Sembrando fracaso (y en lo oscurito)

¿Para cuándo van a gobernar mejor?

El gobierno de la ciudad tiene la capacidad inigualable de construir emblemas de su fracaso. Es el caso de la conocida Glorieta de la Palma en el Paseo de la Reforma.

Apenas hace 30 días tuvieron que reconocer que también se les murió el árbol con el que intentaron reemplazar la palma, que también se les murió.

Pero no cabe duda que comunicar es gobernar, Claudia Sheinbaum pasó del carnaval en el que convirtió el anuncio de la muerte de la famosa palma, evidencia de su nula empatía con la ciudad a la que dice gobernar, a la conferencia en tono de velorio del anuncio la muerte del ahuehuete, hasta el silencio culpable en el que plantaron el nuevo árbol.

Tengo que advertir nuevamente que la Glorieta de la Palma es la evidencia de la ineficacia de la Secretaría del Medio Ambiente y de su titular, Marina Robles y, por supuesto, la de Claudia Sheinbaum, a quien simplemente ha dejado de interesarle la Ciudad de México. Es una figura ausente en los verdaderos problemas de la capital del país y hoy en día únicamente es visible en los eventos que imagina le ayudarán a construir su candidatura.

En medio de la noche, sin anuncios ni discursos, en una inexplicable opacidad, colocaron el nuevo ahuehuete, como si así lograran conjurar sus emblemáticos fracasos. Dejando preguntas abiertas sin respuestas oficiales.

¿No dijeron por qué este ahuehuete no es como el otro que se les murió, “el símbolo de la lucha por la justicia y la paz, el emblema de un México lleno de esperanza”?, no vaya a ser que se les vuelvan a morir sus consignas, mejor ni moverle.  

El 25 de abril del año pasado, el gobierno capitalino retiró, tras varias horas de trabajo, la icónica palmera que durante casi 100 años dio nombre a la Glorieta de la Palma de la avenida Reforma. Este año hizo lo mismo con el ahuehuete muerto, que pertenecía al mismo grupo de viveros y tenía una edad similar a este nuevo de 20 años, así como una altura de 12 metros. ¿Qué garantiza que éste no se secará como el anterior? Nadie desea que eso ocurra, por el contrario, ojalá ese árbol encuentre su lugar, pero eso no borra que se lugar será recordado como un emblema del gobierno de la doctora Sheinbaum, que no supo cuidar la ciudad que los ciudadanos le encargaron.

Alguien en su sano juicio les dará el beneficio de la duda de que esta vez lo harán bien. La confianza se cultiva con muchos cuidados y este gobierno sólo siembra fracasos.

Han venido incumpliendo las fechas ofrecidas para reanudar el servicio en la Línea 12 del Metro, y ahora, como si fuera un acto de magia, nos sorprenden con la siembra del ahuehuete fantasma en plena oscuridad. Lo plantaron en lo oscurito, sin darle la cara a la ciudadanía, sin reconocer los errores del pasado, sin decir qué hicieron diferente esta vez.

La verdad es que representa el mismo riesgo de fracaso que el Metro, del cual dijeron que iban a otorgar el servicio, pero hasta ahora no han logrado cumplir.

Mientras tanto, las promesas incumplidas se acumulan, generando desconfianza y escepticismo en la población. ¿Qué más nos ocultarán en la oscuridad? ¿Cuándo nos darán respuestas claras y fechas concretas?

El ahuehuete fantasma es sólo una muestra más del desorden y la opacidad que imperan en nuestro querido gobierno. Las fechas pasan, los árboles mueren, pero ellos siguen haciendo de las suyas, sin dar la cara ni reconocer sus errores.

¿Para cuándo una explicación de la Línea 12? De todas las fallas del Metro, de la persecución política orquestada desde la fiscalía. ¿Para cuándo la respuesta a los casos de corrupción? ¿Para cuándo el castigo por la malversación de fondos públicos? ¿Para cuándo prestarán atención a los altos índices de criminalidad? ¿Para cuándo van a gobernar mejor? Porque, hasta ahora, su gobierno ha dejado mucho que desear.

Mientras tanto, nosotros, los ciudadanos, debemos permanecer alertas y exigir respuestas. No podemos permitir que nos engañen una y otra vez con promesas vanas y proyectos que se desvanecen en el aire.

Y así, mientras los árboles siguen muriendo y las fechas se desvanecen, seguiremos aquí, esperando que algún día la oscuridad sea iluminada por la transparencia y la responsabilidad.

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