Un gobierno de ocasión

La ciudadanía puede esperar a que las cosas sucedan en el tiempo y forma que le conviene a Morena. Desde 1995, y conforme lo establecía el antiguo Estatuto de Gobierno del DF, el jefe de Gobierno tenía que acudir a entregar su informe a la apertura del primer periodo ...

-La ciudadanía puede esperar a que las cosas sucedan en el tiempo y forma que le conviene a Morena.

Desde 1995, y conforme lo establecía el antiguo Estatuto de Gobierno del DF, el jefe de Gobierno tenía que acudir a entregar su informe a la apertura del primer periodo ordi­nario, es decir, el 17 de septiembre y así fue sin excepción, hasta que se contravino esa norma en este gobierno.

Pero no es una actitud fútil sometida al capricho de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, más bien es una decisión fundada en el interés personal y pensada para que ese día —una vez que todos los gobernadores mo­renistas tomen posesión del cargo— se convierta en un acto de campaña.

La Constitución, vigente desde 2018, sigue señalando que el informe se entrega al inicio del primer periodo (1º de septiembre), pero agrega que tendrá que comparecer la jefa de Gobierno a más tardar el 15 de octubre. Es decir, ya no obliga a que se presente el 17 de septiembre, como ha sido costumbre.

De tal modo que sí, Sheinbaum puede acudir el 7 de octubre como lo anunció Martí Batres al entregar el in­forme escrito. Pero leamos entre líneas: al conocer su ar­gumento éste resulta irrisorio e inverosímil: no vendrá el 17 de septiembre ¡porque es fin de semana!

Qué curioso que ésta —justo cuando está en abierta ca­rrera electoral por la Presidencia de la República— será la primera vez que ella no se pre­sente, pues en 2019, 2020 y 2021 el informe fue en esa fecha.

Lo que es triste y lastima la democracia es que el Congreso está completamente sometido al Ejecutivo local y ni siquie­ra pone a consideración algún tipo de acuerdo para cambiar de fecha el informe, sólo acude el secretario de Gobierno a decir qué día tiene que ser y a obede­cer sin chistar.

Es cierto que no hay ningún impedimento para que lo pueda llevar a cabo en octubre, pero tampoco una razón pode­rosa para postergarlo hasta entonces.

¿Para qué se da el informe de gobierno? El informe de gobierno es un balance del estado general que guar­da la administración pública, el titular del Ejecutivo local informa sobre las decisiones y medidas tomadas que le interesan a la ciudadanía. Es sumamente importante para todos conocerlo y es una obligación de la jefa de Gobierno porque sirve a la ciudadanía.

Con decisiones como ésta, sin ninguna justificación, pareciera que a Claudia Sheinbaum no le importa ni tan­tito informar a los ciudadanos que ha decidido gobernar según la ocasión electoral, que, otra vez, como siempre, la ciudadanía puede esperar a que las cosas sucedan en el tiempo y forma que le conviene y le da la gana al partido en el poder.

Ya lo decía aquel filósofo inglés John Acton: “Con poder absoluto a cualquiera le es fácil gobernar”, y justo valdría la pena recordar que él mismo advertía que el poder co­rrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. Sin un Congreso que cuestione no hay quién se oponga a la voluntad de quien tiene el poder.

Será que la jefa de Gobierno está usando sus muni­ciones para la próxima batalla electoral. Cuidado: hay evidencia histórica de que quien se vale más de su au­toridad que del valor de su gobierno acaba cayendo en desgracia electoralmente, porque no crean que estas de­cisiones son menores, el derecho de los ciudadanos a la información debiera ser una prioridad, una de esas que tiene que atenderse sin importar si el fin de semana te­nemos otra cosa más importante que gobernar e informar sobre ello.

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