El espectáculo de Ernestina Ibarra

La comparecencia virtual de la fiscal general de Justicia de la Ciudad de México, Ernestina Godoy, para presentar su Plan de Política Criminal ante la Comisión de Seguridad y Justicia del Congreso local, sólo sirvió para confirmar que ha utilizado la dependencia como ...

La comparecencia virtual de la fiscal general de Justicia de la Ciudad de México, Ernestina Godoy, para presentar su Plan de Política Criminal ante la Comisión de Seguridad y Justicia del Congreso local, sólo sirvió para confirmar que ha utilizado la dependencia como un brazo operador y persecutor de la exjefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum.

Más allá de las cifras alegres que mostró a los diputados, no dio respuesta a temas prioritarios como las investigaciones en contra de los principales responsables por el desplome de la Línea 12 del Metro, al tiempo que calló cuando se le preguntó en reiteradas ocasiones ¿por qué ha permitido que la exdirectora del Metro, Florencia Serranía, ande caminando libremente por las calles de la CDMX?

Mucho menos tuvo una respuesta cuando se le cuestionó sobre la indigna forma en que trató de negociar la muerte de dos jóvenes al caer en una coladera en calles de la alcaldía Iztacalco. Aseguró que la dependencia a su cargo no persigue a personas por actividad política, nada más falso. Es evidente que la procuración de justicia en la capital es selectiva; actúa cuando le conviene con celeridad con base en denuncias anónimas y en contra de los enemigos políticos; pero cuando tiene elementos firmes sólo se hace de la vista gorda.

No es capaz de ganar un sólo caso importante, y mucho menos una extradición de todos aquellos que se le han fugado del país, como muestra está el exdelegado en Coyoacán, Mauricio Toledo.

Lo mismo sucede con casos de relevancia nacional, por un lado, apuesta al olvido en el ataque contra el periodista Ciro Gómez Leyva y, por el otro, actúa con celeridad para lavarle la cara a la ministra Yasmín Esquivel, acusada de plagiar su tesis de licenciatura. Por si fuera poco, actuó como su brazo ejecutor al pretender detener y extraditar a la nuera de la ministra, María Isabel Cal y Mayor, por delitos que se cometieron en otro país.

¿Por cierto fiscal, ya le abrió alguna carpeta de investigación al contralor general capitalino Juan José Serrano?, ése que se fue al Super Bowl y no supo explicar cómo pagó el viaje. Para ellos, sus amigos y cómplices, no hay castigo.

En estos cuatro años ha convertido a la Fiscalía en una oficina propagandística de la exjefa de Gobierno y de Morena a través de sus conferencias de prensa para dar avances pírricos de sus investigaciones contra sus opositores.

Resulta inédito en la historia de esta ciudad que las víctimas sin sentencia le hayan tenido que ganar amparos, para que no violara su presunción de inocencia en conferencias de prensa usando términos político-propagandísticos, algo que se le da muy bien.

No cabe duda que Ernestina Godoy le aprendió muy bien a Epigmenio Ibarra en la elaboración de guiones que terminaron convirtiéndose en casos que sólo generaron rating mediático, pero que no tuvieron el sustento jurídico porque no puede presumir haber ganado un solo caso relevante.

A lo largo de sus tres horas de comparecencia virtual tampoco tuvo una respuesta a las constantes preguntas de los diputados, incluso de Morena, sobre el incremento de los despojos de predios que, a diario, comenten las bandas delictivas, lo único que atinó a reconocer fue su incapacidad para actuar en su contra.

Al hablar de la efectividad dio datos preocupantes, como el hecho de reconocer que no cumplimentaron cientos de órdenes de aprehensión en contra de presuntos delincuentes, porque no tuvieron la capacidad para hacerlo o porque simplemente se les vencieron los plazos para ejecutarlas.

Ante esa incapacidad para actuar, cientos de delincuentes siguen por las calles atentando en contra de la ciudadanía, todo por la ineficacia de la fiscal Ernestina Godoy.

Resulta sumamente preocupante ver cómo se le caen las carpetas de investigación en juicios de amparo, debido a que carecen de la capacidad de contar con pesquisas sólidas, sólo están basadas en testigos de oídas.

La fiscal tiene más conferencias de prensa que consignaciones o sentencias exitosas, y aun así, expresó su deseo de buscar la reelección en el cargo otros cuatro años. Le advertimos, eso no va a suceder, porque no podemos permitir que continúe una administración ineficaz, que arma investigaciones por encargo, que protege a los delincuentes de su partido y procede en contra de los enemigos políticos. Darle un voto de confianza es poner en riesgo la seguridad y el patrimonio de los millones de capitalinos y eso no puede ocurrir.

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