La ciudad de la persecución

Hoy es Christian y mañana seremos el resto de sus críticos.

La desesperación y ambición desbordada de Claudia Sheinbaum la han llevado a cometer errores antes, pero esta vez cruzó la línea.

No es de sorprender que haga uso faccioso de las instituciones, tampoco que viole la ley con su anticipada campaña presidencial; sin embargo, usar a la Fiscalía de la Ciudad de México para intentar encarcelar a sus críticos y opositores sólo desvela la clase de miserable ser humano que es. Manipular a la Fiscalía para girar una orden de aprehensión en contra de Christian von Roehrich por un falso montaje armado desde el mismo Gobierno de la ciudad, forzando una imaginaria asociación del también presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local con supuestas corruptelas del cártel inmobiliario, es la gota que derramó el vaso.

Seré claro: Christian no está solo. Lo tocan a él y tocan a todo el PAN. Y esto está lejos de ser una rencilla partidista, no es por el hecho de que Von Roehrich sea también el coordinador de nuestro partido en el Congreso de la CDMX, este revuelo es porque Claudia Sheinbaum quiere meter a la cárcel a quien ha señalado y evidenciado sus corrupciones.

Es una venganza porque Christian y yo acudimos al Instituto Nacional Electoral a exhibir las bardas de Claudia, por sus spots de televisión que se transmitían en Hidalgo, por ser una jefa de Gobierno ausente. Sheinbaum está enojada con sus opositores y, si no puede vencerlos por la vía legal, entonces montará mentiras para enviarlos a la cárcel.

Esto es muy sencillo, estamos ante una venganza política porque no nos perdona por tenerla contra las cuerdas, porque le arrebatamos la ciudad en las pasadas elecciones. Es una cacería en toda la extensión de la palabra, pero con toda contundencia le digo que no nos vamos a dejar. Desde aquí y desde hoy le decimos a la dictadora que nos vemos en los tribunales y en el Congreso de la ciudad. Christian no está solo y Claudia la Represora se enfrentará no sólo al PAN, porque insisto que es un tema político, se topará con toda una oposición harta de la persecución y del acoso. Hoy es Christian y mañana seremos el resto de sus críticos.

Ya lo intentó hacer con la alcaldesa de la Cuauhtémoc, Sandra Cuevas, a quien quiso quitar del gobierno y meterla a prisión por los cargos inventados de abuso de autoridad y robo. El tiro le salió por la culata y su teatro se desmoronó dejando en evidencia el uso discrecional que hace de la Fiscalía General de Justicia, acosando a todos los que le ha plantado un alto y no se han dejado intimidar.

La dictadora se justifica y asegura que se trata de combate a la corrupción y no de una persecución política. Pero se equivoca, la fabricación de delitos, la persecución política y el uso de las instituciones para acosar a sus opositores, eso es la verdadera corrupción. Ésta no es la ciudad de los derechos, es la ciudad de la represión. La represión es Claudia.

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