Crimen al periodismo
Durante 2022 al menos 17 periodistas fueron asesinados en México. Ejercer la profesión del periodismo en México se ha convertido en una sentencia de muerte. Hay más periodistas asesinados en México que en otros países que se encuentran en conflictos armados. Por ...
Durante 2022 al menos 17 periodistas fueron asesinados en México. Ejercer la profesión del periodismo en México se ha convertido en una sentencia de muerte. Hay más periodistas asesinados en México que en otros países que se encuentran en conflictos armados.
Por supuesto que existe un grado de riesgo en la profesión. Exponer las corruptelas del gobierno y de las personas en el poder; así como las relaciones del crimen organizado con el régimen, hacen de los reporteros y periodistas los blancos preferidos del crimen organizado, en un país en donde no existen mecanismos eficaces para su protección.
La noche del 15 de diciembre se llevó a cabo uno de los intentos más miserables de asesinato en contra de un periodista en México. Ciro Gómez Leyva informaba en sus cuentas de redes sociales que había sido víctima de un atentado en contra de su vida, el cual libró gracias al blindaje de la camioneta en la cual viajaba.
De no haber sido por el blindaje, hoy estaríamos narrando una historia completamente diferente. Pero, de fondo el problema es más grave que un atentado fallido o que la detención de los presuntos responsables. De fondo hay una podredumbre del sistema de justicia y seguridad pública que exhibe que, hoy, nadie está seguro ni exento de sufrir un atentado en su contra, pero lo más grave es saber que no habrá justicia al final del túnel.
Después del atentado, hay 11 detenidos por el intento de homicidio en contra de Ciro Gómez Leyva. La Secretaría de Seguridad Ciudadana, haciendo un buen uso de la infraestructura de cámaras en la Ciudad de México, logró identificar a los presuntos responsables e involucrados en el caso, pero todo se ha puesto en juego al caer en manos de la Fiscalía General de Justicia.
Dentro de los logros de la Fiscalía no destaca la procuración de justicia. Son mejor conocidos por la fabricación de delitos, pues están acostumbrados a que la solución política es la mejor. El montaje y la presentación de los detenidos como tributo a la jefa de Gobierno y al público en general son el modus operandi de una dependencia que se ha alejado de su función prioritaria.
Basta con ver el caso que tienen armado sobre el atentado. Ninguno de los 11 detenidos está siendo procesado por el intento de homicidio. Los malhechores no fueron imputados por delito de homicidio en grado de tentativa, sino por delito de portación de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército. ¡Es inaudito! Intentaron asesinar a un periodista y no es ese el crimen por el cual son procesados.
La ironía se explica por sí misma, la Fiscalía es incapaz –por ineficiencia o ineptitud– de armar un caso que traiga justicia al comunicador. Se está integrando un caso por las causas incorrectas, lo cual lo pone en riesgo, pero, sobre todo, sin darle la importancia necesaria al atentado en contra de la vida de un periodista que lo sufrió por el puro hecho de hacer su labor en un país en donde atacar a un comunicador es un evento que no trae ninguna consecuencia..
