Corrupción y contratos

El Metro vive una de sus peores crisis, no sólo por los accidentes frecuentes y falta de inversión.Claudia Sheinbaum se pone chaleco, casco y zapatos de seguridad para la foto. Se baja a las vías del Metro para caminar entre ellas. Llega a las obras de reparación de ...

El Metro vive una de sus peores crisis, no sólo por los accidentes frecuentes y falta de inversión.

Claudia Sheinbaum se pone chaleco, casco y zapatos de seguridad para la foto. Se baja a las vías del Metro para caminar entre ellas. Llega a las obras de reparación de la Línea 12 para supervisar el avance. Y hasta ahí llega el show.

Artimañas de marketing político y apariencias superficiales para los medios de comunicación. No supervisa nada ni está al pendiente de las obras. Es pura faramalla que deja en evidencia el claro desdén que tiene por la seguridad de los usuarios y, mucho menos, un interés real por la reparación del medio de transporte que, semana tras semana, registra un nuevo y aparatoso incidente.

Esta misma semana se registró otro percance en las obras de la Línea 12 cuando andamios que utilizan los trabajadores se desplomaron y, al parecer, sin lesionados al momento. Y justamente hace algunos días, la jefa de Gobierno anunciaba la reapertura del tramo subterráneo de la misma línea, pero sin que realmente se interese por lo que sucede al interior.

El Metro vive una de sus peores crisis, no sólo por los accidentes frecuentes y falta de inversión. El sistema de transporte ha demostrado ser la última prioridad de Sheinbaum con directores mediocres sin interés real por mejorar su funcionamiento ni incrementar la seguridad de sus usuarios. Mientras tanto, la corcholata se la pasa de gira por el país. Entre fotos y abrazos, Sheinbaum vive despreocupada por lo que ocurre en la entidad que dice gobernar, sin embargo, la realidad es que la tiene olvidada y se dispone a vaciar las arcas antes de irse a plena campaña.

Sheinbaum ha entregado contratos para la rehabilitación de la zona colapsada a la empresa Consultoría Metropolitana de Ingeniería (Cominsa), la cual fue fundada por Rubén Ochoa Torres y el mismísimo José María Riobóo, el consultor favorito de Andrés Manuel López Obrador, y aunque se dice que éste último ya no es socio, lo cierto es que ambos fueron parte del Comité Técnico de Rehabilitación de la Línea 12. Saque usted sus propias conclusiones.

Han sido 19 contratos por 127 millones de pesos se ha llevado la empresa que, a través de Ochoa Torres, fue invitada como asesor para recomendar las obras para la reconstrucción y, finalmente, se le dio el contrato para hacer las mismas obras que ellos recomendaron. Negocio redondo.

Estos son los pernos Nelson de Morena. La impunidad, corrupción y conflicto de intereses en un gobierno liderado por una jefa de Gobierno ausente, beneficiando a sus amigos y a los de su jefe. Corrupción y contratos entre amigos, dejando en la incertidumbre al Metro y en peligro a sus usuarios.

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