Noticias falsas, tan peligrosas como los productos “milagro”

Su característica principal es que enganchan a los usuarios de internet con información impactante de un tema de interés

Hace unos días leí una nota informativa en este mismo espacio periodístico, respecto al daño que una mujer de Indiana, EU, le provocó a su hija al intentar “curarle” el autismo con una receta encontrada en la web. (https://www.excelsior.com.mx/trending/madre-casi-mata-a-su-hija-por-segui...).

Es común que en las redes sociales se propague información falsa y en la mayoría de las ocasiones los lectores no alcanzamos a entender su propósito.

En algún momento todos hemos sido víctimas al creer en alguna de estas noticias que nos resulta impactante y la hemos compartido en nuestras redes sociales, sin embargo, las consecuencias no han sido tan graves porque sólo se continúa con la difusión.

La característica principal de las noticias falsas es que enganchan a los usuarios de internet con información impactante que contiene un tema de interés que puede parecerse a la realidad, también hay casos en los que retoman algún hecho de años pasados, lo tergiversan con contenidos no verídicos y los ponen en circulación.

El fenómeno adquiere mayor relevancia y se torna grave cuando se trata de temas vinculados con la salud. De un tiempo a la fecha se han dejado de difundir noticias de impacto social para dar paso a recomendaciones que, prácticamente, prometen curar enfermedades o condiciones de vida para las que no existe remedio.

En el caso de la salud, atraen a población (a la que yo llamaría) vulnerable debido al momento y a la situación por las que atraviesan. Difunden supuestos tratamientos que curan diabetes, artritis, fibromialgia, es decir, enfermedades que médicamente son tratables para evitar el deterioro de la persona, pero que no son curables.

Algunas veces la intención es que la gente compre los “remedios milagrosos”, como ocurre también con los productos como tés, malteadas y pastillas que, sin tener los registros necesarios, son recetados para que la gente tenga una significativa pérdida de peso sin cambiar su estilo de vida, es decir, sin modificar y mejorar sus hábitos alimenticios e incrementar la actividad física.

Aquí aplica el dicho mexicano “tanto peca el que mata a la vaca como el que le agarra la pata”, porque tan riesgosos son los productos llamados “milagro”, como las noticias falsas que difunden.

Otros casos más extremos tienen que ver con la discapacidad o condiciones de vida, como le ocurrió a la mujer de Indiana que me inspiró a hacer esta reflexión. Ella leyó información falsa que aseguraba curar el autismo de su hija, sin embargo, le produjo severos daños en su salud. Ponía en las bebidas de la pequeña una mezcla de ácido hidroclorhídrico y una solución purificadora de agua, resultando ser algo similar a “lejía industrial”.

Mi recomendación general es confirmar cualquier contenido que se difunda en internet, verificar en sitios web seguros y autentificados; así como, recurrir con especialistas para evitar más casos que pongan en riesgo la vida.

Tus comentarios son bienvenidos en mis redes sociales. En Facebook me encuentras como Dr. Armando Ahued Ortega y en Twitter @A_Ahued

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