Los granaderos de Claudia

¿De qué otra manera Ernestina Godoy, sin méritos, puede quedarse más tiempo como fiscal?

Morena es tan previsible que casi no es mérito poder anticipar sus prácticas autoritarias y antidemocráticas. Pero en este mismo espacio dejé constancia de que la mayoría de Congreso local aprobaría la Ley Godoy, cuyo objetivo es permitir el pase automático a la reelección de la fiscal carnala Ernestina Godoy, llamada así por su sometimiento y dependencia con la jefa de Gobierno.

Sin embargo, debo reconocer que siempre logran superarse en su vulgaridad política. En un acto que atenta contra los principios democráticos y los derechos ciudadanos, el Gobierno de la Ciudad de México utilizó granaderos —un grupo policiaco que la regenta Sheinbaum miente con el cuento de que los desapareció— para reprimir e impedir que los diputados de la oposición pudiéramos entrar al Congreso para combatir en la tribuna el atropello de su mayoría salvaje .

Así, solos en el salón de pleno, armaron el festín de la aprobación de la Ley Godoy. El chiste se cuenta solo: en la ilegalidad intenta crear la ruta para perpetrar en el puesto a la responsable de hacer cumplir la ley.

Así son las dictaduras.

Pero seamos claros, ¿de qué otra manera Ernestina Godoy, sin méritos, puede quedarse más tiempo como fiscal? La respuesta es: haciéndola entrar a como dé lugar por la “puerta chiquita”.

Estamos al principio de una burda maniobra que no sólo se trata de mantener a una militante de Morena en la Fiscalía. Lo que está en juego es el apetito político de la 4T para utilizar como brazo de operación política una Fiscalía facciosa, corrupta y que persiga a la disidencia.

Pero, además, hay en el fondo una modificación en texto del bodrio que se autoaprobaron y que no es un capricho ni un descuido. El detalle está en el artículo 42 bis al que le hicieron una reforma que modificó los tiempos del pase automático de la fiscal carnala.

Modificaron de 180 a 90 días para integrar el Consejo Judicial Ciudadano que deberá nombrarla. La gestión de Ernestina Godoy concluye el 11 de enero de 2024. Con los 180 días naturales se tendría que instalar el Consejo a más tardar el 18 de julio de 2023. Con la reserva aprobada el Consejo Judicial Ciudadano se instalará  a más tardar el 20 de octubre de 2023.

De lo que se trata es de que Sheinbaum está  manipulando los tiempos para no pagar el costo que va a generarle la posible ratificación de su empleada. Porque en sus cálculos, para entonces, ya estará instalada como la corcholata única. Y no quiere que se le note el talante autoritario ni cargar con el peso de Ernestina Godoy, a la misma  que le ha encargado el trabajo más pestilente de la fontanería política: perseguir a los opositores, fabricándoles delitos.

Por lo demás, lo aprobado tiene como objetivo principal asegurar su candidatura sin competir,  tal como lo establece la Constitución.

Muy probablemente no se dieron cuenta de que con lo que hicieron, fue echar una palada más en la tumba del gran fracaso de Claudia Sheinbaum en la CDMX, nunca será su legado una “ciudad de derechos”.

La sombra de los granaderos la perseguirá siempre, eso que desde la izquierda en la que se formó tanto aborreció, esa fuerza represora es ahora su impulso y cada vez una mayor tentación de utilizarla en lugar del diálogo y la tolerancia.

Los granaderos, una fuerza de seguridad que ya no debería tener cabida en nuestra sociedad, fueron desplegados para impedir el paso de los diputados del Partido Acción Nacional (PAN) y así evitar un debate parlamentario fundamentado en argumentos y razones. Está grabado, no hay marcha atrás para ella.

Pero para nuestra ciudad, por el contrario, se abre la posibilidad del cambio y la alternancia.

Temas: