El florero de Ulises “Ibarra”
Se confirma que la fiscalía no es otra cosa más que la agencia de propaganda del Gobierno de la CDMX.La función debe continuar y la telenovela llamada “Tejes y diretes de la fiscalía” sigue con un nuevo episodio de risa, más que de drama. El teatro se les cayó ...
- Se confirma que la fiscalía no es otra cosa más que la agencia de propaganda del Gobierno de la CDMX.
La función debe continuar y la telenovela llamada “Tejes y diretes de la fiscalía” sigue con un nuevo episodio de risa, más que de drama.
El teatro se les cayó a Claudia Sheinbaum y a López Obrador, quienes buscaban ratificar a Ernestina Godoy al frente de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, para continuar con la cacería de brujas instrumentada desde el partido en el poder en contra de la oposición, que no ha hecho otra cosa más que exhibir las corruptelas e ineficiencias de Morena.
Godoy se aferró hasta el último momento para perpetuarse como “fiscal carnal” para continuar haciendo lo que mejor sabe hacer: el uso de la fiscalía como medio para sus venganzas políticas, para remover cualquier obstáculo en su camino, esperando con ello recuperar una ciudad que se ha cansado de ellos y lo saben.
Ante el fracaso de Sheinbaum y Obrador para perpetuar a Godoy, no tenían otra alternativa más que buscarse a un nuevo títere para manipular, alguien que sin chistar esté a su plena disposición para ejecutar sus cacerías y a quien no le importe manchar su reputación –pues carece de ella– al hacerlo. Es aquí en donde entra en escena Ulises Lara, nuevo encargado de despacho hasta que se nombre nuevo titular.
Haber nombrado a alguien que no es abogado confirma que la fiscalía no es otra cosa más que la agencia de propaganda del Gobierno de la CDMX. La diferencia entre Ulises Lara y Epigmenio Ibarra al frente de la fiscalía hubiera sido nula, pues lo que busca el gobierno es seguir generando propaganda política, no procurar justicia ni garantizar reparo al dolor de las víctimas.
Poner como encargado del despacho a alguien con un perfil tan bajo, garantiza que sea manipulable como un títere; y es el modus operandi del Gobierno, un ejemplo claro de ello lo vimos con Rosario Piedra al frente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Morena se siente cómodo con floreros que no tienen personalidad ni trayectoria, pero, sobre todo, que no tienen un prestigio que cuidar y no les importa que su nombre e imagen se use para las mezquindades de Sheinbaum y el Presidente.
Ulises Lara carece de la formación necesaria para dirigir la institución encargada de procurar justicia, pero cuenta con todas las características para ser manipulable y confiable. No le interesa arruinar su nombre al hacerlo, pues carece de trayectoria que rescatar.
El fiscal sigue siendo carnal, con un nuevo personaje de Epigmenio Ibarra en escena, generando propaganda política, cazando a sus oponentes, siendo títere de los intereses de Morena, en vez de preocuparse por la impartición de justicia, que es la única razón de existir de la posición.
