La Ley Godoy
El Congreso local está a punto de enfrentar a la mayoría autoritaria que intentará aprobar la Ley Godoy, cuyo sobjetivo es permitir el pase automático a la reelección de la fiscal “carnala” Ernestina Godoy, llamada así por su cercanía y dependencia con la jefa de ...
El Congreso local está a punto de enfrentar a la mayoría autoritaria que intentará aprobar la Ley Godoy, cuyo sobjetivo es permitir el pase automático a la reelección de la fiscal “carnala” Ernestina Godoy, llamada así por su cercanía y dependencia con la jefa de Gobierno.
La pregunta es puntual: ¿estaremos dispuestos a permitir que la 4T continúe su afán de perpetuar una fiscalía que, lejos de ser autónoma del poder gubernamental, Ernestina la ha convertido en perro de caza para perseguir políticamente a la oposición en la CDMX? La alianza PAN-PRI-PRD tiene su primera prueba y debe comprometerse en una sola voz para evitar la aprobación de esta ley. No se puede permitir que la fiscalía, que ha sido señalada por fabricar delitos a modo para Morena, continúe su patrón de persecución política. La justicia no debe ser utilizada como herramienta para mantenerse en el poder. Ello marcaría, sin duda, un retroceso más para la vida democrática y plural de nuestra ciudad capital.
Las dirigencias nacionales de los partidos que integran la alianza opositora han mandado una clara señal: la no reelección de la fiscala “carnal” Ernestina Godoy es un tema prioritario de la agenda nacional. El llamado lo han hecho a sus representaciones en el Legislativo local, ni media negociación con Morena que abra siquiera una rendija para que por ahí pueda pasar la intentona autoritaria de la ratificación en la Fiscalía de la CDMX. Esta ley atenta contra nuestra democracia y la justicia en la CDMX. La Ley Godoy debe ser combatida al mismo nivel que reclamó la defensa del INE y ahora del Inai. Frente al 2024 hay probabilidad fundada de que Morena pierda el gobierno de la ciudad, la regenta Sheinbaum está dispuesta a la persecución política con el fin de encarcelar a los líderes opositores, como en los peores regímenes autoritarios, igual que Ortega en Nicaragua, que Maduro en Venezuela o que Díaz-Canel en Cuba.
Ésta es la verdadera dimensión de perpetuar a una fiscal que milita en Morena, que le obedece ciegamente a la regenta de gobierno y no le importa torcer la ley. Porque hay que decirlo, el montaje judicial y la fabricación de delitos, es hoy contra la oposición, pero mañana podrían torcer la ley contra cualquier ciudadano que se les interponga o resista a sus tentaciones dictatoriales. La alianza está lista para su primera prueba y deberá cerrar filas para evitar que se vote la próxima semana la Ley Godoy. La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, ha acusado a gestiones anteriores de tolerar la corrupción y la persecución política. ¿Acaso hoy en día la 4T no encubre y premia precisamente eso, personificando en Ernestina Godoy la falta de objetividad y transparencia en la procuración de justicia?
La ciudad reclama que se escuche su voz y se defienda la justicia objetiva. La Ley Godoy, que se espera llegue al pleno este martes, no es en sí misma un mecanismo para reelegir a la fiscal, es peor, es la intentona autoritaria para que esa ratificación o extensión en el cargo no se revise, se anule la votación de los partidos, el ejercicio de su pésima gestión no sea el determinante, lo que buscan es darle el pase automático. La primera para la alianza opositora en la CDMX llega pronto, sabremos de qué está hecha en esta misma semana, las dirigencias del PAN, PRI y PRD podrán probar que los une una agenda democrática en defensa de las instituciones de la CDMX. De lo contrario, se estará dando carta blanca a la 4T para seguir vulnerando nuestras instituciones y derechos democráticos. La justicia no debe ser utilizada como instrumento de venganza política, y mucho menos permitir que se premie a aquellos que han lucrado con el espionaje y la corrupción.
La Ley Godoy representa un peligro latente, habrá que estar atento a las artimañas de Morena, los que dicen que no son iguales en todo eso que criticaron de gobiernos anteriores se mostrarán como realmente son: autoritarios y vulgares ambiciosos del poder. Es una estrategia más de la 4T para mantener el control de la Ciudad de México y perpetuar su mandato. La fiscal Ernestina Godoy ha sido cómplice de la corrupción y la impunidad que tanto ha criticado el gobierno actual, y su reelección sólo garantizará más de lo mismo.
El alcalde de Benito Juárez, Santiago Taboada, es un claro ejemplo de la persecución política que ha emprendido el gobierno de Sheinbaum. Basta revisar las fechas para darse cuenta que la persecución comenzó días después de la elección del 2021, cuando Morena perdió la CDMX en las urnas. La Ley Godoy pudiera ser sólo el principio de la instalación a perpetuidad de un gobierno tan intolerante cómo antidemocrático. Lo que está en juego es el futuro de la CDMX.
