Caos
Debemos ordenar el caos. Y no tengo duda de que el mejor y más veloz método es implantarla ley del pueblo en vez de la de la turba.Gandhi
A unos días de que se cumplan tres años del mandato de la 4T, la transformación tan anunciada, supuestamente para bien, ha devenido no solo en una profunda desesperanza, por la cantidad de ofertas políticas incumplidas para tal efecto, sino que el ejercicio político ha sido errático en todos sus sentidos, dejando inmerso al país en el caos.
Parafraseando a Maquiavelo: “La naturaleza de los pueblos es muy poco constante: resulta fácil convencerlos de una cosa, pero es difícil mantenerlos convencidos”; cita que viene a colación por la próxima consulta popular, costoso, inútil y ocioso ejercicio, por decir lo menos, utilizando el carísimo andamiaje del INE.
Con una pregunta amorfa en la mencionada consulta, se alimenta el caos y verá en la incoherencia de la misma el sentido de la respuesta.
La Agenda de la crisis, ha llamado un grupo de analistas políticos a este punto que sólo resulta en un mero desgaste del procedimiento electoral.
Dos premisas fundamentales: la ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento (ignorantia juris non excusat) y la ley se aplica, no se consulta. En el caso obliga particularmente el derecho penal (Art. 222 Código Nacional de Procedimientos Penales). La conclusión será que se trata de una charada política.
Por otra parte está el caos en materia de salud, derecho humano fundamental, centrado en el criminal manejo de la pandemia provocado por covid-19, agravada por la sorpresiva variante Delta (el día de ayer el número de contagios superó los 16 mil) y el desabasto concurrente de medicamentos, en lo particular los destinados a los niños con cáncer y otras tantas fatalidades desatendidas.
El desacato incurrido por el secretario de salud, por el exsecretario de Hacienda (hoy candidato a dirigir el Banco de México) y la oficial mayor de este última, por incumplir con un amparo que les ordenaba garantizar el abasto de medicamentos contra el cáncer, ha motivado que un Tribunal Colegiado ordene una denuncia penal en contra de los servidores públicos mencionados.
La crisis de salud se agrava por la elevación de contagios por covid que han motivado, otras vez, medidas restrictivas (el Estado de México y la Ciudad de México de regreso a semáforo naranja, contagios y hospitalizaciones concentrados en jóvenes de edades de 18 a 29 y de 30 a 39 años) con efectos económicos como la prolongación del cierre de frontera con Estados Unidos, al menos hasta el 21 de agosto.
El innegable caos en materia de seguridad pública, que pretende combatirse con metáforas y llamados absurdos e inútiles, vestidos con cifras maquilladas que chocan, tan brutalmente como el crimen mismo, con las cifras de la realidad. “Tras concluir las elecciones y casi a mitad del sexenio, el panorama de seguridad muestra un deterioro significativo que se refleja en el comportamiento de la incidencia delictiva y en la ejecución de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública. Frente a ello, se observa que sigue sin haber un aprendizaje de los errores propios y del pasado y que se está privilegiando la comunicación política”: Observatorio Nacional Ciudadano.
En materia económica, la aparente recuperación anunciada por el Presidente —de hasta en un 6% anual— se enfrenta a las cifras del Banco de México y a una galopante inflación de 5.75% hasta este mes, el alza de gas y alimentos, aunado a la suspensión de 82 empresas importadoras de gasolina y diésel, con el consecuente aumento inevitable de precios y desabastecimiento de estos carburantes.
La preeminencia política a destiempo, por encima de las prioridades del gobernado, relega las prioridades del país que urge de la salud, como impulso básico para vivir en seguridad, armonía y desarrollo económico.
