Científicos que anuncian medicamentos
Esto es una grave violación a las leyes

Rafael Álvarez Cordero
Viejo, mi querido viejo
MITO
Científicos que anuncian medicamentos.
En las redes sociales han aparecido personajes distinguidos en el tema de la salud, cuya reputación no está en duda, anunciando diversos productos médicos que supuestamente tratan enfermedades o problemas de salud.
CONSECUENCIA
Los científicos involucrados nunca participaron en esas promociones, pues son el resultado de la utilización de la inteligencia artificial y de trucos editoriales, con el fin de malinformar a la población y publicitar productos que no están autorizados y que pueden ser dañinos..
REALIDAD
Los falsos médicos, los charlatanes que engañan a la población para ganar dinero han existido siempre. México recuerda al “doctor” Juan Francisco Meraulyock, conocido como Merolico, que tenía “medicamentos” para todas las enfermedades, se anunciaba en el centro de la ciudad y tenía un cañoncito que tronaba cada vez que sacaba una muela. Por eso a los charlatanes les llaman merolicos.
La ciencia avanza continuamente y la electrónica también; se ha hecho costumbre que algunos médicos se publiciten en las redes sociales y ofrezcan sus servicios, lo que, aunque cuestionable, no es ilegal.
Pero con el uso de la inteligencia artificial en estas semanas vimos un “anuncio” del doctor David Kershenobich, médico eminente, exdirector del Instituto de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” y flamante secretario de Salud, hablando sobre un producto para tratar una enfermedad.
Del mismo modo, el doctor Francisco Moreno Sánchez, brillante médico neumólogo, especialista en terapia intensiva, apareció anunciando ¡productos para la sordera!
Y no sólo eso, la imagen del doctor Simi, de las Farmacias Similares, se ha usado para publicitar un medicamento que cura la diabetes en 15 días.
Esto es una grave violación a las leyes y reglamentos de Salud y debe ser registrado, encontrar a quienes están cometiendo este fraude y llevarlos a la justicia.
Venturosamente, vivimos en una época en la que los avances de la medicina permiten prevenir y tratar oportunamente enfermedades que antes eran incurables, pero es indispensable que todo se realice cumpliendo los principios científicos y éticos que existen desde siempre. Primum non nocere, el célebre aforismo hipocrático, debe prevalecer.
Y si usted, estimado lector, conoce un ejemplo de engaño publicitario en medicina, con o sin inteligencia artificial, denúncielo en la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios en contactociudadano@cofepris.gob.mx