La Constitución está a salvo
Los nueve ministros de la SCJN sí actuaron con total apego a nuestra Constitución Política y las leyes que de ella emanan, su resolución es impecable.
Prefiero no ser nada antes que traicionar al Presidente.
Senador, Ricardo Monreal Ávila
Cerramos una semana muy movida por una “política negra”, con acciones inéditas del más oscuro, contradictorio y destructivo quehacer de esta actividad, apartándose radicalmente de su objetivo, que es resolver pacífica y razonablemente conflictos entre los habitantes de una nación, de manera específica, los conflictos y querellas democráticamente, y con estricto apego a la Constitución.
La actitud incongruente de un senador que en horas pierde su capital político logrado con una aparente sensatez y equilibrio, vamos, hasta independencia, sumado a una horda de legisladores abyectos, que ignorando no sólo su obligación constitucional de hacedores de la ley, la atropellan, convirtiéndose en mera oficina de trámite de la arbitrariedad del Ejecutivo y, aún más grave de atacantes sin razón del Poder Judicial de la Federación.
La virulencia con la que atacan hoy a la SCJN resulta contradictoria con su decir y expresar; el libro de su autoría Las grandes reformas para el cambio de régimen, lo pintan como un jurista respetuoso de la Constitución Política: “La historia constitucional de México frente al mundo se caracteriza por haber sido pionera en la configuración social…
La Carta Magna de 1917, tras un trabajo profundo de sus constituyentes originarios, fue la primera en reconocer los derechos sociales…”.
Pondera de manera clara en el título: “Estado, constitución y democracia”, la superioridad de la Carta Magna y en el capítulo: “Hacia la gobernanza democrática con apertura parlamentaria”; el parlamento como el primer foro de regularidad constitucional y legal. Hoy estos capítulos, en particular y en la obra en general, reflejan una incongruencia y transgresión a sus propias ideas.
Los exabruptos de legisladores morenistas carecen de toda razón y lógica, no corresponden a la realidad constitucional. Los nueve ministros de la SCJN en su reciente fallo contra el plan B electoral del Ejecutivo, sí actuaron con total apego a nuestra Constitución Política y las leyes que de ella emanan, su resolución es impecable.
La SCJN de la nación no ha invadido funciones del legislativo, actuó congruentemente apegada a derecho declarando una acción de inconstitucionalidad, el propio Monreal, en sesión anterior del Senado opinó en voto particular: “De aprobarse el plan B electoral se violaría la Constitución (lo encontramos en el Diario de Debates). La violación al debido proceso legislativo fue inminente y con absoluta obviedad, hasta cinismo podríamos decir.
Cabe resaltar que en la mencionada resolución de la SCJN el pasado 8 de mayo, la ministra Loretta Ortiz Ahlf, exdiputada morenista, maestra en derechos humanos, refiere en la propia sesión que sí hay violación al debido proceso legislativo: “La dispensa de los trámites legislativos por urgencia (sic) sin expresarse las razones que lo sustentan, sí constituye una irregularidad…”.
El senador Monreal soslaya que no existe en nuestro régimen constitucional, ordenanza alguna que impida quienes expresen su defensa a los nueve ministros de la SCJN que votaron la inconstitucionalidad de parte del plan B electoral el pasado mayo 8, la expresen libremente, es un derecho inviolable en cualquier democracia, no es posible coartarlo por un senador ni por nadie y pedir que esa defensa no se haga de manera “jactanciosa” o “jubilosa” que deberían tener “mesura” deberían “reflexionar” y adoptar una actitud más “prudente. Insiste en un diferendo entre Poderes de la unión por sus solas opiniones y por la amenaza de un juicio político en contra de ministros que cumplieron con su obligación constitucional. Atrevimiento inaceptable por ser un agravio al derecho humano que consagra la libertad de expresión.
La defensa del Poder Judicial de la Federación a la Ley Suprema es defender la democracia republicana, es defender a la nación. ¡La Constitución está a salvo!
