Un Quinto Informe en el que nada hay que celebrar
El pasado viernes se llevó a cabo en el Congreso de la Ciudad de México el acto protocolario del Quinto Informe de Gobierno de la Ciudad de México, del que nada hay que festinar; por el contrario, existe una larga lista de pendientes que el gobierno morenista no ha ...
El pasado viernes se llevó a cabo en el Congreso de la Ciudad de México el acto protocolario del Quinto Informe de Gobierno de la Ciudad de México, del que nada hay que festinar; por el contrario, existe una larga lista de pendientes que el gobierno morenista no ha logrado resolver, generando el desencanto de los capitalinos.
Sin embargo, si algo se puede mencionar de este evento, fue la presencia del actual jefe de Gobierno, Martí Batres Guadarrama, quien no cedió a la tentación de su antecesora de no cumplir con lo que mandata la normatividad, que es acudir al Poder Legislativo a presentar el estado que guarda la administración de la capital del país.
No hay que olvidar que su antecesora, “la científica” Claudia Sheinbaum menospreció el contrapeso que representa el Congreso capitalino y cedió a la tentación de evadir este ejercicio de transparencia y rendición de cuentas a la ciudadanía.
Martí Batres Guadarrama acudió al recinto legislativo de Donceles y Allende, en donde presentó una larga lista de supuestos logros que sólo son vistos y aplaudidos por los seguidores de la 4T, pero que los capitalinos saben que nada de eso existe.
Han sido cinco años de retrocesos en la Ciudad de México, en los que la columna vertebral del sistema de transporte, el Metro, está a punto de quebrarse por la falta de mantenimiento y poner en riesgo la vida de más de cinco millones de usuarios diarios. Sólo basta echar una ojeada a los miles de denuncias diarias que se presentan en las redes sociales de las fallas de los convoyes, de cómo la humareda invade las estaciones o del riesgo que representa viajar de una estación a otra con las puertas abiertas, eso sin contar con los constantes incendios que se registran en el sistema de frenado.
Al gobierno capitalino se le autorizaron más de 38 mil millones de pesos para la renovación de la Línea 1, la cual presenta un atraso de medio año en su reapertura en el tramo de Balderas a Pantitlán. Y de la Línea 12 nada qué decir, ahora resulta que volverán a realizar trabajos de mantenimiento en el tramo que se desplomó, cobrando la vida de 26 personas y cientos de lesionados.
En el discurso del jefe de Gobierno, Martí Batres Guadarrama, se mencionaron supuestos avances en el tema de seguridad. ¡Nada más falso que eso! Las encuestas aplicadas en la capital del país –cualquiera que guste– establecen que la principal preocupación de la ciudadanía es el de la inseguridad. Los niveles de percepción están por los suelos, nadie les cree. En Morena se rasgan las vestiduras por lo sucedido con el fiscal de Morelos, Uriel Carmona; pero ven la paja en el ojo ajeno cuando tienen la viga en el propio. El ejemplo claro se llama Ernestina Godoy Ramos, titular de la Fiscalía General de Justicia, cuya dependencia ha cometido graves errores en las investigaciones de la muerte de mujeres en la capital del país y en los que la sociedad civil la ha obligado a modificarlas y a reconocer los decesos como feminicidios.
Sobre Godoy Ramos pende una pesada cadena de graves errores que demuestran su incapacidad para continuar en el cargo. Ha utilizado la institución como el brazo político de la exjefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, presiona y acorrala a aquellos funcionarios y actores políticos que se niegan a cumplir con sus pretensiones. Así, lo advertimos desde ahorita, no va a pasar su reelección.
Los diputados de oposición tenemos la responsabilidad de hacer un análisis crítico y objetivo del Quinto Informe de Gobierno, sin posturas ideológicas o radicalismos, con objetividad y un análisis serio de lo que pasa y aqueja a esta ciudad por el mal gobierno que ha realizado Morena.
La CDMX es una ciudad de vanguardia y donde se respetan los derechos humanos, se escuchan todas las voces sin presiones y se da cabida a las expresiones de los grupos minoritarios; pero con Morena se perdió el rumbo.
Martí Batres Guadarrama cumplió como funcionario público al presentarse ante el Poder Legislativo y rendir un informe; no obstante, le tocó pagar los platos rotos ajenos, porque, si somos honestos, él lleva escasos meses al frente de la Jefatura de Gobierno, pero al haber aceptado el encargo también asumió los crasos errores que cometió su antecesora.
Además, no hay que olvidar que le tocó ser el segundo hombre fuerte en la administración capitalina, al ocupar la Secretaría de Gobierno, por lo que muchas decisiones que se tomaron pasaron por su escritorio y no puede ni debe evadir esa responsabilidad.
Si bien con su llegada ha habido un cambio, al tener una mayor interlocución con las diversas fuerzas parlamentarias en el Congreso de la Ciudad de México para tratar de enmendar la desgastada relación que sembró y cultivó Sheinbaum Pardo, no es suficiente para echar las campanas al vuelo.
Estos cinco años de gobierno, insistimos, han sido un fracaso y un retroceso para la capital del país, impactando negativamente en más de nueve millones de personas que la habitan. Lo único rescatable es que sólo les queda un año en el gobierno, porque en 2024 se van.
