¿Un vino económico puede ser de buena calidad? Trucos para identificarlo, más allá del precio
Descubre si es cierto que los mejores vinos son los que cuestan mucho dinero. Además, aprende a identificar un vino de buena calidad.

Como ocurre con las cosas “lujosas”, es muy común pensar que un vino de buena calidad debe tener un precio alto. Sin embargo, en el mercado encontramos opciones con una relación calidad- precio bastante buena. ¿Cómo se logra esto?
A diferencia de muchos países de Europa, donde el vino es muy común en las comidas, en México se ha arraigado la idea de que es una bebida exclusiva, asociada con lujo y dinero, muchas veces relegado a ocasiones especiales.
Por esa razón, aunque en nuestro país también se produce vino, el consumo per cápita solo supera ligeramente el litro al año, comparado con los 30 a 50 litros por persona de países como Francia.
Esto ha llevado a las marcas a buscar atraer al consumidor mexicano a través de diferentes propuestas, incluyendo vinos a precios más accesibles. Aquí es donde viene la pregunta: ¿puede un vino ser bueno y, al mismo tiempo, económico?

¿El precio de un vino es reflejo de su calidad?
Es muy común pensar que algo caro es sinónimo de mejor calidad; sin embargo, en el vino no necesariamente es así. La calidad no es lo único que influye en el precio de una botella.
Aquí también se engloban costos de producción, estrategias de marketing, posicionamiento de marca, costos de distribución, denominación de origen y los impuestos.
Entonces, ¿qué determina la calidad de un vino? La uva es el elemento más importante en un vino y no solo se trata del tipo, sino dónde crece; factores como el suelo, clima y entorno, influyen en su sabor, aroma y la estructura del vino.
Por otro lado, está el proceso de vinificación, donde el control en la fermentación, almacenamiento y embotellado juegan un papel clave. Finalmente, el equilibrio entre la acidez, taninos, alcohol y dulzor diferencia a un vino de calidad de uno malo.
En ese sentido, si se consigue todo esto, produciendo de manera eficiente o en grandes volúmenes, puede reducirse el precio sin sacrificar la calidad. Chile y Argentina son un buen ejemplo, pues sus procesos agrícolas y tecnológicos les permite tener vinos buenos a precios competitivos.

Vino chileno, un estandarte de la relación calidad-precio
Muchos de los vinos que encontramos en mercado mexicano son chilenos. Estos se caracterizan por ser más económicos que sus versiones francesas o italianas, pero, al mismo tiempo, con una calidad capaz de competir con ellos.
Justamente eso es lo que ha caracterizado a la marca Casillero del Diablo de la bodega Viña Concha y Toro.
Como explica Stefano Celle, Senior Brand Manager Global de Casillero del Diablo, este equilibrio calidad-precio se logra por el trabajo de grandes enólogos de Chile y el mundo, como Marcelo Papa.
Además, en general, Chile cuenta con varios factores que ha contribuido a posicionar sus vinos como accesibles, sin sacrificar la calidad: un excelente clima mediterráneo, baja incidencia de plagas, extensos terrenos para cultivo, entre otros, como la inversión en tecnología que garantiza excelentes estándares.
De esta forma obtenemos vinos tintos, blancos y otras variedades, tan ricos como los europeos.
Por ejemplo, según Celle, en el caso de la marca que representa, la ubicación de sus viñedos ayuda a la diversidad de sus vinos: del norte de Chile vienen los vinos blancos, mientras que del Valle Central salen casi todos los tintos y del sur otros como los rosados.
Las características de cada región contribuye a que los vinos sean más secos, ricos o delicados, haciéndolos únicos.

¿Cómo identificar un vino de buena calidad?
- Revisa la etiqueta en busca de información como la región de origen, variedad de la uva y año de la cosecha. Las regiones reconocidas suelen ofrecer mayor garantía de calidad, incluso en vinos económicos.
- Observa el vino. Un vino de calidad debe ser limpio, sin partículas o residuos y con un buen brillo.
- Huélelo. Un buen vino jamás olerá a vinagre o humedad, debe tener aromas agradables y definidos. Evalúa el aroma
- Prueba el vino, debe tener armonía entre sus componentes, no sentirse muy agresivo ni plano en la boca.
- Consulta recomendaciones en guías especializadas, ahí podrás encontrar vinos que tengan una buena relación calidad-precio.
¿Sabías que los vinos podían ser económicos y de buena calidad al mismo tiempo? Eso sí, los expertos recomiendan que revises que se trate de 100 por ciento vino y no una bebida a base de vino, para garantizar que bebes lo que realmente pagas.