¿Qué es 'enmeshment', término psicológico ligado a la suegra de exreina asesinada en Polanco?
En redes sociales comenzó a tomar fuerza el término "enmeshment", una dinámica psicológica que podría ayudar a entender el trasfondo del caso.

El asesinato de Carolina Flores en un departamento de Polanco no solo encendió las alarmas por la violencia del hecho, sino por los detalles que emergieron tras la filtración de un video de seguridad y por un término clave llamado "enmeshment". En la grabación, una mujer identificada como Erika (su suegra) aparece como la presunta responsable del ataque armado.
Las imágenes muestran un momento estremecedor, pues segundos después de los disparos, el esposo de la víctima se acerca para preguntar qué ocurrió. La respuesta de la mujer dejó helados a miles de usuarios en redes sociales:
Nada, que me hizo enojar. Tu familia es mía, tú eres mío y ella te robó
La frase se viralizó rápidamente y abrió un intenso debate público sobre los límites en las relaciones familiares, los celos y la salud mental.
El término que surgió tras el caso: "enmeshment"
A raíz de lo ocurrido, especialistas y usuarios comenzaron a referirse al caso como un posible ejemplo de enmeshment, un concepto psicológico que describe relaciones con límites emocionales inexistentes.
En español, suele traducirse como “enmarañamiento” o “vinculación difusa”. Se trata de un tipo de relación donde las identidades individuales se mezclan hasta volverse indistinguibles. En lugar de existir como personas separadas, los involucrados funcionan como una sola unidad emocional.

Lejos de ser una muestra de amor profundo, esta dinámica puede volverse sofocante y peligrosa.
¿Cómo identificar una relación con "enmeshment"?
Este fenómeno aparece con mayor frecuencia en familias, especialmente entre padres e hijos, aunque también puede darse en parejas. Algunas señales clave incluyen:
Emociones compartidas al extremo
El estado emocional de una persona determina completamente el de la otra. No hay separación entre lo que siente uno y lo que siente el otro.
Falta de privacidad
No existen límites claros. Todo se comparte y se espera acceso total a la vida del otro, tanto emocional como personal.
Culpa por independencia
Tomar decisiones propias como formar una familia, mudarse o establecer límites, puede generar sentimientos intensos de culpa o traición.

Confusión de roles
En algunos casos, los hijos asumen responsabilidades emocionales de los padres, convirtiéndose en su soporte psicológico.
Pérdida de identidad
Las decisiones personales se basan en las expectativas del otro, no en deseos propios.
El caso Polanco: un posible "triángulo tóxico"
En el contexto del feminicidio de Carolina Flores, el concepto de enmeshment ha sido utilizado para analizar la relación entre su esposo y su madre.
Según versiones que circulan, la dinámica familiar podría haber estado marcada por una dependencia emocional intensa. En este tipo de relaciones, la figura materna mantiene un control significativo sobre la vida del hijo, incluso en su etapa adulta.

Esto puede generar un “triángulo” conflictivo, donde la pareja del hijo, en este caso Carolina, es percibida como una amenaza que interfiere en el vínculo original.
Cuando los límites desaparecen
En sistemas familiares con enmeshment, la falta de autonomía puede provocar situaciones de alta tensión. La madre puede sentir que tiene derecho a intervenir o controlar aspectos de la vida de su hijo, mientras que este puede tener dificultades para establecer límites.
En casos extremos, esta dinámica puede escalar a comportamientos agresivos cuando alguien intenta romper ese vínculo cerrado. La presencia de un bebé de apenas ocho meses en la relación añade otra capa de complejidad emocional al caso.

¿Por qué no es un diagnóstico clínico?
Aunque el término ha cobrado relevancia, es importante aclarar que el enmeshment no es un trastorno mental reconocido oficialmente. No aparece en manuales como el DSM-5 porque no describe una condición individual, sino una dinámica relacional.
Es decir, no es algo que “padece” una persona, sino una forma en la que interactúan dos o más individuos.
Los especialistas lo consideran un problema de relación que puede derivar en conflictos graves o incluso detonar otros trastornos, pero no es una enfermedad en sí misma.
AAAT*