No al desperdicio de alimentos
El artículo cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos expresa que “toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad”, en este contexto y en el marco del decreto del 17 de abril del año 2024, suscrito por el ...
El artículo cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos expresa que “toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad”, en este contexto y en el marco del decreto del 17 de abril del año 2024, suscrito por el presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador, se expidió la Ley General de la Alimentación Adecuada y Sostenible, que establece los principios y bases para la promoción, protección, respeto y garantía en el ejercicio efectivo del derecho a la alimentación adecuada y los derechos humanos con los que tiene interdependencia, priorizando el derecho a la salud, el derecho al medio ambiente, al agua y el interés superior de la niñez en las políticas relacionadas con la alimentación adecuada por parte del Estado mexicano.
- Lo atractivo y novedoso de esta ley reglamentaria es que incorpora lo relacionado a los agroecosistemas, al abasto, a la canasta normativa y regional, cantidad mínima de alimentos, conflicto de interés, demarcación territorial, desnutrición, desperdicio de alimentos, entorno alimentario y grupos de atención prioritaria, entre otros; se subraya el hecho de que todas las personas, de manera individual y colectiva, tienen derecho a una alimentación adecuada en todo momento y a disponer de una alimentación para su consumo diario, así como el acceso físico y económico para una alimentación inocua, de calidad nutricional y en cantidad suficiente para satisfacer sus necesidades fisiológicas en todas las etapas de su ciclo vital, que le posibilite su desarrollo integral y una vida digna.
De acuerdo al capítulo dedicado a que los gobiernos estatales deberán promover políticas y acciones para la reducción de desperdicio de alimentos y mejorar programáticamente la infraestructura para el almacenamiento y transporte a fin de disminuir las pérdidas; estas iniciativas incluirán apoyos para productores de pequeña y mediana escala, para esos fines, con base al artículo 53, y prevé también programas de difusión dirigidos a consumidores para fomentar hábitos que prevengan el desperdicio de alimentos. Se subraya en el abastecimiento la reducción de la pérdida y el desperdicio de los alimentos, a través de la promoción de cadenas cortas de comercialización, la venta directa por parte de las personas productoras, la organización de consumidores para compras directas en común y todo medio para reducir la intermediación.
De acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), 20 mil millones de kilos de comida en buen estado se van a la basura cada año, entre los que destacan leche, tortilla, tomate, papas, carne, aguacate y pollo, entre otros como pan, repostería, pasteles, frutas y verduras. En un estudio comparado, algunos países europeos, como es el caso de Francia, el desperdicio de alimentos a nivel supermercado es ilegal, por lo que si se desecha un producto que no ha caducado existen multas sumamente elevadas.
- Se requiere una cadena de incentivos de carácter educativo, social, fiscal y hasta humanitario para ayudar a que disminuya el desperdicio y se compartan alimentos dignos y en buen estado a quienes así lo requieran. Tenemos que cambiar nuestros hábitos pensando global y actuando de forma individual, familiar y social, por supuesto, hay mucho por hacer.
