Activismo contra la violencia a mujeres y niñas
Hoy, 25 de noviembre, se conmemora el Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer y las Niñas, y marca el comienzo de la campaña ÚNETE, de la Organización de las Naciones Unidas ONU, del 25 de noviembre al 10 de diciembre, 16 días de activismo que ...
Hoy, 25 de noviembre, se conmemora el Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer y las Niñas, y marca el comienzo de la campaña ÚNETE, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), del 25 de noviembre al 10 de diciembre, 16 días de activismo que coinciden con el Día Internacional de los Derechos Humanos; desafortunadamente, la violencia contra las mujeres y las niñas sigue siendo una constante. Se estima que una de cada tres mujeres se ve afectada por algún tipo de violencia de género y cada 11 minutos una mujer o niña muere asesinada por un familiar.
La declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, emitida por la Asamblea General de la ONU en 1993, define la violencia contra la mujer como “todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”, los efectos psicológicos adversos de la violencia contra las mujeres y niñas, al igual que las consecuencias negativas para su salud sexual y reproductiva, que afecta a las mujeres en todas las etapa de su vida, y las desventajas tempranas en materia de educación se constituyen como un obstáculo para alcanzar la escolarización universal y cumplir el derecho a la educación de las niñas, limitando también oportunidades de empleo.
Se ha reconocido mayor grado de vulnerabilidad por ser niñas, mujeres con mayor edad, las que se identifican con otras preferencias sexuales, las migrantes y refugiadas, las de los pueblos indígenas y quienes padecen enfermedades y discapacidades.
La violencia contra mujeres y niñas es una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras a nivel regional e internacional, sobre la que apenas se informa, generando niveles altos de impunidad mediante el silencio, estigmatización y vergüenza que sufren las víctimas. Destaca la violencia por un compañero sentimental, la violencia sexual y acoso, el abuso sexual infantil, el matrimonio forzado, el acoso callejero, el acoso cibernético y la trata de seres humanos, donde hay esclavitud y explotación sexual, entre otras características que requieren, invariablemente, de políticas públicas que determinen la prevención y la sanción de estos hechos.
La violencia contra la mujer y las niñas sigue siendo un obstáculo para alcanzar igualdad, desarrollo y paz, al igual que el respeto de los derechos humanos. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, de no dejar que nadie se quede atrás, no podrán cumplirse si no se pone fin a esta violencia de género. ONU Mujeres ha publicitado estudios a través de encuestas de evaluación rápida de género sobre los efectos del covid-19 en la violencia contra las mujeres en 13 países, no incluyó a México, estudio que confirma un aumento significativo de la violencia contra las mujeres, afectando la sensación de seguridad y la salud mental. De los resultados más importantes destaca que una de cada cuatro mujeres dijo que los conflictos en el hogar se tornaron más frecuentes, el 45% manifestó que ellas o una conocida experimentaron violencia desde que comenzó la pandemia, 4 de cada 10 se sienten más inseguras en espacios públicos, 7 de cada 10 dijo que el maltrato verbal o físico con la pareja se ha vuelto común, 6 de cada 10 creen que el acoso sexual en el espacio público ha empeorado, otras cifras resaltan la inseguridad alimentaria, mayor desempleo y, en las zonas rurales, se incrementó todo tipo de acoso; el covid-19 ha exacerbado a nivel global una crisis que ya existía.
