación podría aumentar el riesgo de sangrado excesivo, especialmente durante cirugías o ante lesiones.
La Oficina de Suplementos Dietéticos de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) respalda esta advertencia y recomienda que cualquier persona en tratamiento anticoagulante consulte a su médico antes de consumir dosis elevadas de omega-3.
2. Medicamentos para la presión arterial
Los omega-3 pueden ayudar a dilatar los vasos sanguíneos y reducir ligeramente la presión arterial. Aunque esto suele ser positivo, si se combinan con medicamentos antihipertensivos —como inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), betabloqueantes o diuréticos— podrían provocar una caída excesiva de la presión arterial.
Según el médico Joseph Mercola, indicó para Eating Well, que las dosis diarias de entre 2,000 y 3,000 mg de omega-3 podrían potenciar el efecto de estos fármacos. Por eso, si estás bajo tratamiento para la hipertensión, el consumo de omega-3 debe estar estrictamente supervisado por tu médico.
3. Aspirina
La aspirina es utilizada para aliviar el dolor y la inflamación, y en dosis bajas, para prevenir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Actúa como antiplaquetario, es decir, reduce la capacidad de las plaquetas para formar coágulos sanguíneos.
Combinar suplementos de omega-3 con aspirina de forma habitual podría incrementar el riesgo de sangrado.
Estudios como el Framingham Heart Study sugieren que las diferencias individuales en los niveles de omega-3 en sangre podrían influir en cómo actúa la aspirina, mostrando tanto beneficios como posibles riesgos. Este escenario subraya la importancia de evaluar cada caso de manera individual con un profesional de la salud.
4. Ibuprofeno y otros antiinflamatorios no esteroideos (AINE)
Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como ibuprofeno y naproxeno son de uso común para tratar dolor o inflamación, pero su consumo frecuente o excesivo puede dañar el sistema gastrointestinal y aumentar el riesgo de sangrado.
Aunque los omega-3 no provocan este daño por sí solos, tomar dosis altas junto con AINE podría potenciar estos efectos adversos. Por eso, si consumes ambos con frecuencia, es fundamental hablar con tu médico para valorar los riesgos.

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Cómo tomar omega-3 de forma segura si usas otros medicamentos
Al igual que Eating Well, el sitio web Mayo Clinic señala que, en general, el consumo moderado de omega-3 en la dieta (pescado graso 2 veces por semana) es seguro y beneficioso, mientras que los suplementos deben usarse solo bajo supervisión médica.
Si estás tomando medicamentos y deseas seguir usando omega-3:
- No suspendas ninguno de los dos por tu cuenta.
- Informa siempre a tu médico sobre todos los suplementos y medicamentos que consumes.
- Pide que evalúe si es necesario ajustar tus dosis o espaciar los horarios de consumo.
- Opta por obtener parte de los omega-3 a través de alimentos ricos en EPA y DHA, como salmón, sardinas o atún.
Los suplementos de omega-3 pueden ser aliados valiosos para la salud, pero su uso no está exento de riesgos, especialmente cuando se combinan con ciertos medicamentos.
Antes de iniciar o mantener su consumo, es esencial recibir orientación médica personalizada que asegure su uso seguro y eficaz, evitando posibles complicaciones.
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