La crisis que se avecina

El capricho de modificar la fecha en la que la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum rinda su informe ante el Congreso, puede salir caro y provocar una crisis legislativa. Las alertas deben encenderse porque, si no se revisa bien, tendremos un grave problema para la ...

El capricho de modificar la fecha en la que la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum rinda su informe ante el Congreso, puede salir caro y provocar una crisis legislativa. Las alertas deben encenderse porque, si no se revisa bien, tendremos un grave problema para la rendición de cuentas de la administración pública de la CDMX en el esquema de las comparecencias de los funcionarios del gobierno de Sheinbaum.

Podríamos crear un cuello de botella de asuntos que nos impidan cumplir a cabalidad una de las principales funciones que tenemos como diputados capitalinos.

Es importantísimo darse cuenta que esto puede afectar no solamente el quórum de las sesiones, porque, o estamos en comisiones o en comparecencia o en otros trabajos legislativos, y eso claramente puede entorpecer la agenda y la labor del Congreso, como la calidad del trabajo para el que estamos contratados, que es el revisar y escuchar a los representantes de la administración del gobierno, y también del presupuesto para el próximo año.

Por esta razón, presentaré una iniciativa a la Junta de Coordinación Política que nos permita transitar a un acuerdo a fin de que los funcionarios puedan comparecer antes del 7 de octubre y se comience con la revisión del informe.

No es un asunto menor y no hay nada en la legislación que impida que los funcionarios puedan comparecer antes que la jefa de Gobierno. Ello nos permitirá no tener que esperar su comparecencia.

Para ello se requiere la voluntad política del grupo de Morena para entender que un capricho político, como lo fue posponer la asistencia de Sheinbaum a Donceles, no puede ni debe poner en jaque al Congreso.

Si de verdad existe un compromiso real con la rendición de cuentas, la transparencia y el respeto al derecho de acceso a la información del ciudadano se entenderá que es indispensable no generar una crisis.

Y es que en Comisiones sabemos que vienen asuntos importantísimos para discutir, temas como el presupuesto requiere toda la atención y la responsabilidad de los legisladores

De tal modo que el llamado a la Jucopo es para entender que el interés que debe privar es el de los ciudadanos y no el mezquino interés por campañas políticas “corcholateras”.

Hay que ser justos y claros, porque anticipar esta crisis no le corresponde sólo a Morena, requiere de todos los demás partidos que deben entender que el análisis del informe es una prioridad y debemos sacarlo cuanto antes y con el detalle que merecen los capitalinos y solventar con suficiencia los trabajos legislativos que existen en la agenda; no se trata de un capricho o de una simple ocurrencia, sino de un compromiso real con la ciudadanía que espera mucho más de esta primera Legislatura que pretextos.

Si ya la jefa de Gobierno dejó pasar tanto tiempo, por- que en fin de semana no se trabaja, entonces no hagamos que esta determinación termine en un lío del que nos va a costar trabajo salir y que nos pone en riesgo de no poder sacar temas importantes.

Desde el domingo 17 de septiembre 1995, todos los informes del regente, luego llamados jefes de Gobierno, siempre se habían realizado el propio 17 de septiembre. La tradición legislativa está rota, ya entendimos que al partido en el poder no le gusta trabajar en fin de semana y que bajo ese argumento el informe de Claudia Sheinbaum se movió al 7 de octubre, pero deben darse cuenta que, más allá de esa decisión, lo que se viene es una crisis legislativa sin precedente en la ciudad. No podemos ser ajenos al ritmo del país y de los tiempos establecidos para que el gobierno nos informe qué hizo con lo que se le dio y saber qué dejó de hacer y por qué.

No por estar pensando en una campaña política vamos a dejar de lado el trabajo del Congreso y descuidar los temas que son indispensables para la Ciudad de México y sus habitantes.

Que no se nos olvide que somos servidores públicos y tenemos una responsabilidad de legislar adecuadamente, insisto, no hay nada que impida que comencemos con las comparecencias de los integrantes del gabinete.

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