Deliciosa agua de horchata con amaranto, ¡la combinación perfecta!
¿Horchata con amaranto? Una combinación versátil y novedosa que añade textura, sabor y un plus nutricional.

Disfruta de agua de horchata con amaranto, ¡la combinación de dos ingredientes deliciosos! Se trata de una de las bebidas tradicionales más queridas en México, especialmente en las regiones del centro y sur del país.
Su versión más común se prepara a base de arroz, canela, azúcar y leche, aunque existen múltiples variantes que incorporan ingredientes como coco, avena o frutas. Eso sí, la receta de horchata original no solo no es mexicana, sino que su ingrediente principal es la chufa molida.
Por otro lado, el amaranto es conocido por su relevancia histórica en la dieta prehispánica, se ha revalorizado en la alimentación contemporánea gracias a su alto contenido de proteínas, fibra, calcio y antioxidantes, de acuerdo con el Gobierno de México.
Incorporarlo en una bebida como la horchata no solo realza su perfil nutricional, sino que también aporta una consistencia suave y ligeramente cremosa. Además, su sabor neutro y agradable combina muy bien con los ingredientes dulces y especiados de la horchata tradicional.
La combinación de amaranto, arroz y leche condensada da como resultado una bebida fresca, nutritiva y reconfortante, perfecta para acompañar comidas o disfrutar por sí sola, ¡aprende a prepararla!

Agua de horchata con amaranto
Ingredientes (para 2 litros de agua de horchata con amaranto):
- ¾ taza de arroz blanco crudo
- ½ taza de amaranto natural (no inflado)
- 1 raja de canela
- 1 lata de leche condensada
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 litro de agua caliente
- 1 litro de agua fría
- Hielos al gusto
Preparación:
- En un recipiente grande, coloca el arroz crudo, el amaranto y la raja de canela. Añade 1 litro de agua caliente (no hirviendo) y deja reposar al menos 4 horas o, idealmente, toda la noche.
- Una vez remojados, vierte el contenido (incluida el agua del remojo) en una licuadora potente; licúa por al menos 2-3 minutos hasta obtener una mezcla lo más homogénea posible.
- Usa una manta de cielo, colador fino o bolsa para leches vegetales y filtra la mezcla sobre una jarra.
- Presiona bien para extraer la mayor cantidad de líquido posible y desecha los sólidos restantes o resérvalos para otros usos.
- Agrega la leche condensada y mezcla bien hasta que se disuelva por completo; añade la vainilla.
- Incorpora el litro de agua fría restante y revuelve; sirve el agua de horchata con amaranto bien fría.

¿Por qué ponerle amaranto al agua de horchata?
El amaranto complementa el agua de horchata tanto por su valor nutricional como por sus propiedades físicas y sensoriales.
Al integrarse con los ingredientes clásicos de la horchata (como arroz, canela o leche), este pseudocereal mejora la textura de la bebida, aporta sabor neutro con notas ligeramente dulces y eleva su perfil nutricional, sin alterar la esencia refrescante de esta preparación tradicional.
Tampoco hay que olvidar que el amaranto contiene proteínas, incluyendo lisina, un aminoácido esencial poco común en cereales como el arroz. Esto lo convierte en un complemento ideal para la horchata tradicional.
Además, también es una fuente relevante de fibra, calcio, hierro, zinc y magnesio, lo que aporta beneficios adicionales en una bebida que tradicionalmente se centra más en el sabor que en la función nutricional.
Desde un punto de vista culinario, el amaranto remojado y licuado tiene una consistencia suave, lo que lo hace compatible con la textura ligeramente espesa y cremosa de la horchata. Al no tener un sabor dominante, permite que se mantengan los perfiles clásicos de canela, vainilla o leche, actuando como un vehículo neutro que respeta y equilibra los sabores.

¿Cuál es la importancia del amaranto en la gastronomía mexicana?
El amaranto es un ingrediente tradicional en México porque fue uno de los cultivos básicos en la alimentación mesoamericana, junto con el maíz, el frijol y la calabaza. Su uso se remonta a tiempos prehispánicos, donde tenía tanto valor alimenticio como simbólico.
Según el INIFAP, el amaranto fue domesticado hace más de 7,000 años en lo que hoy es México y Centroamérica. Formó parte de la dieta diaria de culturas como la mexica, la maya y la zapoteca.
Además, los mexicas lo cultivaban ampliamente y lo utilizaban en ceremonias religiosas, elaborando figuras simbólicas con masa de amaranto y miel. Se preparaban figuras del dios Huitzilopochtli con masa de amaranto y las consumían ritualmente, lo cual fue interpretado como un acto pagano por los conquistadores.
El agua de horchata con amaranto es una receta que transforma por completo la versión española y hasta la mexicana, incorporando dos elementos de nuestra gastronomía a los que difícilmente alguien se resiste.
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