Gran Instituto Politécnico Nacional
El primer Consejo Técnico de la Escuela Politécnica fue presidido por Juan de Dios Bátiz.
En su primer informe a la nación, el 1 de septiembre de 1935, el presidente Lázaro Cárdenas hizo un anuncio de gran importancia para la educación técnica: la Secretaría de Educación Publica está por terminar durante el presente año, con el propósito de que funcione en el próximo, el estudio que organiza el establecimiento de la Escuela Politécnica, cumpliéndose así, el plan sexenal en lo relativo a que debe darse preferencia a las enseñanzas técnicas.
Días después, el secretario de Educación Pública ordenó la integración del Consejo Técnico de la Escuela Politécnica para lograr mayor efectividad en los trabajos de creación de la nueva institución, integrando a 17 personalidades multidisciplinarias, siendo presididas por Juan de Dios Bátiz Paredes; el resultado del trabajo de esa comisión de notables fue un extraordinario documento que contiene las definiciones con riqueza política, pedagógica sobre la naturaleza, propósitos y objetivos de la nueva institución, a la que nombraron Instituto Politécnico Nacional, de acuerdo con el presidente del decanato maestro Modesto Cárdenas García, quien sintetiza que las ideas de los precursores y teóricos de la educación técnica, arroja luz para entender lo que hoy en día es el IPN.
El director general Arturo Reyes Sandoval, junto con el directorio del IPN, han puesto énfasis en el andamiaje histórico que dio como consecuencia el pasado, presente y futuro del instituto con base en las ideas cardinales que han servido de marco, referencia o guía bajo los principios que fueron elaborando y precisando ideas progresistas de sus precursores y fundadores, expertos en los terrenos educativos, científico y tecnológico, quienes gracias a su aporte, desde su origen, han podido cumplir con su papel como institución educativa del Estado mexicano y, al paso del tiempo, alcanzar el grado de excelencia que hoy la caracteriza.
Los principios que se presentan fueron identificados en los documentos históricos que dan cuenta del proceso de integración del instituto, creado en 1936, contribuyendo a garantizar algunos derechos sociales fundamentales establecidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, entre ellos, la educación establecida en el artículo 3o.
Llama la atención la carta de Lázaro Cárdenas dirigida a la comunidad politécnica en el año de 1970, localizada y transcrita por Olga Diana Ramírez y Modesto Cárdenas, en donde destaca en primer término, que ninguna ocasión fue mejor para referirse a los propósitos que dieron origen, en ese entonces a 34 años de distancia, a su nacimiento institucional, que el régimen de la revolución entendió en 1936 las tareas que implicaba la realización de programas para atender movimientos sociales tales como la entrega de tierra a los campesinos, el mejoramiento de las condiciones de vida de las clases obreras y el impulso y fortalecimiento de sus organizaciones, así como la aplicación de programas y de leyes del país para la recuperación y el aprovechamiento de nuestros recursos naturales y humanos.
A esto se sumaba la necesidad de un instrumento encargado de la formación de nuestros propios técnicos, imbuidos de un profundo sentido de servicio social y nacional; finaliza la misiva haciendo un llamado a la juventud politécnica y al país para que continúe la muy alta y honrosa misión de construir, con su acción y pensamiento, la teoría y la práctica de la Revolución Mexicana, sosteniendo incansablemente la vigencia de sus principios y el logro de sus metas más trascendentales.
