Instituciones en crisis
Nada ilustra mejor, tal vez esta desintegración de la vida política como este odio vago y penetrante hacia todos y hacia todo, sin un foco para su apasionada atención y nadie ...
Nada ilustra mejor, tal vez esta desintegración
de la vida política como este odio vago
y penetrante hacia todos y hacia todo,
sin un foco para su apasionada atención y nadie
a quien responsabilizar de la situación:
ni al gobierno ni a la burguesía ni a una potencia exterior.
Consecuentemente se volvió hacia otras las direcciones,
al azar e imprevisiblemente, incapaz de asumir un aire
de sana indiferencia hacia cualquier cosa bajo el sol.
Los orígenes del totalitarismo (1951).
Hannah Arendt
Los desencuentros diplomáticos del Ejecutivo federal con países amigos, mostrándoles una cara de nuestra nación que no corresponde al espíritu del grueso de los mexicanos: un pueblo trabajador y entregado al país a pesar de los obstáculos y desatinos de una gobernanza errática, por decir lo menos, siguen siendo motivo de análisis, reflexiones y crítica acertada de propios y extraños.
Dice el Presidente que “la mejor política exterior es la interior”, menuda pifia; los enfrentamientos y el desdén con países amigos es la muestra que aún con el apoyo efímero del embajador norteamericano en relación con la política energética, expresado recientemente por el diplomático, en la Cámara
de Diputados —no me ayudes compadre, reza el refrán popular— de una mala política exterior.
Las respuestas al Presidente no se han hecho esperar y, aunque sin falta de respeto, pero firmes y concretas, han sido vergonzosas, ante una réplica por demás imprudente. Los daños no son a un Poder Ejecutivo, son al país y disminuyen la tradición diplomática del Servicio Exterior Mexicano.
Del cadalso mañanero en el que el Ejecutivo es ejecutor no se escapa nadie, no se absuelve a ninguno ni a nada de sus ataques, difamaciones, descalificaciones, etcétera, y si minan el Estado de derecho, vulneran la democracia y dejan a las instituciones nacionales en crisis, mayormente a los organismos autónomos constitucionales, como una muestra de tantas, al Instituto Nacional Electoral (INE).
Las decisiones fuera del control del Ejecutivo no son impugnadas por la vía del derecho, se hacen en el atril de Palacio Nacional, con consecuencias lasivas, que, por lo menos, provocan un gran daño moral y más aún violaciones flagrantes a los derechos humanos como la “presunción de inocencia” y ponen, incluso en peligro la vida de las personas. (Mexico es el tercer país donde más periodistas han sido ultimados).
De la obsecuencia del Legislativo y su sometimiento con el Ejecutivo se ha escrito abbastanza, la aprobación del presupuesto de egresos es muestra indudable de esa docilidad, y de muchos temas más que ya sea como cámara de origen o revisora acta fielmente al dictado del Ejecutivo.
Del Senado se entiende de igual manera: sumadas las dos Cámaras son comparsas entre ellas y del Ejecutivo y origen de enorme labor para la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que sentencia atinadamente la inconstitucionalidad de leyes hechas sin cuidado y sin conocimiento, tal es el caso recientemente resuelto por el alto tribunal, en el sentido de que los delitos fiscales no ameritan “prisión preventiva oficiosa”.
La autonomía del Poder Judicial en entredicho también ha estado sentada en el banquillo de los acusados (no recuerdo que el Legislativo lo haya estado), sin embargo la balanza no es equilibrada.
Las acciones recientes que ha emprendido la FGR en contra de aquellos que pervierten y corrompen la justicia desvirtuando los propósitos del “Nuevo Sistema de Justicia”, abren la puerta para empezar a solucionar esta lesiva expresión de corrupción.
APOSTILLA
Falleció don Alberto Baillères González, hace un par de días en la Ciudad de México, mexicano visionario presidente de Grupo Bal, principal accionista de Grupo Peñoles, El Palacio de Hierro y GNP Seguros. Descanse en paz.+
